Clima extremo y salud: cómo las temperaturas afectan el corazón de los adultos mayores

Un estudio científico reveló que las olas de calor y las bajas temperaturas aumentan los episodios cardiovasculares. Qué se recomienda para reducir el impacto

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La imagen dividida muestra un desierto caluroso a la izquierda con un termómetro marcando altas temperaturas y un paisaje invernal nevado a la derecha con un termómetro bajo.
Un estudio científico reveló que los fenómenos meteorológicos extremos incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto de los fenómenos meteorológicos extremos sobre la salud cardiovascular suma nueva evidencia científica.

Una nueva investigación revela cómo la exposición a temperaturas extremas y precipitaciones intensas puede traducirse en un aumento significativo de enfermedades cardíacas, especialmente entre adultos mayores y grupos vulnerables.

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El estudio, que fue publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine, documenta que la exposición a eventos climáticos extremos aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares en adultos de mediana edad y mayores.

Lo detectaron al estudiar la situación en 157 ciudades de China, con impactos diferenciados por tipo de fenómeno.

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Imagen 3D de un modelo anatómico del corazón humano, en tonos rojos y rosados, con vasos sanguíneos azules y rojos, sobre un fondo degradado azul y morado.
Investigadores documentan que cada día de calor extremo suma más de mil casos de patologías cardíacas por cada 100.000 habitantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada día adicional con calor extremo eleva en 1.128 los casos de patologías cardíacas por cada 100.000 habitantes, mientras que un día de frío extremo suma 391 casos por igual cantidad de personas.

Estos datos reflejan cómo la temperatura se convierte en un factor determinante de salud en el país.

Cómo hicieron el estudio

El calor extremo podría estar frenando el desarrollo infantil, según un estudio internacional
La investigación de la Universidad de Xiamen usó métodos de aprendizaje automático para analizar el impacto del clima extremo sobre la salud cardiovascular. (Freepik)

El equipo de la Universidad de Xiamen utilizó métodos espaciales y aprendizaje automático sobre datos del estudio longitudinal de salud y jubilación de China (CHARLS) y la encuesta nacional de envejecimiento (CLASS) entre 2015 y 2020.

Aplicaron técnicas analíticas que integran dinámicas ciudad por ciudad y persona por persona y precisaron la magnitud del daño de cada evento.

“Cada día con calor extremo elevó el riesgo individual de enfermedad cardiovascular en 3,04 %, los de frío en 0,11 % y los de precipitaciones intensas en 1,62 %”, indicó la autora principal Ya Fang. El informe destaca el hallazgo de grupos especialmente vulnerables.

En el caso del calor extremo, el estudio identificó impacto en prejubilados, fumadores y residentes de áreas con ozono alto. El sobrepeso funcionó como atenuante del riesgo en altas temperaturas, pero agravante cuando las mínimas caían por debajo de 10 grados.

Las diferencias urbanas y rurales, junto a la infraestructura de salud, moderan la exposición a las lluvias torrenciales y sus efectos en el corazón. (Beth Nakamura/The Oregonian vía AP, archivo)
Las diferencias urbanas y rurales, junto a la infraestructura de salud, moderan la exposición a las lluvias torrenciales y sus efectos en el corazón. (Beth Nakamura/The Oregonian vía AP, archivo)

Fang explicó: “Por encima de 38 °C, la grasa corporal actúa como barrera física, bloqueando el calor externo y reduciendo el esfuerzo cardiovascular; en cambio, por debajo de 10 grados, la protección es insuficiente y el sobrepeso potencia el estrés cardiovascular”.

El mismo criterio subraya cómo la vulnerabilidad a precipitaciones extremas recae con más fuerza en adultos mayores, personas en zonas rurales, quienes se acercan a la jubilación y quienes no tienen pareja.

El co-investigador Liangwen Zhang atribuyó la singularidad de este efecto al carácter breve y disperso de las lluvias torrenciales.

“A diferencia de las temperaturas extremas, los efectos de precipitaciones intensas no siguen un patrón regular a escala regional, sino que afectan principalmente por cambios abruptos de humedad y temperatura en eventos puntuales”.

Anciano luchando con ola de calor
El informe urge fortalecer alertas meteorológicas (Freepik)

El estudio comprobó que la relación entre clima adverso y salud cardiovascular varía según región y acceso a infraestructura.

Las diferencias urbanas y rurales en drenaje y sistemas de salud moderan la exposición a lluvias fuertes, mientras que la vulnerabilidad a temperaturas extremas mantiene gradientes geográficos marcados.

El calor afecta de este a oeste y el frío, de oeste a este, aunque ambos se debilitan hacia el otro extremo del país.

A quiénes impactan los extremos climáticos

Señor mayor aguardando su turno para atención en salud en un ambiente de consultorio médico. La imagen muestra la importancia del acceso a la medicina y la atención sanitaria especializada para la población envejeciente. Palabras clave: señor mayor, turno atención, ambiente médico, acceso medicina, atención sanitaria, población envejeciente, salud, consulta, cuidado ancianos, servicios médicos. (Imagen ilustrativa Infobae)
Se deberían adaptar las políticas públicas ante el impacto del cambio climático en la salud (Imagen ilustrativa Infobae)

La investigación de la Universidad de Xiamen, al analizar subgrupos de riesgo, advirtió que los prejubilados, fumadores y residentes en áreas con ozono elevado son los más afectados por calor extremo.

El frío impacta a quienes presentan más sobrepeso y viven en regiones con alta concentración de ozono.

En el caso de precipitaciones intensas, el riesgo es mayor para mayores de 60 años, habitantes rurales, personas próximas a la jubilación y no casados.

El trabajo define un mecanismo fisiológico clave: por encima de 38 grados, la grasa actúa como aislante ante el calor externo y reduce el peligro para el corazón, pero por debajo de 10 grados, su poder de protección es superado por el aumento de la vasoconstricción y la viscosidad sanguínea.

(Imagen ilustrativa Infobae)
Recomiendan ampliar los espacios verdes en las ciudades ( Imagen Ilustrativa Infobae)

Así, el peso corporal se transforma en un factor de doble filo dependiendo de la temperatura. Basados en el análisis combinado de datos ambientales y de salud, los autores urgen fortalecer la vinculación temprana entre alertas meteorológicas y la red sanitaria.

Gestionar el peso corporal, garantizar aire puro y educar a los grupos de riesgo son parte de las recomendaciones.

Proponen, además, ampliar los espacios verdes urbanos, mejorar la infraestructura contra temperaturas extremas y adaptar la financiación pública a las regiones que se urbanizan rápidamente.

“El cambio climático no es sólo un asunto ambiental, sino un factor central de salud pública que demanda acción interdisciplinaria urgente”, concluyó Linjiang Wei.

Clima, ozono y salud: un vínculo invisible

El cambio climático agrava los riesgos para la salud de las personas mayores./Archivo REUTERS/Eva Manez
El cambio climático agrava los riesgos para la salud de las personas mayores./Archivo REUTERS/Eva Manez

En diálogo con Infobae, Silvia Fontán, docente e investigadora del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de La Matanza, en Argentina, comentó: “Es un trabajo relevante porque aborda varios temas, como el análisis del papel del ozono en eventos extremos de frío y calor, es decir, la relación entre la calidad del aire y esos episodios”.

Además -señaló- los investigadores analizaron condiciones de vida como las redes de apoyo y la exposición laboral.

Frente al futuro, “el campo de la salud enfrenta en la cuestión climática un desafío central para responder a las demandas y anticipar los impactos”.

La experta también subrayó que “las medidas propuestas por los investigadores son adecuadas e invitan a profundizar en estudios específicos para cada región”.

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