Así afecta la presencia de personas conflictivas el cuerpo y la mente de los adultos mayores

Especialistas y estudios afirman que el desgaste emocional provocado por relaciones negativas multiplica el riesgo de envejecimiento acelerado, un fenómeno silencioso que puede pasar inadvertido en el día a día

Guardar
Primer plano de un hombre anciano con gafas y camisa a cuadros, sentado en un sillón, con una familia borrosa de adultos y niños al fondo.
Las relaciones conflictivas aceleran el envejecimiento biológico en adultos mayores según un estudio de VeryWell Health (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las relaciones difíciles aceleran el envejecimiento biológico en adultos mayores, según un estudio publicado por PNAS y citado por la plataforma de salud VeryWell Health. Cada vínculo conflictivo suma alrededor de nueve meses adicionales al envejecimiento, con impacto tanto en la salud física como en las conductas de quienes atraviesan estas situaciones.

Algunas personas mayores pueden modificar su carácter debido a cambios biológicos asociados al estrés crónico desencadenados por relaciones personales conflictivas. El estrés en este contexto estimula mecanismos inmunológicos y afecta la salud mental y los hábitos cotidianos, según especialistas citados por VeryWell Health.

El estudio, realizado con la participación de más de 2.300 adultos en Estados Unidos, definió como ‘personas conflictivas’ a los individuos capaces de generar problemas o tensiones recurrentes en el entorno social. Los resultados indican que la sola presencia de un vínculo de este tipo incrementa el envejecimiento biológico en 1,5%, el equivalente a esos nueve meses adicionales que menciona la investigación.

Cómo las relaciones difíciles aceleran el envejecimiento biológico

Primer plano de un hombre mayor con el rostro contraído por el dolor, sujetándose la frente con la mano. Una mujer borrosa se ve sentada detrás
Cada vínculo social problemático suma alrededor de nueve meses adicionales al envejecimiento biológico de las personas mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por cada persona conflictiva en su entorno—sea familiar, colega o vecino—los adultos mayores pueden ver alterada su funcionalidad inmunológica y experimentar consecuencias físicas o mentales.

El profesor Byungkyu Lee de la Universidad de Nueva York, una de las principales instituciones de investigación de Estados Unidos, citado por VeryWell Health, precisó: “Las relaciones cercanas conflictivas pueden influir en la salud física más allá del simple malestar o la tristeza”. Señaló que no se trata de un envejecimiento repentino, sino de un desgaste que se acumula con el tiempo debido al estrés social sostenido.

El estrés crónico derivado de vínculos negativos activa de forma sucesiva respuestas emocionales, cognitivas y fisiológicas, lo que favorece la inflamación y debilita la función inmunológica.

Una trabajadora migrante en una residencia denuncia que “pegan” a los ancianos y es despedida por ello (Pexels)
El estrés crónico derivado de relaciones personales negativas impacta la salud física, mental y los hábitos cotidianos de los adultos mayores (Pexels)

El profesor William Chopik de la Universidad Estatal de Michigan, centro reconocido en estudios sobre envejecimiento, explicó a VeryWell Health: “Cuando las personas enfrentan críticas, conflictos o tensiones de forma constante, los sistemas de estrés del cuerpo se activan una y otra vez”.

Investigaciones previas recogidas por la plataforma de salud ya habían demostrado que el estrés sostenido, como el que se asocia a inseguridad alimentaria o problemas económicos, contribuye a reducir la longevidad. En este contexto, las relaciones personales negativas actúan como estresores diarios que influyen en las emociones, agotan la energía emocional y aumentan la percepción de estrés, lo que impacta tanto la salud física como la mental.

Así, el paso del tiempo junto a este tipo de desgaste emocional culmina en deterioro biológico más allá de molestias esporádicas, afectando la calidad de vida en la vejez.

Diferencias según el tipo de vínculo

Persona mayor sentada en un sillón, con expresión de cansancio y libro en las manos.
El estudio realizado con más de 2.300 adultos en Estados Unidos muestra que la simple presencia de una persona conflictiva eleva el envejecimiento biológico en 1,5% (Imagen Ilustrativa Infobae)

No todas las relaciones conflictivas afectan del mismo modo. Según el estudio citado por VeryWell Health, los cónyuges no influyeron negativamente en el envejecimiento biológico, a diferencia de familiares, amigos, compañeros de trabajo o vecinos identificados como personas conflictivas.

La profesora Jennifer Ailshire, especialista en gerontología y sociología en la Universidad del Sur de California, explicó que, incluso con fricciones, las parejas tienden a proporcionar apoyo emocional, económico e intimidad, lo que puede mitigar los efectos negativos de un vínculo dificultoso. Advirtió, sin embargo, que la carencia de ese soporte multiplica el impacto negativo de las relaciones conflictivas fuera del ámbito conyugal.

Así, los vínculos conflictivos distintos a la pareja suelen carecer de reciprocidad, lo que aumenta tanto la exposición al estrés como el riesgo de envejecer aceleradamente.

Estrategias para mitigar el impacto de relaciones conflictivas

Cuatro adultos mayores ríen y conversan animadamente en primer plano, mientras otros se sientan en el fondo de un luminoso centro para adultos mayores.
El bienestar en la vejez depende de la calidad de las relaciones personales y del soporte social, más allá de la cantidad de vínculos existentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Eliminar por completo la influencia de personas conflictivas no siempre resulta posible, sobre todo cuando se trata de familiares directos.

El profesor Manoj Sharma de la Universidad de Nevada, consultado por VeryWell Health, recomendó establecer límites claros y negociar nuevas formas de interacción para reducir el contacto perjudicial. Agregó que fomentar la presencia de redes de apoyo positivas puede ayudar a contrarrestar los efectos negativos de estas relaciones difíciles.

Los vínculos sanos y el soporte social sostenido logran disminuir la inflamación y ralentizar el envejecimiento biológico. Según los especialistas consultados, el bienestar en la vejez no depende únicamente del número de personas que rodean a los adultos mayores, sino de la calidad y el apoyo real que cada vínculo aporta.