Análisis de “Super Mario 3D World + Bowser’s Fury”: un nuevo indispensable de la Nintendo Switch

La nueva exclusividad protagonizada por el fontanero es un paquete más que recomendable para usuarios de la consola híbrida

Trailer del "Super Mario 3D World + Bowser's Fury"

En septiembre de 2020 Super Mario Bros. cumplió 35 años, pero los festejos continúan todavía hoy. Nintendo lanzó versiones actualizadas de algunos de sus clásicos y hace poco hizo lo mismo con Super Mario 3D World, que llegó a Nintendo Switch con una genial novedad titulada Bowser’s Fury.

El debate alrededor de las versiones remasterizadas de videojuegos para nada viejos seguirá por mucho tiempo más, pero en esta ocasión el relanzamiento está justificado por varias razones. La primera y principal es que, como ya sucedió con otros títulos, Super Mario 3D World se lanzó originalmente en Wii U, lo que se traduce en un público muy reducido que compró una de las consolas menos vendidas de Nintendo. Por su lado, la Switch tiene una base de usuarios que no para de crecer, incluso con el lanzamiento de las nuevas PlayStation y Xbox, y estos relanzamientos son una gran oportunidad para no dejar pasar esas joyas que casi se pierden en la historia.

Aquellos que hayan disfrutado de Super Mario 3D World en Wii U podrán hacerlo nuevamente con hasta tres amigos, de manera local u online. Los que no hayan experimentado el título, se encontrarán con uno de los mejores Mario 3D en sus 35 años de historia. La gran novedad, en su momento, fue la incorporación de un power-up que convierte a los personajes en gatos para que puedan trepar paredes y golpear enemigos. Con esas habilidades llegaron nuevos desafíos y mecánicas que hacen que el título sea extremadamente completo, con una enorme variedad de niveles que nunca cansa ni aburre.

Super Mario 3D World se puede jugar de a cuatro y cada personaje presenta diferentes alturas de salto y velocidades al correr (Foto: Nintendo)
Super Mario 3D World se puede jugar de a cuatro y cada personaje presenta diferentes alturas de salto y velocidades al correr (Foto: Nintendo)

Tal y como sucede en otros videojuegos de Mario, el objetivo es pasar por diferentes mundos, cada uno con su mapa lleno de niveles, y terminar en el castillo de Bowser para rescatar, en este caso, a unas hadas. Se trata de una estructura que cualquier jugador conoce, haya jugado al primer Mario hace 35 años o a comienzos de 2021. Cada mundo tiene su temática y su variedad de enemigos, pero todos los niveles logran sorprender y mantener la fórmula plataformera fresca. Aquellos que quieran completar el título al 100% deberán conseguir tres estrellas verdes y una estampa por nivel, lo que a veces requiere pensar lateralmente o demostrar habilidades de primera.

Todo esto, sin embargo, lo podría haber escrito en 2013, cuando el juego se lanzó originalmente. En Switch, las diferencias son mínimas para aquellos que lo hayan jugado. Ciertos puzles, por ejemplo, requerían soplar al micrófono de la Wii U para hacer mover objetos y plataformas. En esta ocasión, la interacción cambia y hay que apuntar a la pantalla con el Joy-Con para realizar ciertas acciones. El resto de la experiencia se mantiene tal y como se juega en Wii U, pero ahora con mucho más público y opciones para jugar online.

La otra gran razón para relanzar el juego en Switch es la incorporación de una pequeña campaña extra: Bowser’s Fury. Este extra no es una aventura para disfrutar de a cuatro jugadores, sino que es más una experiencia para jugar en solitario. Lo cierto es que existe la opción para dos jugadores, pero la jugabilidad no se reparte en partes iguales, sino que el segundo player se pondrá en el papel de Bowser Jr. y asistirá a Mario como Cappy, el gorro viviente, ayuda en Super Mario Odyssey.

(Foto: Nintendo)
(Foto: Nintendo)

La historia, que es tan relevante como en el resto de los juegos de Mario, lleva al fontanero a rescatar a su némesis, Bowser, que está siendo poseído por una extraña sustancia. El objetivo de los jugadores será encontrar Cat Shines, que vienen a cumplir la función de estrellas, lunas y soles de otros juegos. El mayor obstáculo para conseguirlos será el propio Bowser, que aparecerá gigante como Godzilla para frenar los planes de Mario, escupiendo fuego y pisoteando todo a su paso. Conseguir un Cat Shine en ese momento hará que Bowser emprenda la retirada hasta su siguiente ataque. También existe la opción de que Mario use una campana de gato gigante para convertirse en el gato reluciente que mostraban los trailers y así combatir mano a mano contra su enemigo.

Para desbloquear estas campanas habrá que conseguir una determinada cantidad de Cat Shines. La mayoría se concentran alrededor de diferentes faros en distintas islas y cada una reúne varios Cat Shines. Al prender algunos de estos faros también se pueden despejar áreas de esa sustancia viscosa que cubre todo el mapa, para revelar nuevas áreas y más objetivos por cumplir.

La historia principal termina al conseguir 50 Cat Shines, algo que puede llevar unas cuatro o cinco horas. Sin embargo, una vez terminada esa parte, el mundo seguirá ahí para que los usuarios exploren más a fondo y consigan todos los objetos que no pudieron hasta el momento.

Bowser's Fury es mucho más que un DLC de Super Mario 3D World, pero solo se puede jugar en solitario o de a dos(Foto: Nintendo)
Bowser's Fury es mucho más que un DLC de Super Mario 3D World, pero solo se puede jugar en solitario o de a dos(Foto: Nintendo)

Bowser’s Fury tiene más puntos de contacto con los juegos de Mario de la saga principal que con Super Mario 3D World. Primero y principal, es una experiencia para un jugador. Por otro lado, presenta un mundo abierto compuesto por islas temáticas que se pueden visitar en cualquier momento de la aventura, en vez de tener un modelo de progresión más clásico, como el de su compañero. Puede que Bowser’s Fury sea un experimento para un futuro título de Mario donde ya no tenga que viajar visitando mundos, sino que todo sea un enorme mapa por el que se puede ir y volver a antojo del jugador, haya que desbloquear áreas y más.

La experiencia es muy buena y puede sostenerse por sí sola. Como aditamento de Super Mario 3D World, completa un paquete casi perfecto, si no fuera por algunas pequeñas fallas. Por un lado, la cámara en Bowser’s Fury puede convertirse en un enemigo, especialmente a la hora de intentar cumplir objetivos a contrarreloj, de los que hay muchos. Jugando en solitario ya es poco intuitiva, pero al incorporar un segundo jugador -que también puede controlar la cámara-, la acción se va de las manos.

Otro inconveniente, que ya se vio en otros recientes títulos de Nintendo Switch, es que ciertas escenas son más de lo que la consola puede procesar. Cada nuevo ataque de Bowser gigante incluye una lluvia torrencial, el cielo oscurecido, bolas de fuego que caen constantemente, plataformas nuevas que aparecen gracias al villano y otros elementos más. Esto hace que, en casi todas las ocasiones, los cuadros por segundo bajen drásticamente, algo que trae problemas a la hora de escapar. Nintendo aseguró una y otra vez que no está trabajando en una versión mejorada de la Switch, pero lo cierto es que sus juegos ya están empezando a demandar más de lo que la consola puede dar. En estos términos, ese Mario de mundo abierto que mencionaba hace un rato no resulta tan tentador.

(Foto: Nintendo)
(Foto: Nintendo)

Por suerte, estas pequeñas fallas no logran opacar la genial experiencia que ofrece Bowser’s Fury después de terminar Super Mario 3D World. Experiencia compacta, pero más que efectiva para dar otro título indispensable para los usuarios de esta consola híbrida que parece querer el catálogo más abultado posible después del de Wii.

Desarrolla: Nintendo

Distribuye: Nintendo

Fecha de lanzamiento: 12 de febrero de 2021

Plataformas: Nintendo Switch

Puntaje: 9