Las leyes fiscales recientes amenazan los planes 401(k) y las cuentas IRA para trabajadores estadounidenses

La evolución legislativa y la estabilización de tasas estimulan mayor adopción de ahorros Roth, especialmente en el segmento de empleados con ingresos elevados y capacidad de realizar aportes adicionales en planes colectivos

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El crecimiento de los fondos Roth IRA aceleró en las últimas dos décadas, representando el 12% del total de activos en 2024 frente al 4% de 2004 (Canva)
El crecimiento de los fondos Roth IRA aceleró en las últimas dos décadas, representando el 12% del total de activos en 2024 frente al 4% de 2004 (Canva)

La distribución del ahorro para el retiro favorece ampliamente a las cuentas tradicionales con impuestos diferidos en Estados Unidos, pero las opciones Roth —que permiten pagar impuestos antes de invertir y retirarlos libres de gravamen— cobran fuerza en un contexto donde la tendencia podría modificar la carga fiscal de millones de ahorradores en las próximas décadas.

Con USD 14 billones depositados en cuentas tradicionales frente a solo USD 2 billones en Roth IRA durante 2024, según datos del Investment Company Institute informados por The New York Times, el debate sobre la diversificación fiscal y la planificación patrimonial adquiere una nueva dimensión ante posibles cambios en las tasas impositivas federales.

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El crecimiento de los fondos Roth destaca por su aceleración: en 2024 representaron el 12% del total de activos en IRA, frente al 4% registrado dos décadas antes, confirmaron las cifras del Investment Company Institute.

La proporción de trabajadores que aprovechan la modalidad Roth en sus planes 401(k) también creció: de 12% en 2019 a 18% en 2024, según Vanguard citado por el mismo medio. Este viraje responde, en parte, a la estabilización de tasas impositivas inferiores tras la reforma fiscal promulgada bajo la primera administración de Donald Trump y consolidada en la legislación más reciente.

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Hombre leyendo estado de cuenta de jubilación en escritorio de madera con portátil, gráficos financieros y calculadora. Ventana con vista exterior.
Los retiros de fondos Roth no incrementan el ingreso bruto ajustado ni requieren distribuciones mínimas obligatorias, lo que aporta ventajas fiscales en la jubilación (Imagen Ilustrativa Infobae)

El diseño de las cuentas fiscales tradicionales —401(k) e IRA convencionales— implica que los impuestos se difieren hasta el momento del retiro. Para muchos, esa estrategia disminuía la carga tributaria durante los años de mayores ingresos y permitía la capitalización compuesta de los fondos sin merma impositiva intermedia.

Pero para las personas con un saldo considerable —un millón de dólares o más depositados, por ejemplo— los retiros forzosos a partir de los 73 años pueden implicar aumentos en la tasa marginal de impuestos, el gravamen de hasta el 85% de los beneficios del Seguro Social y recargos elevados en las primas de Medicare, conocidos como Ajustes Mensuales Relacionados con los Ingresos. “Muchas personas con IRA grandes probablemente estarán en un tramo fiscal más alto en su jubilación”, señaló Ed Slott, especialista impositivo, en The New York Times.

En detalle, los ingresos elevados durante el retiro pueden duplicar la prima mensual estándar de Medicare Parte B, que este año se ubicó en USD 202,90, agregando USD 81,20 por el primer escalón de recargo, con incrementos adicionales al superar umbrales superiores.

Considerando que los retiros de los fondos Roth no aumentan el ingreso bruto ajustado y no requieren distribuciones mínimas obligatorias durante la vida del titular, su utilización ofrece herramientas fiscales para gestionar la carga tributaria total en la jubilación y en la transmisión hereditaria.

La jubilación en 2026 incorporará modificaciones relevantes tanto en la edad legal de acceso como en la forma de calcular la pensión. (Canva)
Para quienes poseen más de un millón de dólares en cuentas IRA tradicionales, los retiros obligatorios pueden incrementar la tasa marginal y el costo de las primas de Medicare (Canva)

Legislación reciente impulsó el auge de las cuentas Roth

La ley Secure 2.0, aprobada en 2022 y citada por The New York Times, profundizó los incentivos para emplear opciones Roth en los esquemas de jubilación patrocinados por empleadores.

Desde 2026, los empleados que ganen más de USD 150.000 deberán depositar sus contribuciones de “catch-up” (aportes extra permitidos a partir de los 50 años) únicamente en cuentas Roth.

Para el segmento de 60 a 63 años, el límite de estos aportes adicionales alcanzará este año los USD 11.250. De sumarse otros aportes y el eventual emparejamiento del empleador, el monto global depositado en un Roth 401(k) puede llegar hasta los USD 72.000 en un solo año, conforme a los datos recopilados por The New York Times.

El acceso a las cuentas Roth no está exento de restricciones: los individuos pueden aportar el total anual solo si su ingreso no supera los USD 153.000 en 2024, y esa capacidad desaparece completamente al llegar a USD 168.000 de ingreso anual, según lo informado por The New York Times.

Quienes superan esos límites emplean estrategias denominadas “backdoor”, que permiten convertir aportes no deducibles en una IRA tradicional en una Roth, asumiendo el pago inmediato del impuesto.

Nancy Gates, educadora principal en la plataforma Boldin, declaró que las conversiones selectivas a Roth pueden ser ventajosas en los primeros años de la jubilación, antes de pedir beneficios del Seguro Social. “Son años de baja tributación, un valle fiscal. Después empezaré a retirar dinero o convertirlo a Roth, porque la montaña fiscal se aproxima”, planteó.

Una mujer con expresión preocupada leyendo un documento de retiro, sentada frente a un monitor que muestra gráficos de datos financieros y flechas ascendentes.
El porcentaje de trabajadores que elige el formato Roth en sus planes 401(k) pasó del 12 % en 2019 al 18 % en 2024, según cifras de Vanguard (Imagen Ilustrativa Infobae)

Planificación sucesoria y “dilema fiscal” para los herederos de cuentas tradicionales

La transmisión hereditaria de estos fondos adquiere nuevas complejidades tras la entrada en vigor de la ley Secure 1.0 en 2019, que eliminó la modalidad “stretch IRA” y obligó a los herederos a liquidar los activos recibidos en un plazo máximo de 10 años.

Según detalló el especialista Slott, esto puede coincidir con los años de máximo ingreso laboral y situar a los descendientes en los tramos más elevados de la escala impositiva: “En el año 10, es una distribución obligatoria del 100 %, sale todo”.

Por contraste, quienes heredan fondos Roth IRA igualmente deberán vaciar la cuenta en una década, pero los retiros no generan nuevas obligaciones fiscales. “Ese dinero puede crecer sin impuestos en el Roth durante 10 años después de la muerte. Es increíble”, destacó Gates.

Los herederos de cuentas tradicionales deben liquidar los activos en 10 años, generando mayor impacto fiscal (Canva)
Los herederos de cuentas tradicionales deben liquidar los activos en 10 años, generando mayor impacto fiscal (Canva)

Diversificación fiscal como estrategia ante la incertidumbre futura

Las perspectivas a mediano plazo incluyen el riesgo de un aumento de las tasas federales de impuestos, un escenario que refuerza el argumento de los especialistas por diversificar entre cuentas con y sin diferimiento fiscal. “Estamos en mínimos históricos, y no veo que los impuestos bajen más”, advirtió Slott.

Sumado a esto, el 95,6 % de los programas de jubilación de empleadores ofrecen hoy alternativas Roth, aseguró la Plan Sponsor Council of America, citado por el informe de The New York Times.

La clave reside en una gestión activa y planificada que maximice el valor de la herencia y minimice el impacto fiscal, tanto para el titular como para sus beneficiarios, adaptándose a los cambios regulatorios y fiscales que marcarán el escenario del ahorro previsional.

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