Wall Street comenzó febrero con ganancias y el mercado centrado en los metales preciosos

El precio del oro, que había duplicado su valor en apenas un año, experimentó una brusca caída temporal ubicándose brevemente por debajo de los 4.500 dólares por onza durante la madrugada

Guardar
Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 28 de enero de 2026. REUTERS/Brendan McDermid
Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 28 de enero de 2026. REUTERS/Brendan McDermid

Las acciones estadounidenses subieron tras las fuertes oscilaciones que sacudieron los mercados financieros durante la noche, incluyendo caídas en las bolsas asiáticas y posteriores ganancias en Europa.

El S&P 500 sumó un 0,5% el lunes, rompiendo una racha de tres días de pérdidas y quedándose cerca del máximo histórico alcanzado la semana pasada. El Promedio Industrial Dow Jones subió un 1,1% y el Nasdaq Composite ganó un 1%.

El centro de atención en los mercados financieros volvió a ser los metales preciosos, donde el fuerte impulso de los últimos meses se frenó de manera abrupta. El precio del oro, que había duplicado su valor en apenas un año, experimentó una brusca caída temporal ubicándose brevemente por debajo de los 4.500 dólares por onza durante la madrugada, más de 1.000 dólares por debajo de su máximo alcanzado la semana pasada. Posteriormente, el metal recuperó terreno hasta superar los 4.800 dólares, y finalizó la jornada en 4.652,60 dólares, lo que representa un descenso del 1,9% respecto al viernes.

La situación de la plata resultó aún más volátil, ya que su cotización pasó de una pérdida del 9% durante la noche a una leve ganancia y, finalmente, cerró con una caída también del 1,9%. La semana previa, la plata había registrado un desplome del 31,4%, marcando uno de los movimientos más pronunciados en el mercado reciente.

El alza previa de los metales había respondido al interés de los inversores por activos considerados más seguros ante diversas inquietudes: la posibilidad de una Reserva Federal (Fed) menos independiente, un mercado accionario estadounidense que algunos críticos califican de sobrevaluado, amenazas de nuevos aranceles y elevados niveles de deuda en gobiernos de todo el mundo.

Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 26 de enero de 2026. REUTERS/Brendan McDermid
Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 26 de enero de 2026. REUTERS/Brendan McDermid

El desplome registrado el viernes se asoció en parte a la decisión del presidente Donald Trump de nominar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed. Warsh, exgobernador de la Fed, es percibido por algunos operadores como proclive a mantener tasas de interés elevadas para combatir la inflación, lo que reduciría la necesidad de refugiarse en oro y plata. Sin embargo, en Wall Street no hay consenso y muchos sostienen que la expectativa de Trump es que Warsh recorte las tasas, una demanda frecuente del mandatario. Esta medida podría estimular la economía, pero también podría agravar la inflación en el futuro.

El presidente de la Fed influye significativamente en la economía global al orientar el rumbo de las tasas de interés en Estados Unidos, lo que afecta los precios de todo tipo de inversiones. El objetivo del banco central es equilibrar el crecimiento del empleo con el control de la inflación.

Según Darrell Cronk, director de inversiones de Wealth & Investment Management en Wells Fargo, las recientes turbulencias en los precios del oro y la plata se explican en mayor medida por la salida apresurada de operadores que habían invertido a crédito apostando a que los precios seguirían subiendo, más que por un cambio estructural en la demanda de metales.

El mercado petrolero también registró movimientos significativos: los precios del petróleo cayeron más del 4% después de que Trump declarara que Irán está “hablando seriamente” con Estados Unidos, lo que se interpreta como una posible señal de mejora en las relaciones bilaterales y de mayor estabilidad en el suministro global de crudo.

En los mercados bursátiles internacionales, los principales índices europeos subieron cerca del 1% tras una jornada marcada por fuertes caídas en Asia. El Nikkei 225 de Japón retrocedió un 1,3%, mientras que los mercados de Hong Kong y Shanghái perdieron un 2,2% y un 2,5%, respectivamente.