El Estadio Olímpico Lluís Companys, escenario de la vigilia del papa León XIV: historia y curiosidades de un icono de Barcelona

La visita del pontífice transforma el recinto de Montjuïc en epicentro religioso y revive la trayectoria de un estadio que ha sido testigo de grandes citas internacionales

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La liturgia papal devuelve el protagonismo al emblemático estadio barcelonés
El recinto de Montjuïc, testigo de grandes eventos, acoge una cita religiosa histórica para Barcelona (Sprok - Wikipedia)

El Estadio Olímpico Lluís Companys se prepara para acoger la vigilia del papa León XIV, programada para este martes en el corazón de Barcelona. El evento, que comenzará a las 20.00 horas, reunirá a miles de asistentes en un recinto emblemático, con puertas abiertas desde las 16.00, medio centenar de confesionarios instalados en las inmediaciones y retransmisión en directo a través de pantallas gigantes ubicadas en la plaza de les Glòries y el Arc de Triomf, así como por televisión.

La celebración supone un nuevo capítulo en la historia de un estadio que ha sido escenario de grandes acontecimientos deportivos, culturales y religiosos a lo largo de casi un siglo. El motivo de la visita papal responde a una convocatoria masiva para la comunidad católica y para la ciudad, que ha movilizado recursos logísticos y medidas de seguridad reforzadas.

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El Estadio Olímpico Lluís Companys, situado en el Passeig Olímpic dentro de la Anilla Olímpica de Montjuïc, es una de las instalaciones deportivas más reconocidas de la ciudad. Cuenta con una capacidad para más de 50.000 espectadores, lo que lo convierte en uno de los recintos más grandes de Barcelona.

El estadio lleva el nombre de Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya durante la Segunda República, como reconocimiento a su figura y a su relevancia en la historia de la ciudad. La denominación oficial se adoptó en 2001.

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Un recinto marcado por la historia

Su historia se remonta a 1929, cuando fue inaugurado en el contexto de la Exposición Internacional, con un programa inaugural que incluyó partidos de rugby y fútbol, además de pruebas de atletismo. Concebido desde sus orígenes con vocación olímpica, el recinto fue diseñado por Pere Domènech i Roura y ha experimentado varias transformaciones desde entonces.

Durante la Guerra Civil Española, el estadio dejó su función deportiva para convertirse en centro de acogida de refugiados y, en años posteriores, sirvió como espacio de ayuda en emergencias como las inundaciones de 1957 y 1958.

El estadio ha sido escenario de competiciones deportivas, conciertos internacionales y actos multitudinarios
El recinto de Montjuïc combina tradición, modernidad y vistas panorámicas sobre Barcelona (Barcelona Bus Turístic)

A lo largo de las décadas, ha albergado competiciones de atletismo, fútbol, motociclismo, ciclismo, boxeo y esgrima, así como actos religiosos y pruebas de conducción. El gran salto internacional del estadio llegó con los Juegos Olímpicos de 1992, después de una profunda remodelación entre 1985 y 1989 que preservó la fachada original y modernizó las instalaciones.

La intervención, a cargo de los arquitectos Vittorio Gregotti, Frederic de Correa, Alfons Milà, Joan Margarit y Carles Buxadé, permitió elevar el aforo hasta 54.000 espectadores e incluyó la renovación de la pista, el césped y los equipamientos. Un dato singular de la obra fue el descenso de 11 metros en el nivel de la pista, cuya piedra extraída se utilizó en la construcción del templo de la Sagrada Família.

Referente para el deporte y la música

Desde 1992, el estadio ha mantenido un uso continuado. Ha sido sede de partidos del RCD Espanyol, encuentros de los Barcelona Dragons y conciertos de artistas internacionales como Michael Jackson, Madonna, Rolling Stones, Bruce Springsteen, Beyoncé, Ed Sheeran, AC/DC, Metallica y Coldplay. El recinto ha acogido más de 1.000 eventos y millones de espectadores, consolidándose como un referente en la vida deportiva y cultural de Barcelona.

Fermín celebrando un gol en el estadio Lluís Companys ante el Olympiacos en Champions League (REUTERS/Albert Gea)
Fermín celebrando un gol en el estadio Lluís Companys ante el Olympiacos en Champions League (REUTERS/Albert Gea)

Desde 2023 hasta 2025, el FC Barcelona trasladó de manera temporal sus partidos como local al Estadio Olímpico Lluís Companys debido a las obras de reforma en el Camp Nou. Esta etapa ha situado nuevamente al recinto en el centro de la actividad futbolística internacional, albergando encuentros de LaLiga y competiciones europeas durante la temporada de transición del club azulgrana.

En la actualidad, el Estadio Olímpico Lluís Companys puede visitarse en recorridos turísticos, donde el público accede a las gradas, la pista y zonas emblemáticas. El estadio forma parte del circuito habitual de la montaña de Montjuïc y alberga exposiciones y actividades educativas. Su arquitectura, que combina el carácter monumental del diseño original con la modernidad de las reformas, destaca por su integración en el paisaje y sus vistas sobre la ciudad.

El papa León XIV entra en el Santiago Bernabéu mientras los asistentes corean “Contigo, León, un solo corazón”. (Infobae/Paula Bastante)

Para quienes asistan a la vigilia papal o deseen conocer el estadio, la ubicación en el Passeig Olímpic permite llegar con facilidad mediante transporte público: varias líneas de autobús, metro (estaciones Espanya y Paral·lel), funicular de Montjuïc y servicios especiales en días de evento. Existen zonas de aparcamiento para visitantes, aunque se recomienda el transporte público por las restricciones de acceso durante grandes concentraciones.

El estadio, gestionado por el Ayuntamiento de Barcelona, continúa ofreciendo actividades abiertas al público y mantiene su papel como símbolo de la ciudad tanto para el deporte como para la cultura y la vida social.

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