
Entre frondosos bosques, altas cascadas y valles impresionantes, las piscinas naturales se convierten en uno de los destinos favoritos del verano. Estos enclaves, la mayoría situados en parajes de ensueño, atraen a infinidad de viajeros que buscan refrescarse y pasar un día agradable en compañía de la familia y amigos. Existen muchísimos tipos de pozas, desde las situadas en terrenos remotos, solo accesibles a través de senderos, hasta las más familiares que cuentan con todo tipo de servicios.
De estas últimas, las de Arenas de San Pedro, en Ávila, son unas de las más visitadas. Este conjunto se sitúa en la carretera que discurre entre las localidades de El Hornillo y El Arenal y está formado por las aguas que descienden del río Arenal. Este cauce da lugar a dos piscinas naturales divididas por un puente de cemento que cuentan con unas instalaciones totalmente acondicionadas para disfrutar de un fin de semana en mitad de la naturaleza.
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Un plan perfecto para el verano
Las piscinas naturales de Arenas de San Pedro son uno de los mejores planes de verano que puedes encontrar cerca de Madrid. Se trata de una zona de baño con todos los servicios disponibles y donde las aguas del río Arenal son retenidas por una pequeña presa. Esta está regulada por una placa de madera, lo que forma dos piscinas ideales para refrescarse. Una de ellas es menos profunda, siendo perfecta para los niños, mientras que la otra cuenta con una profundidad que llega hasta los dos metros.

La piscina principal, equipada con escalerillas, duchas y un trampolín, cuenta con unas de las aguas más claras y transparentes de la zona. Igualmente, muy cerca de ambas pozas se localiza una zona de merenderos donde descansar y poder tomar algo tranquilamente. Alberga también una zona de aparcamiento donde poder dejar estacionado el vehículo, para lo que es recomendable llegar con antelación, sobre todo los fines de semana de verano, que es cuando las piscinas acogen a más gente.
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Este parking cuenta con una capacidad de apenas 40-50 coches y su acceso está totalmente indicado, por lo que no hay ninguna pérdida. Uno de los accesos es por la calle Odispio Ceavientos si se viene desde el interior de la localidad de Arenas de San Pedro o se puede acceder por la carretera Av-p-711 donde un muro de granito separa la carretera de las piscinas. Caben destacar también las recomendaciones que hacen desde la web de Turismo de Ávila, desde donde aconsejan llevar escarpines, tener un cuidado especial con los remolinos y mantener las zonas naturales limpias.
Otros encantos cerca
Para quienes buscan tranquilidad y un entorno más natural, río arriba se encuentran el Charco de la Chiva y el Charco Pelayos. Estos lugares, con pequeños saltos de agua, son ideales para darse un chapuzón. El Charco Pelayos cuenta con un restaurante y una zona de pícnic con barbacoas a la sombra.
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A seis kilómetros del pueblo de Arenas de San Pedro se hallan las Cuevas del Águila, descubiertas en 1963. Además, cerca de allí, en el santuario de San Pedro de Alcántara del siglo XVI, declarado Monumento Histórico Artístico en 1972, crece un singular rosal sin espinas, considerado un milagro atribuido a San Pedro de Alcántara, según la leyenda.
Cómo llegar
Desde Madrid, el viaje es de alrededor de 1 hora y 55 minutos por la carretera A-5. Por su parte, desde Ávila el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 20 minutos por la vía N-502.
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