Mbappé se queda sin red en el Real Madrid: la afición le espera disponible para el Clásico tras sus fotos en Cerdeña y su desafortunado aterrizaje

El segundo año del francés ha sido peor que el primero, lejos de los grandes títulos o del Balón de Oro, pero no es lo que más enfada en el Bernabéu

Guardar
Kylian Mbappé
Kylian Mbappé, delantero del Real Madrid. (Reuters/Marcelo del Pozo)

Cuando Florentino Pérez fichó a Kylian Mbappé en el verano de 2024, el fútbol asumió que el Real Madrid dominaría España, Europa y el mundo. El club acababa de ganar su decimoquinta Champions League, con Vinícius como estrella. Mbappé era la guinda. El FC Barcelona pasaba además por meses críticos, ahogado en deudas, en una situación de gran incertidumbre deportiva. Y el PSG perdía a su mayor estrella, algo que, sorprendió, no pareció ser un problema para Luis Enrique, más bien al contrario.

El 15 de abril terminó la temporada para el Madrid, la segunda sin títulos. Fue el día que el Bayern Múnich lo eliminó de Champions. La Liga ya estaba demasiado lejos y la Copa se había perdido meses atrás en Albacete, en el debut de Álvaro Arbeloa. Antes pasaron Carlo Ancelotti y Xabi Alonso y la conclusión no era muy distinta que la que ha terminado por extraer el actual entrenador: falta compromiso de la plantilla. El de Mbappé no estuvo en duda su primer año, tomado como adaptación, con buenos números.

PUBLICIDAD

Los de la 2025-2026, pese al fiasco, tampoco son malos: 41 goles en 41 partidos. Pero la afición ya no pasa una, más cuando ya solo queda el consuelo de salvar que el Barça se lleve la Liga en el Clásico del domingo. O cuando Mbappé, que es duda para ese partido por una lesión en el músculo semitendinoso de la pierna izquierda, pasó días de convalecencia en Cerdeña con su pareja, la actriz Ester Expósito. O cuando aterrizó en Madrid tranquilamente mientras sus compañeros ya pisaban el césped de Cornellà.

Real Madrid
Florentino Pérez, Álvaro Arbeloa, Vinicius Júnior, Kylian Mbappé y Jude Bellingham. (Montaje Infobae)

El partido contra el Oviedo

Los madridistas quieren evitar ahora que el francés se borre en el Camp Nou, sospechando que pueda estar reservándose para estar al 100% en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Hasta la fecha, han sido más exigentes con Vinícius, dedicándole alguna que otra sonora pitada, y más indulgentes con Mbappé. Pero el brasileño está completando los partidos, marcando goles -dos frente al Espanyol- y ha llegado a disculparse por la marcha del equipo, asumiendo su cuota de responsabilidad.

PUBLICIDAD

Será en el partido que siga al del Barça, frente al Oviedo, en el Santiago Bernabéu, cuando el público dicte sentencia. El único indultado parece ser Arbeloa, al igual que no se silbó una sola vez a Alonso. Sí al palco, en el recordado partido frente al Levante. El verano será clave para reconstruir, empezando por el entrenador. Con Zinedine Zidane descartado -dirigirá a Francia-, suenan los nombres de Jose Mourinho, Mauricio Pochettino y Jürgen Klopp, pero son más los rumores que las certezas a este respecto.

Primer plano del rostro de Kylian Mbappé en el centro, flanqueado por dos imágenes circulares: una pareja cenando y otra pareja en una piscina
Kylian Mbappé y fotografías tomadas en sus vacaciones durante la lesión.

Tercer año

Lo mismo sucede con las incorporaciones en el equipo, más allá de los cedidos o transferidos con opción de recompra, casos de Endrick o Nico Paz. Sobre las salidas, es segura la de David Alaba, que termina contrato, y salvo gran sorpresa la de la leyenda blanca Dani Carvajal, que está viviendo un angustioso final. Relegado al banquillo, acaba además de lesionarse. No estará en la lista de Luis de la Fuente. Dani Ceballos también espera destino. Con Franco Mastantuono se busca una cesión que le asegure minutos.

La exigencia está sobre Mbappé porque entrará en su tercer año y sea cual sea el proyecto del Madrid, ha de ser pieza fundamental y ejemplo. Vinícius ha de renovar y juntos, hacer al fin una sociedad letal. El tiempo transcurrido desde su llegada o sus fotografías en periodos de reposo o rehabilitación -no es la primera vez- han terminado de romper la capa protectora que le separaba de la bronca. La forma más inmediata de intentar librarse es ponerse a disposición de su entrenador el domingo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD