El Vía Crucis del Real Madrid: mes y medio sin jugarse nada, siete partidos que no puede perder y el juicio del Bernabéu

El equipo se ha caído de todas las competiciones en abril, pero no debe relajarse porque la afición está muy enfadada. Y queda el Camp Nou

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Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. (Europa Press)
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. (Europa Press)

La temporada del Real Madrid terminó el miércoles en Múnich, pero todavía puede ser peor, a falta de mes y medio y siete partidos para que lo haga LaLiga. Tres de ellos son en el Santiago Bernabéu, el primero de ellos el martes, contra al Alavés, que se juega la permanencia. El Madrid, que no ha podido con Getafe, Rayo, Osasuna, Mallorca o Girona, será juzgado en su estadio por una afición enfadada.

Después del Alavés, tiene tres desplazamientos: uno a Sevilla, para medirse con el Betis, que pelea por un puesto en Champions, y dos a Barcelona, el primero de ellos frente al Espanyol, al que aún le faltan puntos para la salvación, y el segundo en el Camp Nou, donde, según esté la clasificación, los blancos pueden tener que hacer pasillo al campeón de Liga o verlo ganarla matemáticamente en el pitido final.

El entrenador

La temporada muere en el Bernabéu, con el Athletic Club, después de haber recibido al Oviedo y viajado al Ramón Sánchez Pizjuán. Álvaro Arbeloa tiene la tarea de mantener enchufados a los jugadores sin mayor objetivo que no aumentar la brecha con el madridismo, con la dificultad añadida de que ninguno quiere perderse el Mundial, lo que podría ocurrir empatando en intensidad a rivales que sí necesitan los puntos.

El entrenador del Real Madrid no teme por su relevo al final de temporada tras quedarse fuera de todas las competiciones en abril.

La única ventaja de haberlo perdido todo de forma prematura es que la dirección deportiva cuenta con más tiempo y motivos para los cambios necesarios, del banquillo a la plantilla. Eso que no está confirmada la salida de Arbeloa, aunque los medios ya disparen en varias direcciones los últimos días: Mauricio Pochettino, Didier Deschamps, Massimiliano Allegri o Jürgen Klopp.

Arbeloa ha perdido siete de los 21 partidos que ha dirigido. El más sonrojante de todos, en Albacete. Son cifras peores que las de Xabi Alonso cuando fue destituido, pero el de Salamanca mantiene, sin embargo, la confianza de Florentino Pérez, que le valora haber recuperado al vestuario, en especial a Vinicius Júnior. El brasileño sentenció a Alonso y el club estuvo de su lado. Ahora, el 7 tiene el mando.

Las estrellas

El caso Vinicius es delicado. Él quiere que siga a Arbeloa y, si hay cambio, necesita que quien venga no le cambie. O eso o no renovará, amenaza. Lo hace tras una temporada en la que nadie le situaría ni cerca del Balón de Oro al que un día aspiró y tras demostrar un hecho de difícil encaje para el club: su rendimiento es sensiblemente mejor cuando no está en el campo Kylian Mbappé.

Kylian Mbappé agradece la asistencia del tercer gol de Múnich a Vinicius Júnior. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
Kylian Mbappé agradece la asistencia del tercer gol de Múnich a Vinicius Júnior. (Reuters/Kai Pfaffenbach)

Mbappé es otro fleco. Es uno de los mejores del mundo y marca muchos goles, pero no lidera, se lesiona con frecuencia y no solo Vinicius, el equipo gana más y juega mejor cuando no está. Además, le persigue una leyenda alimentada por Luis Enrique y que los resultados no han desmentido dos años después. El asturiano afirmó que con su marcha, al PSG le iría mejor, deslizando falta de disciplina y solidaridad.

La tercera estrella mirada con lupa es Jude Bellingham. Lejos queda su primera temporada. En esta, marcada por una operación de hombro y una mofa a quienes le acusan de excederse en la noche madrileña, no se recuerdan goles ni exhibiciones, y como con Mbappé, los resultados en su ausencia, así como el juego colectivo, han sido mejores.

Las notas

Pero no todos han sacado mala nota. Aunque se ha perdido la fase crucial, Thibaut Courtois ha demostrado seguir siendo el mejor portero del mundo. Sobresaliente también para Aurélien Tchouaméni, referencia en el centro del campo. Y, a última hora, Federico Valverde, rebelde con Alonso y brillante con Arbeloa, con un hat trick para la historia frente al Manchester City y algunas buenas actuaciones más.

Thibaut Courtois, portero del Real Madrid. (AP Foto/Dave Thompson)
Thibaut Courtois, portero del Real Madrid. (AP Foto/Dave Thompson)

El resto son dudas, empezando por los canteranos que en algún momento parecieron haber encontrado un hueco, caso de Gonzalo García, que ha ido desapareciendo, caso de Thiago Pitarch, con un buen rendimiento hasta que llegó el Bayern. Continuando por Arda Güler, con un pie exquisito, mejor socio de Mbappé, pero irregular; por Brahim Díaz, sin los minutos que ambiciona.

Toni Kroos y Luka Modric no han tenido heredero, eso que el segundo quería quedarse para aportar minutos de calidad, control de balón y jerarquía. Lo ha hecho en Milán, donde ha jugado cada minuto, preparado para el Mundial. Sí ha continuado Daniel Ceballos. Y David Alaba. Y Rodrygo Goes, que, lesionado, este verano no se podrá vender.

Los fichajes

Sobre posibles salidas, una dolorosa, la de Daniel Carvajal. En un gesto con su leyenda, el Madrid le renovó la pasada campaña tras su grave lesión frente al Villarreal, que le ha apartado durante meses. A su regreso, no alcanza el nivel, ni siquiera para disputar el puesto a un Trent Alexander-Arnold que poco se parece al del mejor Liverpool. Se trata también de una muy mala noticia para la Selección.

Franco Mastantuono agradece a los madridistas tras la derrota en Múnich. (Reuters/Michaela Stache)
Franco Mastantuono agradece a los madridistas tras la derrota en Múnich. (Reuters/Michaela Stache)

A propósito de Arnold, ninguno de los cuatro fichajes del pasado verano ha superado el examen. Ninguno es indiscutible. Dean Huijsen y Álvaro Carreras lo fueron al comenzar la temporada, pero se han desinflado. El mayor consenso se da en torno a Franco Mastantuono, que ha supuesto una decepción. Ante la dificultad de venderlo -costó 63 millones-, se da por segura su cesión a otro club.

Como esperanzas, dos retornos: el de Nico Paz del Como y el de Víctor Muñoz de Osasuna, ambos ya internacionales. Endrick regresa también. Vendrán más. El futuro del Madrid ya no pasa por el campo sino por los despachos, hasta que el balón ruede en agosto. Después de dos años en blanco, no queda margen de error, algo que el Bernabéu hará saber desde este próximo martes.