Triángulo de Amor Bizarro cierra San Isidro con su nuevo disco: “No vamos a blanquear nada, todos saben lo que decimos con las canciones”

La banda gallega presenta ‘Mi Catedral’ con un concierto en Las Vistillas en medio de una oleada de reivindicaciones ante el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid

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Imagen de la banda Triángulo de Amor Bizarro
Imagen de la banda Triángulo de Amor Bizarro

Pradera de San Isidro, Madrid. Podría ser un martes cualquiera en el icónico enclave de Carabanchel, pero el que otrora fuera símbolo del Madird más castizo es ahora escenario de una gran reivindicación. En medio del concierto de VVV Trippin’you, banda madrileña -de Móstoles, para más señas- de post-punk electrónico cercano al bakalao, la música se interrumpe para dejar paso a la doble intervención del Sindicato de Vivienda de Carabanchel, de forma virtual a través de un vídeo en el que se denuncia la situación en el barrio con el inminente desahucio de una vecina y su hijo y de forma física con un gran cartel que es sostenido entre los asistentes con un mensaje claro: "Llenan la Pradera, desahucian Madrid“.

A cientos de kilómetros, en los vastos prados a las afueras de A Coruña, la banda Triángulo de Amor Bizarro ultima sus ensayos para aterrizar precisamente en Madrid, donde actúa en las Vistillas este sábado como parte del programa musical de las Fiestas de San Isidro. En medio de este clima de reivindicaciones e incluso de ataques directos al gobierno de José Luis Martínez -Almeida e Isabel Díaz Ayuso, el grupo formado por Rodrigo Caamaño Caamaño (voces, guitarras), Isa Cea (voces, bajo) y Rafael Mallo (batería) presenta su nuevo disco, Mi Catedral (Sonido Muchacho, 2026), pero no por ello va a perder el ánimo político y reivindicativo que los lleva caracterizando durante más de veinte años, en los que se ha convertido en una formación referente para la nueva generación encabezada por Carolina Durante, Depresión Sonora y compañía.

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“No nos escondemos y todo el mundo sabe exactamente lo que somos por lo que decimos en las canciones. Si la idea es blanquear algo, nosotros no vamos a blanquear nada”, cuenta contundente Mallo a Infobae de forma telemática, lo cual no deja de tener su ironía tras hacer un disco que habla precisamente sobre lo digital frente a lo analógico, pero en el que también se menciona a Palestina o incluso al mismísimo Luigi Mangione. “Nuestro discurso está claro en las letras. Este disco tiene mucho compromiso con todo lo que está pasando. El amor y la política son dos cosas iguales y ahí está todo. En este disco intentamos dar esos mensajes, pero integrarlos en un discurso calculado, estructurado y con las ideas claras, con un componente artístico”, responden contundentes.

Rodrigo Caamaño, Isa Cea y Borja Mallo forman actualmente Triángulo de Amor Bizarro
Rodrigo Caamaño, Isa Cea y Borja Mallo forman actualmente Triángulo de Amor Bizarro

Un nuevo capítulo tras la reorganización de la banda

A pesar de vivir a kilómetros de distancia, Triángulo de Amor Bizarro no es ajeno a la situación de la vivienda en Madrid. “Nosotros hemos tenido que buscar el sitio donde mejor nos sentíamos, que es Galicia. España tiene una tendencia al centralismo, y eso hace que la gente más joven tienda a estar en esas ciudades, pero siempre encontramos un público muy entregado en los conciertos de Madrid. Sabemos cuál es la problemática actual, sobre todo la vivienda, porque parece que el turismo lo salva todo y al final es lo que está dificultando que la gente pueda alquilar de forma justa”, recalcan, y saben de lo que hablan porque puede ser de los sitios que más hayan visitado desde que empezasen a tocar. “Es un modelo que en algún momento alguien promovió y la gente está siguiendo, pero no es un modelo para quienes viven allí. La vida de barrio se resiente porque lo que te permite vivir bien en un barrio desaparece y se convierte en algo para los que no viven allí. Sobre todo afecta la vivienda. Eso está pasando en todas las ciudades”, señala el batería, hablando de su propia A Coruña.

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El concierto en el Jardín de las Vistillas será mucho más especial para Triángulo de Amor Bizarro de lo que parece, pues se trata de su puesta de largo del disco tras un adelanto en la también madrileña Sesión Vermú, y ya como un trío literal tras la salida del grupo del teclista y guitarrista Zippo. “Nos ayudó mucho a adaptarnos a las circunstancias. El aniversario, en el que tuvimos que replantear todos los discos tocando solo tres, fue un avance muy grande. Descubrimos nuevas formas de conectar las canciones y eso nos ayudó mucho para el siguiente disco. Convertimos algo que podía ser un bajón en algo muy bueno para los tres”, explica Isa, aludiendo a la gira que realizaron en 2024 por el 20º aniversario de la banda en la cual elegían la setlist en torno a un divertido juego de cartas del tarot. “Más que fácil, fue natural. Estas canciones tienen muchas cuestiones difíciles de ejecución, pero el hecho de ser tres, de cubrir más con menos elementos, nos llevó a preocuparnos mucho más en las tomas y a evitar el procesado digital. Queríamos llevarlo al lado del directo y eso refrescó mucho el sonido. Evolucionaron las canciones de otra forma y nos encontramos con algo nuevo, llegamos a sitios a los que no habíamos llegado antes”, puntualiza Mallo.

Mi Catedral es también el primer trabajo de la formación gallega tras dejar el sello Mushroom Pillow, con el que llevaban toda su carrera, para ser acogida por Sonido Muchacho, hogar precisamente de las bandas a las que tanto ha inspirado Triángulo de Amor Bizarro, aunque ellos prefieran no verse como ejemplos de nada. “Aspiro a que nadie me tome de referencia para nada”, ironiza Isa. “La forma más rápida de coartar tu libertad es tener que dar ejemplo. Si le gusta a la gente, guay, y si no, pues nada. En nuestros conciertos siempre hubo mucha gente que después formó grupos. Mola que sepan que cada grupo puede hacer las cosas a su manera, sin ser siempre igual. Más que decir cómo se tiene que hacer, es mostrar que hay muchas formas de hacerlo”, razona la artista, mientras que Mallo añade que es un viaje que ellos también hacen a la inversa: “Nosotros nos interesamos también por lo que se hace ahora y no nos quedamos solo con los grupos de hace veinte años”.

Triángulo de Amor Bizarro presenta este viernes su nuevo disco, 'Mi catedral'
Triángulo de Amor Bizarro presenta este viernes su nuevo disco, 'Mi catedral'

‘Odiando’ a toda una generación

Se reconozcan o no como referentes, con este disco la banda también ha apostado por varios proyectos en directa comunicación con sus fans y con los aficionados a la música en general, como ha sido abrir un espacio en Substack en el que “destripan” sus canciones e incluso muestran en vídeo como reproducir sus nuevos temas. Una forma de expresarse muy genZ para un grupo que pertenece a una generación anterior, a la que dedican una de sus canciones (Odio a mi generación) de forma socarrona. “De mi generación lo que más odio es el machismo interiorizado, pero cuando digo Odio a mi generación es un sentimiento de ir contra lo que existe, sea la generación que sea. Es muy importante tener criterio propio y sentido común, para no acabar mal de la cabeza", matiza Isa Cea. Ahora se habla mucho de diversidad, pero también hay un gusto por lo normativo, por no salirse ni un poco de donde está todo el mundo. La diferencia es un buen sitio para mirarse a uno mismo y sentirse bien aunque seas diferente. Eso es lo que significa para mí esa frase", secunda Mallo.

Este sábado en las Vistillas tendrán la oportunidad de seguir demostrando por qué es una de las bandas con un sonido único en todo el indie rock español, de poner en escena Mi Catedral y lo que es más importante, de reunirse tanto con ese público que los lleva siguiendo desde hace años como con el nuevo que los ha ido descubriendo a través de su extendida influencia: “Lo que más me gusta de esta generación es que no tienen miedo a ser vulnerables. Antes eso estaba prohibido y creó mucha gente desgraciada por no saber expresarse. Ojalá eso sirva para mejorar cosas en la sociedad”, desea Isa al despedirse antes de ese concierto que, con reivindicaciones como las de VVV Trippin’ You o sin ellas, esperan con ansias. “Tocar en estas fiestas tiene algo especial, porque nuestros amigos nos contactan y parece una fiesta más de arraigo popular y de la gente tirándose a la calle, que es algo que en Madrid se ha ido perdiendo”.

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