Medina del Campo (Valladolid), 18 abr (EFE).- El actor Javier Cámara ha asegurado este sábado que le da "una envidia muy cochina" que en Inglaterra "todo el mundo se sepa 'Hamlet' de memoria, que hayan utilizado y sobrevivido a su teatro clásico y lo hayan magnificado", mientras que en España "se ha perdido esa trayectoria".
En declaraciones a los medios, en el marco de la Semana de Cine de Medina del Campo y tras inaugurar la exposición "El placer de mirar", que integra cerca de medio centenar de fotografías que el propio intérprete realizó durante los rodajes de las películas en las que ha participado, Cámara (Albelda de Iregua, La Rioja) ha defendido el teatro a ultranza y, especialmente, el teatro clásico.
En este sentido, se ha confesado un apasionado del teatro clásico y ha lamentado que en España "no haya, al menos, diez espectáculos clásicos anuales", porque "hay obras magníficas, que cuentan lo que hemos sido y lo que somos, que hablan de los sinsabores, la pasión, el amor, la tierra, o el honor, que es algo inexplicable ahora mismo".
"Tenemos que reivindicar nuestro teatro clásico, recuperarlo, porque algo pasó entre 1.600 y 1.900, que nos hizo olvidar cómo se interpretaba", ha reivindicado.
Además, ha reconocido que él siempre pensó que iba a ser un actor de teatro, pero llegó la televisión -sobre todo, con la serie 'Siete Vidas', que le abrió las puertas de la popularidad- y el cine, y no ha parado de trabajar hasta la fecha, lo que le ha impedido participar en más obras de teatro.
Pero, en septiembre, comenzará una obra con Pablo Remón, que está escribiendo, y ha explicado que ya se despierta por la noche "con sudores", pensando que no se sabe el texto, porque aunque tiene más de 30 años de trayectoria, le sigue "dando miedo, vacío, pavor, esa oscuridad del público".
"Es un examen diario, y es mágico, y por eso siento la necesidad de subir al escenario, cada vez más. Estoy entrenado, porque si no, te tienes que bajar del escenario y, a cuatro o cinco meses de esa obra, ya estoy pensando en ello, en estar equilibrado para subirme al escenario otra vez", ha añadido.
Su primer trabajo fue en 'El Caballero de Olmedo', en el año 1991, como figurinista. "Hicimos una gira maravillosa, y lo mejor que puede pasar cuando empiezas en la Escuela de Arte Dramático, que no había terminado, es ser figurante y estar todo el rato en escena sin salir".
Considera que, a sus 59 años, "es el momento perfecto para volver al teatro, para mirar al público, tener templanza y respirar, observar, mirar todo, a los compañeros, y trabajar con ellos". "Estoy en mi mejor momento y el teatro es nuestro líquido elemento", ha advertido.
Respecto a su afición por la fotografía, ha ido aumentando de manera constante y le ha permitido reunir miles y miles de imágenes con las que puede "regresar a muchos lugares" y que ha aprendido a guardar, aunque ha manifestado que ha perdido muchas, por descuido.
Esas instantáneas están realizadas, en su mayoría, con el móvil, "porque en los rodajes no se puede llevar una cámara", y las ha hecho "en tres segundos, después de mirar mucho".
Cuando las ve, le emociona, "porque son fotos de gente maravillosa, de momentos mágicos, de sitios privilegiados", ha dicho.
"Soy actor, pero disfruto mucho con otras artes, con mirar a los demás, porque estoy harto de que me miren a mí, y encontré esa mirada a través de una cámara o un cine, que estoy recuperando", ha comentado.
Este domingo recibirá el Roel de Honor de la Semana de Cine de Medina del Campo, localidad que visita por primera vez, y a la que le apetecía ir "por una cuestión histórica", y para ver el castillo, los palacios, el pasado, para "seguir fotografiando España" y "para comer", porque es una persona que disfruta de la gastronomía. EFE
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