Javier Quintero, psiquiatra: “Deja de tomarte todo como algo personal, te va a ahorrar mucho sufrimiento emocional”

Aprender a interpretar ciertos comportamientos desde otra perspectiva puede convertirse en una herramienta clave para proteger el bienestar mental

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La manera en la que los demás se comportan contigo suele influir en el bienestar emocional (Freepik)
La manera en la que los demás se comportan contigo suele influir en el bienestar emocional (Freepik)

La mente humana tiene una tendencia casi automática a buscar explicaciones cuando algo nos hiere. Un comentario desafortunado, una respuesta seca o una crítica inesperada suelen activar un proceso de análisis que, en ocasiones, se prolonga mucho más de lo necesario.

Ese fenómeno de “darle vueltas a las cosas” forma parte de la experiencia cotidiana de muchas personas. La rumiación mental puede convertir un episodio puntual en una preocupación persistente, especialmente cuando se interpreta que determinadas actitudes ajenas son un reflejo directo de nuestro valor personal. Lo que alguien dijo o hizo acaba ocupando un espacio desproporcionado en nuestra cabeza.

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La frustración también desempeña un papel importante en este proceso. A menudo, las relaciones personales se convierten en escenarios donde se proyectan tensiones acumuladas, preocupaciones o malestares que poco tienen que ver con quien los recibe. Sin embargo, distinguir entre lo que realmente nos corresponde y aquello que pertenece al mundo emocional de los demás no siempre resulta sencillo.

Es importante distinguir entre lo que forma parte del mundo emocional de los demás y aquello con lo que uno mismo debe cargar. (Magnific)
Es importante distinguir entre lo que forma parte del mundo emocional de los demás y aquello con lo que uno mismo debe cargar. (Magnific)

Sobre esta cuestión reflexiona el médico psiquiatra Javier Quintero (@drjquintero en TikTok), quien plantea una idea tan simple como difícil de aplicar en el día a día: “Deja de tomarte todo como algo personal. Te va a ahorrar muchísimo sufrimiento emocional”.

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Los efectos de la conducta de los demás en uno mismo

Según explica el especialista, muchas de las conductas que interpretamos como ataques o descalificaciones tienen un origen distinto al que solemos imaginar. “Muchas veces, la forma en la que alguien te habla, cómo reacciona, cómo te trata, tiene mucho más que ver con lo que esa persona lleva dentro que contigo”, señala.

La tendencia a personalizar cada comentario o reacción puede llevar a cargar con emociones que no nos pertenecen. En entornos laborales, familiares o sociales es frecuente encontrarse con personas que atraviesan momentos de estrés, inseguridad o enfado. En esos contextos, las relaciones se ven afectadas por estados emocionales que terminan influyendo en la manera de comunicarse.

Los estados emocionales influyen en la manera de comunicarse. (Freepik)
Los estados emocionales influyen en la manera de comunicarse. (Freepik)

Quintero advierte de que, en numerosas ocasiones, “hay personas que descargan su frustración, su rabia, sus inseguridades sobre los demás”. El problema surge cuando quien recibe esas conductas las interpreta como una evaluación objetiva de sí mismo. La consecuencia suele ser una cadena de pensamientos que alimenta el malestar y prolonga el impacto emocional del episodio.

Para el psiquiatra, comprender que cada individuo libra sus propias batallas internas puede ayudar a relativizar determinadas situaciones. “Y cuando entiendes que muchas personas están lidiando con sus propios problemas, dejas de tomarte como algo personal cosas que, en realidad, poco o nada tienen que ver contigo”, afirma.

“No todo tiene que ver contigo”

Esta perspectiva no implica ignorar los conflictos ni justificar comportamientos inapropiados. Tampoco significa restar importancia a las emociones propias. Más bien propone analizar los hechos con una mirada más equilibrada y menos centrada en la autocrítica. No todas las opiniones tienen el mismo valor ni todas las reacciones ajenas constituyen un juicio sobre nuestra identidad.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

En este sentido, Quintero recuerda que “no todo comentario es una verdad, no toda crítica define quién eres y no toda mala reacción merece que cargues con ella durante días”. La capacidad para establecer esa diferencia puede convertirse en una herramienta eficaz para reducir el desgaste emocional cotidiano.

El especialista considera que aprender a interpretar las situaciones desde esta óptica aporta beneficios directos para el bienestar psicológico. “Aprender a diferenciar esto te va a dar muchísima paz mental”, sostiene. “No significa dejar de sentir. Significa entender que no todo tiene que ver contigo”

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