Fran Sánchez, psicólogo: “Algo fundamental para cuidar a tu pareja es no hacerla dudar del lugar que ocupa en tu vida”

La claridad en los gestos cotidianos y la coherencia entre palabras y acciones refuerzan la confianza y el bienestar en la pareja

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Para Fran Sánchez, la seguridad emocional se construye en los pequeños gestos cotidianos
“No hacer dudar a la pareja sobre su lugar es esencial”, señala el psicólogo Fran Sánchez (Composición Infobae)

En la actualidad, el cuidado emocional en las relaciones de pareja se ha convertido en un tema central en la conversación social y psicológica. La incertidumbre, la falta de comunicación clara y la dificultad para establecer vínculos sólidos generan preocupación y malestar en muchas personas.

En este contexto, el psicólogo Fran Sánchez ha situado la incertidumbre como uno de los mayores desgastes en la vida en pareja y ha resumido ese cuidado en una idea precisa: la otra persona no debería “estar preguntándose constantemente si aún la quieres, si sigues apostando por ella o el lugar que ocupa en tu vida”.

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La tesis de Sánchez es concreta: cuidar una relación no consiste solo en aparecer en los grandes momentos, sino en sostener una conducta diaria basada en la claridad, la coherencia y la constancia. El psicólogo sostiene en su TikTok (@minddtalk) que el desgaste aparece cuando las palabras y los actos se contradicen, cuando se lanzan promesas que no se cumplen y cuando la otra persona vive sin saber a qué atenerse.

El valor de lo diario

Muchas personas, explica, dan por hecho que el cuidado emocional se resume en “hacer puntualmente grandes gestos y estar para los grandes momentos”. Sánchez matiza que esa parte “es muy importante”, pero añade que “la realidad es que no es suficiente”, porque una parte decisiva del vínculo se juega en lo cotidiano, en el trato diario y en los pequeños detalles que conforman la convivencia.

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Ahí es donde el psicólogo concentra el núcleo de su mensaje. “Gran parte del cuidado emocional sucede a diario y con cosas mucho más pequeñas”, afirma Sánchez, que concreta ese terreno en tres exigencias: que palabras y hechos no se contradigan, que no se hagan promesas destinadas a incumplirse y que la relación se mueva en un marco de claridad.

Una pareja con problemas. (Freepik)
Una pareja con problemas. (Freepik)

El problema, según su descripción, no es solo el conflicto abierto, sino la falta de certezas sostenida en el tiempo. “Casi nada desgasta más a una persona que vivir en la incertidumbre constante, el no saber a qué atenerse, el no saber si hoy estamos bien o no, el no saber si estás seguro de la relación o si te están inundando las dudas mientras permaneces en silencio”, sostiene.

La idea no pasa, aclara, por una vigilancia afectiva permanente ni por una demostración continua. Sánchez rechaza expresamente que eso signifique “estar constantemente tranquilizando al otro o demostrando amor las 24 horas del día o que no nos podamos separar” y precisa que “esto no sería sano”.

Escuchar y dar certeza

Su planteamiento apunta a otro lugar: reforzar el día a día. El psicólogo pide “cuidar un poquito más lo cotidiano y prestar un poco más de atención al día a día y a sus pequeñas cosas”, una fórmula con la que desplaza el foco desde el gesto excepcional hacia la consistencia diaria, entendida como una forma de dar seguridad al otro.

En ese marco, la escucha ocupa un lugar central. Sánchez sostiene que la pareja tiene que “sentarnos de verdad a escuchar las necesidades del otro” y tratar de que quien quiere “no tenga que estar permanentemente intentando adivinar el lugar que ocupa en tu vida y cuánto te importa”.

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El cierre de su reflexión lleva esa idea al límite de la resistencia emocional. “Una persona puede soportar errores, diferencias, momentos difíciles, pero pocas personas pueden aguantar mucho tiempo sin saber el lugar que ocupan en la vida de aquellos quienes quieren sin colapsar”, concluye Fran Sánchez.

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