La rosca de San Marcos, el postre olvidado que Móstoles quiere recuperar: “Se elaboraba con lo que había: huevos, harina, mantequilla y poco más”

El Ayuntamiento ha establecido que los vecinos puedan conseguir una rosca de San Marcos de forma gratuita realizando compras en los comercios locales del municipio

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La localidad de Móstoles solía celebrar cada 25 de abril, día de San Marcos, una romería en la que se consumían unas singulares roscas elaboradas para la ocasión (EFE/ Rubén Sánchez)
La localidad de Móstoles solía celebrar cada 25 de abril, día de San Marcos, una romería en la que se consumían unas singulares roscas elaboradas para la ocasión (EFE/ Rubén Sánchez)

Tantas recetas nuevas aparecen como antiguas se condenan al olvido. Una realidad que debería apenarnos, pues dejamos atrás no solo platos, dulces o guisos, sino también toda la tradición y cultura que les rodeaba. De ello son muy conscientes en la ciudad madrileña de Móstoles, cuyo ayuntamiento se ha propuesto un gran reto: recuperar un postre olvidado que forma parte imprescindible de su historia.

Históricamente, la localidad de Móstoles solía celebrar cada 25 de abril, día de San Marcos, una multitudinaria romería cuyo objetivo era, como tantas otras festividades que se celebraban en la primavera, implorar por la buena marcha de las cosechas. La romería se acompañaba con una comida campestre en la que se consumían unas singulares roscas elaboradas para la ocasión, conocidas como roscas de San Marcos, semejantes a las monas de Pascua que se preparan en otras regiones durante la Semana Santa.

Sin embargo, en las últimas décadas esta tradición ha caído en el más absoluto ostracismo, tanto que algunos mostoleños incluso desconocen la existencia de esta rosca. Este año, el Ayuntamiento de Móstoles se ha propuesto revertir este drama gastronómico, poniendo en marcha una campaña para recuperar esta celebración tradicional y darla a conocer a las nuevas generaciones con la colaboración de obradores y pasteleros de la localidad.

“Antiguamente, se elaboraba este dulce con lo que había: huevos, harina, mantequilla y poco más. Se iba al campo, se hacía la asolada y luego se comía el dulce”, explica a la Agencia EFE Luis Miguel, propietario de la pastelería Don Carlo, uno de los establecimientos participantes. Como en otros postres tradicionales, la rosca lleva un huevo cocido sobre la masa, el cual se coloca y se deja fermentar antes de meterse al horno.

Dentro de esta iniciativa, el Ayuntamiento ha establecido que los vecinos puedan conseguir una rosca de San Marcos de forma gratuita realizando compras en los establecimientos que forman parte del proyecto ‘Todo está en Móstoles’, como una forma de impulsar el comercio local.

Para ello, deberán demostrar haber realizado una compra mínima de 10 euros, entre el 15 y el 23 de abril de 2026, adjuntando el ticket de compra original a través del formulario disponible en la plataforma ‘Todo está en Móstoles’. El código permitirá canjear una rosca de San Marcos gratuita los días 24, 25 y 26 de abril, en las pastelerías, panaderías o establecimientos hosteleros participantes.

Receta de la rosca de San Marcos

El Ayuntamiento de este municipio de la Comunidad de Madrid ha compartido los ingredientes y el paso a paso para preparar la auténtica rosca de San Marcos. Recogemos la receta para poder preparar en casa este clásico que lucha por volver a la vida.

Elaboración de la rosca de San Marcos  (EFE/ Rubén Sánchez)
Elaboración de la rosca de San Marcos (EFE/ Rubén Sánchez)

Para preparar esta tradicional rosca, se comienza formando un volcán con la harina sobre la mesa de trabajo. En el centro se añaden agua tibia, manteca de cerdo, azúcar, levadura y sal. Todo ello se mezcla usando las yemas de los dedos, procurando mantener la estructura del volcán de harina, incorporando la harina poco a poco hasta conseguir una masa compacta y homogénea.

La masa se moldea en forma de rosca, haciendo un hueco central con los dedos y girando la pieza hasta lograr el aspecto deseado. Una parte de la rosca se adelgaza para formar una especie de bolso donde se colocan los huevos cocidos. Se cruzan por encima con tiras de masa para fijarlos bien en su lugar. Tras dejar fermentar la masa hasta que duplique su tamaño, se pinta la superficie con yema de huevo y se esparce anís en grano. Finalmente, se hornea a 220 °C durante 20 minutos.

*Con información de la Agencia EFE