El restaurante La Mafia renuncia a su nombre y se convierte en La Famiglia: una denuncia de la embajada italiana zanjada por la justicia española

Italia ha mantenido durante años un conflicto con la empresa, argumentando que su marca es ofensiva y que vincularla a experiencias gastronómicas y de ocio banaliza la actividad de una organización criminal

Guardar
Un restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa' (La Mafia)
Un restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa' (La Mafia)

El conflitto ya ha quedado resuelto. La cadena de restaurantes de comida italiana La Mafia se sienta a la mesa (grupo LMssLM) anunciaba este miércoles un cambio de nombre, pasando ahora a llamarse La Famiglia se sienta a la mesa para tratar de zanjar así la polémica surgida por la resolución de la justicia española.

La pugna por este archiconocido nombre, que ya lleva 25 años formando parte del paisaje de decenas de ciudades españolas, comenzaba en 2018, cuando el Tribunal General de la Unión Europea decretaba la nulidad de la marca por considerarla ofensiva para Italia. Este 2026, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) anulaba definitivamente la marca al considerarla contraria al “orden público”, en un procedimiento impulsado por la embajada italiana en España.

La resolución de la OEPM subrayaba que la organización criminal ya operaba en España antes de que la empresa registrara la marca y que sus actividades son “contrarias a los principios éticos y morales reconocidos en todos los Estados miembros”. La Oficina añadía que utilizar estos signos como marca iba en contra de los valores morales fundamentales de la Unión Europea y de sus Estados miembros, ya que la explotación comercial de la mafia italiana “ofendería y perturbaría profundamente a las víctimas y sus familiares”.

El Gobierno italiano celebraba entonces el fallo, pues consideraba que la marca “dañaba la imagen” del país y también la reputación de su cocina. El propio ministro de Asuntos Exteriores de entonces, Angelino Alfano, aseguró que se trataba de “una victoria de Italia”.

Tras meses tratando de mitigar la polémica, el grupo gastronómico con casi 120 locales en España, Portugal y Andorra ha terminado cediendo y transformando su imagen de marca. El consejero delegado de la empresa, Javier Floristán, comunicaba el pasado miércoles a la prensa que “una palabra no cambia 25 años de historia” y que “lo importante nunca ha sido el nombre, sino lo que pasa dentro” de estos establecimientos gastronómicos. Floristán recordó que él y su socio tomaron el nombre de La Mafia después de que un amigo les regalase un libro homónimo sobre recetas italianas.

Interior de uno de los restaurantes del grupo LMssLM (Cedida)
Interior de uno de los restaurantes del grupo LMssLM (Cedida)

La compañía ha asegurado haber tratado de mantener un diálogo institucional con la embajada, sin que hasta la fecha “haya sido posible formalizar un encuentro”. Asimismo, el grupo afirma encontrarse valorando las acciones legales oportunas en defensa de sus intereses debido a su trayectoria consolidada de registro y renovación durante todos estos años.

Un cambio paulatino tras una controversia internacional

Desde la marca, dicen que este cambio forma parte de su plan estratégico a largo plazo, una evolución del proyecto que viene acompañada de un nombre cuidadosamente seleccionado. “Esta nueva denominación refleja muy bien la esencia de lo que somos y cómo conectamos con el público”, asegura el CEO.

Un nombre nuevo que, según cuentan, es fruto del trabajo desarrollado durante el último año junto a consultoras especializadas, así como de un proceso participativo y consensuado entre sus franquiciados, socios y trabajadores. ‘La Famiglia se sienta a la mesa’ ha sido elegido entre unas 800 propuestas, en un proceso que empezó hace ya más de un año.

El cambio se hará de forma paulatina en todos los locales del grupo, tanto propios como franquiciados, incorporándose además en los cerca de 30 nuevos restaurantes que tienen previsto abrir en los próximos meses, empezando este mes de mayo con una inauguración en la calle Velázquez de Madrid. Los responsables todavía no han calculado el gasto que supondrá el cambio de nombre.