
Dan Buettner, explorador, autor y uno de los mayores expertos en longevidad del mundo, ha revelado una afirmación que puede sorprender a aquellos que asocian vivir más con pasar horas en el gimnasio: “La gente que más años vive no hace Crossfit o Pilates”.
Tras más de 20 años investigando las llamadas zonas azules, regiones del mundo donde se concentra el mayor número de centenarios, Buettner asegura que el secreto de su salud no está en el deporte programado, sino en el movimiento cotidiano.
PUBLICIDAD
Buettner ha dedicado dos décadas a estudiar comunidades donde las personas viven con frecuencia más de 100 años. Entre ellas se encuentran Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Icaria (Grecia), Loma Linda (California) y la península de Nicoya (Costa Rica).

En una reciente entrevista en el pódcast de ZOE, el investigador recordó que un centenario es “simplemente alguien que ha cumplido 100 años”. Sin embargo, la diferencia de estas poblaciones no radica solo en el número, sino en cómo llegan a esa edad: sin diabetes, sin cáncer, sin enfermedades cardíacas y sin deterioro cognitivo notable.
PUBLICIDAD
No tienen una genética superior, sino menos enfermedades
Buettner recalca que los habitantes de estas zonas no viven más porque tengan “genes mágicos”, ni porque sigan estrictas rutinas de disciplina física. La diferencia, afirma, es que evitan las enfermedades que acortan la vida. En otras palabras, no viven más, sino que no se enferman antes.
Según el investigador, su estilo de vida diario los protege de patologías que, en el resto del mundo, aparecen cada vez a edades más tempranas. Mantienen una alimentación simple y local, protegen sus vínculos sociales y se mantienen activos casi sin darse cuenta.
PUBLICIDAD
El mito del gimnasio: “No hacen ejercicio, se mueven”
Uno de los aspectos más llamativos de estas comunidades es que nunca hacen ejercicio planificado, a diferencia de la cultura actual que intenta “compensar” las horas sentados con una hora de entrenamiento intenso.

“No hacen Pilates, no hacen Crossfit, no entrenan en gimnasios. Simplemente se mueven”, destaca Buettner. Caminan para visitar a sus vecinos, trabajan en huertos, cocinan sin máquinas que faciliten el esfuerzo, limpian sin tecnología y realizan tareas físicas a diario.
PUBLICIDAD
El experto afirma que su cuerpo se activa cada veinte minutos de manera natural, una tendencia completamente opuesta a la actual, donde se permanece sentado la mayor parte del día y se intenta compensar con una sesión de deporte.
Buettner sostiene que intentar reemplazar la inactividad con una hora de entrenamiento no ofrece los mismos beneficios que distribuir el movimiento de forma constante durante el día.
PUBLICIDAD
Para él, la clave de la longevidad no está en apuntarse al gimnasio, sino en integrar el esfuerzo en la vida cotidiana, sin presión, sin metas atléticas y sin obsesión por el rendimiento. “El secreto está en un estilo de vida activo sin forzarlo, donde lo cotidiano es mejor que cualquier plan de entrenamiento”.
Así, el camino hacia una vida larga y saludable no necesita máquinas, pesas ni clases dirigidas, sino retomar hábitos que hemos dejado atrás: caminar más, mover el cuerpo y vivir de forma sencilla.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los expertos dictan sentencia a la primera novela de Alejandra Rubio: “Con margen para seguir evolucionando y sorprendernos todavía más”
Tras los prejuicios generados por su debut literario, por el momento la crítica solo tiene buenas palabras para el libro de la hija de Terelu Campos

Hallan 12 fusiles Kaláshnikov en un coche abandonado en la AP-7 en Girona: dos sospechosos se fugan
Las autoridades investigan el origen de las armas localizadas en el maletero de un Porsche Cayenne con matrícula francesa

Hantavirus, última hora de los pacientes en España, Francia y Países Bajos, en directo | Francia está evaluando si el virus ha mutado y descarta el uso de mascarilla por el momento
El crucero MV Hondius continúa su viaje hacia Países Bajos, a donde llegará entre el domingo y el lunes de la semana que viene
El plan de España para reconvertir sus embalses en megabaterías: una central de Granada podrá almacenar 1.000 GWh al año
Nuestro país genera casi la mitad de su electricidad con renovables, pero carece del almacenamiento necesario para gestionarla

