“Bienvenido a mi mundo”, Sam Reid convierte esta frase en la clave de su personaje en El vampiro Lestat

La nueva serie cambia el punto de vista narrativo para entrar en la mente del protagonista, con margen para mostrar una versión fracturada y emocionalmente desbordada del antihéroe de Anne Rice. La palabra del actor en una entrevista con Vanity Fair

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Sam Reid afirmó que interpretar a Lestat en El vampiro Lestat es adictivo, pero también implica culpa, caos emocional y desgaste

Interpretar a Lestat resulta absorbente para Sam Reid, pero convive con culpa, caos emocional y desgaste, según contó el actor a la revista Vanity Fair sobre El vampiro Lestat, la nueva serie centrada en el vampiro de Anne Rice.

Reid explicó que el personaje le permite entrar en una mente desinhibida y cambiante, lo que vuelve el papel especialmente atractivo, pero también lo enfrenta a una carga de rechazo, abandono y culpa que le exige sacudirse físicamente al personaje. La publicación presenta El vampiro Lestat como la primera adaptación en pantalla del segundo libro de Crónicas vampíricas.

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Unas semanas antes de un concierto promocional en el Beacon Theatre de Nueva York, Reid describió a Lestat como alguien que se estrella contra todos los muros. “Es como cuando el pensamiento intrusivo toma el control, y entonces ese pensamiento intrusivo dice: ‘Bienvenido a mi mundo’. Es como tener un sueño lúcido”, afirmó a Vanity Fair.

La nueva serie cambia el punto de vista de Entrevista con el vampiro. Ahora entra en la mente de Lestat, sin plantearse como una corrección objetiva de la versión de Louis de Pointe du Lac.

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El dolor y la culpa de Lestat

Entrevista con el vampiro
El vampiro Lestat se presenta como la primera adaptación en pantalla del segundo libro de Crónicas vampíricas de Anne Rice

Ese giro dio a Reid margen para mostrar a Lestat más roto, menos controlado y más desordenado. “Había un nivel en el que podía ser más caótico, menos controlado y menos una figura arquetípica de vampiro seductor, y más desprolijo”, dijo.

La temporada sitúa al personaje en una espiral autodestructiva marcada por el rechazo y el abandono. También lo enfrenta a una culpa profunda, incluida la relacionada con la muerte de Claudia, personaje interpretado por Delainey Hayles.

Durante un concierto en Nueva York, esa fractura apareció cuando Lestat interpeló al público en medio de “Big Bad Wolf” con preguntas sobre amar a alguien que no corresponde. Según la revista, ese pasaje envolvió el desgarro del personaje en una escena de derrumbe sobre el escenario, expuesta y defensiva a la vez.

El showrunner Rolin Jones definió la serie como una inmersión en la mente y el corazón del vampiro. “Vas a entrar en una pequeña ensoñación febril con [Lestat], te va a importar, te va a conmover y lo vas a entender mejor”, afirmó.

La música como refugio

La temporada muestra a Lestat en una espiral autodestructiva marcada por el rechazo, el abandono y la culpa por la muerte de Claudia (Europa Press)
La temporada muestra a Lestat en una espiral autodestructiva marcada por el rechazo, el abandono y la culpa por la muerte de Claudia (Europa Press)

La salida de Lestat hacia una gira de rock funciona en la serie como refugio y disfraz emocional. Reid explicó que ese movimiento encaja con un personaje que nunca deja de actuar: “Siempre está actuando de alguna manera, así que parecía la extensión correcta de su personalidad”.

La música ocupó un lugar central desde el inicio del proceso. Reid recibió las composiciones del compositor Daniel Hart antes de ver los guiones, y el perfil oficial del artista de El vampiro Lestat acumulaba más de 200.000 oyentes mensuales en la plataforma de audio Spotify desde su debut en febrero.

El actor contó que para las escenas más contemporáneas buscó una voz gastada, áspera y herida, con la sensación de arrastrar siglos encima. “Canta, grita, llora, habla; puede hablarle a alguien durante 25 minutos, así que adquirió una cualidad como de grava... como una voz muerta”, explicó.

La serie arranca con canciones rápidas que agrandan el ego del personaje y sus vicios antes de abrir paso a las grietas. El cambio empieza a sentirse con más fuerza desde el tercer episodio, cuando Lestat queda desbordado por fantasmas y apariciones ligadas a su pasado.

El respaldo del elenco

Entrevista con el vampiro
Jacob Anderson destacó que Sam Reid se expone sin temor en El vampiro Lestat y amplía las posibilidades dramáticas de cada escena

Para Jones, la apuesta dependía de un actor capaz de sostener el exceso sin perder humanidad. El responsable de la serie dijo que el tercer episodio sirve para entender de qué es capaz Reid como intérprete.

Jacob Anderson, quien vuelve como Louis, destacó esa entrega después de cinco años de trabajo conjunto. “Sam nunca tiene miedo de ser el payaso, de llevarlo tan lejos como se pueda”, dijo al medio.

Anderson añadió que esa disposición amplía las posibilidades de cada escena para quien tiene enfrente. A su juicio, Reid se expone sin temor y eso permite empujar más la respuesta dramática.

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