El hijo de Rob Reiner estuvo bajo una estricta tutela por salud mental, cinco años antes del presunto homicidio de sus padres

La medida excepcional aplicada en 2020 expone cuán severos eran los problemas psiquiátricos de Nick Reiner antes del trágico caso que ha sacudido a Hollywood

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El hijo del cineasta Rob
El hijo del cineasta Rob Reiner había sido considerado legalmente incapaz de cubrir sus necesidades básicas debido a un trastorno mental grave. (Créditos: REUTERS/REUTERS)

Emergen nuevos detalles sobre la profundidad de los problemas de salud mental que aquejaban a Nick Reiner, hijo del célebre cineasta Rob Reiner, que actualmente es acusado del estremecedor homicidio de sus padres en Los Ángeles.

Documentos y fuentes cercanas al caso revelaron al New York Times que el joven de 32 años pasó 12 meses bajo una estricta tutela aprobada por un tribunal de L.A en 2020 debido a trastornos psiquiátricos.

Según precisa el medio estadounidense, el procedimiento se efectuó bajo la Lanterman-Petris-Short Act (L.P.S.), es una figura legal establecida en California para permitir tratamiento psiquiátrico no voluntario en casos donde la persona es considerada incapaz de proveer sus necesidades básicas como alimento, abrigo o atención médica debido a un trastorno mental severo.

Un fiduciario licenciado, Steven Baer, fue designado como tutor de Reiner y confirmó que la medida se tomó por la gravedad de sus problemas. Baer calificó la situación como parte de una condición de salud mental “ampliamente incomprendida” y describió el caso como “una horrible tragedia”.

La tutela duró aproximadamente un año y finalizó en 2021, aunque no está claro por qué no se extendió más allá de ese período, ya que las autoridades del Departamento de Salud Mental del Condado de Los Ángeles se negaron a proporcionar detalles o documentos, alegando confidencialidad del paciente.

El historial clínico de Reiner
El historial clínico de Reiner incluye años de adicción a drogas y múltiples internaciones en centros de rehabilitación (Instagram/@michelereiner)

Expertos legales han señalado que, en California, ser colocado bajo una conservatorship L.P.S. no es algo común o trivial. “Tienes que estar bastante grave para ser colocado en una tutela por salud mental en California”, explicó Lee Blumen, abogado con experiencia en estos casos. De todos los que entran al sistema, solo un pequeño grupo llega a ese extremo.

Las fuentes que han hablado bajo condición de anonimato con The New York Times indican que Reiner había sido diagnosticado en distintos momentos con esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo, dos condiciones psiquiátricas graves.

El periódico describe a la esquizofrenia como un trastorno cerebral crónico que afecta la forma en que una persona piensa, siente y se comporta. Se caracteriza por síntomas como delirios, alucinaciones, pensamiento desorganizado y una marcada desconexión de la realidad. Los episodios psicóticos pueden hacer que quien los padece tenga dificultades para distinguir entre lo que es real y lo que no lo es.

El trastorno esquizoafectivo, por su parte, combina síntomas de esquizofrenia con episodios de ánimo, ya sea maníaco o depresivo, lo que complica aún más el cuadro clínico y el tratamiento.

La familia Reiner había mantenido
La familia Reiner había mantenido en secreto los diagnósticos de salud mental de Nick Reiner (Captura de video/YouTube)

Según las mismas fuentes, Reiner había estado relativamente estable con una medicación antipsicótica que controlaba sus síntomas de manera adecuada. Sin embargo, aproximadamente un mes antes de que ocurriera el doble homicidio, él cambió a un nuevo medicamento debido a efectos secundarios indeseables.

Expertos citados por el NYT señalan que cualquier cambio de medicación para trastornos como la esquizofrenia debe hacerse gradualmente para evitar síntomas de abstinencia o la reaparición de síntomas psicóticos.

Pero, además de sus diagnósticos psiquiátricos, Nick Reiner arrastraba desde la adolescencia un prolongado historial de adicción a las drogas, un factor que, según las fuentes, agravó y complejizó su estado de salud mental. El propio Reiner había hablado públicamente de esas dificultades años atrás, al coescribir la película Being Charlie (2016).

En entrevistas de aquella época, Reiner dejó entrever que sus problemas iban más allá del consumo de sustancias. “Era más que drogas —siempre es más que eso”, dijo entonces, en alusión a un trasfondo de salud mental que ni él ni su familia habían detallado públicamente hasta ahora.

El tribunal deberá decidir si
El tribunal deberá decidir si la salud mental de Nick Reiner influyó en su responsabilidad penal al momento de los hechos (REUTERS/Mona Edwards)

Implicaciones legales en el proceso por asesinato

De acuerdo con los medios, es probable que el tema “salud mental” sea un factor central en su defensa legal.

Actualmente, Reiner —de 32 años— se encuentra detenido en el Twin Towers Correctional Facility de Los Ángeles y está representado por defensores públicos tras la renuncia de su anterior abogado, Alan Jackson, quien dejó el caso sin entrar a una declaración de culpabilidad o inocencia.

La defensa podría argumentar que Reiner no estaba en pleno uso de sus facultades mentales debido a sus condiciones psiquiátricas y el reciente cambio de medicación. Ahí, se plantean dos vías: retrasar el juicio por meses o años al argumentar que Nick no es competente para comprender el proceso judicial, o alegar que que el acusado no era capaz de entender la naturaleza de sus acciones en el momento del homicidio.

No obstante, el NYT también explica que es un tipo de defensa difícil de sostener, ya que los jurados suele mostrarse reacios a absolver a un acusado de un crimen violento contra un inocente incluso cuando se reconoce la presencia de un trastorno mental.