“Nuestros hijos están desaparecidos y es una realidad”: madres salvadoreñas que no se detienen en la búsqueda de sus hijos

Un descanso laboral de media hora para comprar cena y un recado de mediodía tras vender pan dulce fueron las últimas huellas de Gelber Antonio y Josué Miranda antes de convertirse en cifras de la desaparición en El Salvador

Dibujo a lápiz y acuarela que muestra a un hombre con saco azul y a un adolescente con camisa blanca sobre un fondo con manchas neutras.
Un retrato ilustrado en acuarela y lápiz representa a dos jóvenes salvadoreños, un hombre de treinta y dos años y un adolescente de catorce. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El dolor de la ausencia no descansa. Para las familias de las personas desaparecidas en El Salvador, la rutina diaria comienza con la misma interrogante suspendida en el aire y termina con el peso de la incertidumbre.

Ante la disolución de diversas organizaciones por normativas recientes y el paulatino agotamiento de recursos para el acompañamiento de las víctimas, el Bloque de Búsqueda de Personas Desaparecidas se ha consolidado como un refugio de resiliencia, articulación comunitaria y apoyo mutuo.

PUBLICIDAD

A través de la unión de madres, hermanas y familiares, este colectivo sostiene una lucha constante para mantener viva la memoria de sus seres queridos y exigir respuestas sobre su paradero.

La vida de Carmen Argueta ya había sido golpeada por la violencia cuando en 2006 las pandillas le quitaron a su esposo. Tras la tragedia, la familia tuvo que reinventarse: el negocio familiar cerró y sus hijos comenzaron a trabajar desde muy jóvenes.

Años después, la calma parecía retornar al hogar en Mejicanos durante el confinamiento, cuando sus hijos lograron trabajar en la modalidad de teletrabajo. Herber Argueta Antonio, el hijo mayor de 32 años, políglota apasionado por los idiomas que dominaba inglés, alemán y francés, trabajaba en el área de atención telefónica en un call center en el turno nocturno.

PUBLICIDAD

La noche del 4 de agosto de 2021, en vísperas de las Fiestas Agostinas, llovía con fuerza sobre la capital. Herber se encontraba en su descanso laboral de las 9:30 p.m. mientras compartía tiempo con su novia en su habitación. Al no haber cenado, decidió salir unos minutos a buscar comida a una tienda cercana. Llevaba puesta una camiseta negra, jeans azules rotos al estilo fit y unas botas Jordan.

Ilustración en acuarela de un hombre de espaldas caminando por una calle nocturna bajo la lluvia junto a un farol encendido.
Un hombre camina de espaldas por una calle urbana mojada durante una noche de lluvia torrencial iluminada por un farol. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el apuro por no perder su turno de regreso a las 10:00 p.m., dejó sobre la mesa sus llaves, su billetera y su teléfono celular, llevando únicamente el dinero en efectivo en la mano. Nunca regresó.

Fue hasta la mañana siguiente cuando los mensajes de la novia de Herbert encendieron las alertas. La búsqueda inicial se convirtió en una travesía llena de trabas administrativas: la Fiscalía se negó en un primer momento a entregarle una copia de la denuncia, la declaración de la acompañante no fue receptada esa misma noche y la valiosa información que pudo brindar el vigilante del pasaje se perdió por la falta de diligencias inmediatas.

El desgaste institucional se profundizó con el cambio constante de fiscales y la falta de aplicación efectiva de las leyes. “Uno llega a preguntar y es revictimizado porque tiene que contar su historia una y otra vez. Siempre me atiende el fiscal de turno y lo único que hacen es echarle un vistazo al informe y decirme: ‘Sí, estamos trabajando’”, relata Carmen con indignación.

A pesar de solicitar pruebas de ADN y pedir avances, la respuesta oficial solía justificarse en la falta de recursos. Por lo que, Carmen halló en el Bloque de Búsqueda la fuerza para llevar su voz a conversatorios y aulas universitarias: “No me puedo quedar callada. Callar la historia de mi hijo es callar la historia de miles de familias”.

Herber Argueta figura como desaparecido desde el 4 de agosto de 2021, según una ficha del Bloque de Búsqueda de Personas Desaparecidas en El Salvador.
Herber Argueta figura como desaparecido desde el 4 de agosto de 2021, según una ficha del Bloque de Búsqueda de Personas Desaparecidas en El Salvador.

Carmen sostiene como principal hipótesis que los responsables directos de la desaparición de su hijo fueron integrantes de pandillas, grupos criminales que operaban en la zona y por los cuales su familia ya había sido impactada años atrás tras el asesinato de su esposo.

Miriam Elizondo: Quince años de resistencia por Josué

En Santa Ana, el relato de Miriam Elizondo refleja el desgaste de un proceso que supera ya los quince años. El sábado 4 de junio de 2011, su hijo Josué Miranda Elizondo, de tan solo 14 años, se alistó de madrugada para ir a trabajar. Vestía un jeans azul, tenis blancos, un cincho verde de nailon y una camisa a cuadros sobre una camiseta blanca con relieve.

El menor ayudaba a su tío en la distribución de pan dulce en colonias y zonas rurales, un oficio que había asumido con el anhelo de ahorrar y poner su propio negocio.

Aquel mediodía, tras descargar el producto en un local cercano a la delegación policial de Santa Ana sobre la 25 Avenida Sur, Josué comió un pedazo de pollo con sus familiares, recibió los siete dólares de su jornada y anunció que saldría “a dar una vuelta” antes de regresar a cargar el camión para el día siguiente.

La última persona que lo vio con vida fue un trabajador del sector, quien lo observó parado cerca del semáforo de la aldea San Antonio alrededor de las 3:30 p.m., tranquilo y despidiéndose con un gesto de la mano.

Un expediente abierto con la foto en sepia de un niño sobre un escritorio con libros, una lámpara y hojas desprendidas que se vuelven aves.
Un expediente abierto sobre un escritorio conserva el retrato de un joven junto a hojas de calendario que vuelan y se transforman en palomas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando cayó la noche y Josué no volvió, la angustia se apoderó de la familia. La respuesta de las autoridades en las primeras horas fue el presagio de un largo abandono: la policía se negó a tomar la denuncia de inmediato bajo la premisa de que debían transcurrir 24 horas y que el joven probablemente andaba de fiesta. “Los ‘nunca’ se llegan, señora”, le espetó un agente cuando Miriam insistió en que su hijo jamás se ausentaba sin avisar.

Los días posteriores se transformaron en un recorrido sin descanso por hospitales, salas de emergencia, el Centro de Atención de Menores (CAN) y la morgue. La publicación de la fotografía del adolescente en los medios de comunicación no trajo datos certeros, sino una ola de llamadas de extorsión que buscaron lucrarse del dolor familiar. Tampoco las autoridades realizaron las bitácoras telefónicas a tiempo, dejando pasar dos años cruciales sin rastrear las llamadas.

Sobre las causas de la desaparición, la familia e investigaciones iniciales manejaron presuntas hipótesis vinculadas a estructuras de pandillas. Entre las principales sospechas destaca la posibilidad de que el adolescente fuera engañado o usado mediante una “carnada” para sacarlo del sector; que el hecho estuviera relacionado con el cobro de extorsión o “renta” exigido al negocio de pan; o el riesgo que representaba movilizarse entre zonas que en ese momento estaban bajo el control de grupos criminales rivales.

Josué Miranda Elizondo tenía 14 años cuando desapareció el 4 de junio de 2011 en Santa Ana, El Salvador. Su familia lo busca desde entonces.
Josué Miranda Elizondo tenía 14 años cuando desapareció el 4 de junio de 2011 en Santa Ana, El Salvador. Su familia lo busca desde entonces.

Miriam buscó acompañamiento psicológico en la Cruz Roja, se unió a las primeras reuniones de colectivos de víctimas e integró el grupo fundador del Bloque de Búsqueda en febrero de 2022. Su insistencia constante llevó el caso hasta la justicia constitucional: en noviembre de 2022, la Sala de lo Constitucional admitió de manera parcial un recurso de amparo a favor de Josué.

Quince años después, Miriam sostiene su lucha con la firmeza intacta: “Nuestros hijos están desaparecidos. Es una realidad, el dolor y el sufrimiento de toda la familia. Pronunciarse es un derecho que tenemos para alzar la voz y exigir que seamos escuchados”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Dos procesos judiciales avanzan en El Salvador por estafas informáticas y tráfico de personas

Tres procesados permanecerán bajo custodia por un caso de cuentas bancarias digitales abiertas con datos de víctimas, mientras que otro imputado recibió una condena de seis años por tráfico ilegal de personas, tras un viaje que terminó con el secuestro de la víctima en México

Dos procesos judiciales avanzan en El Salvador por estafas informáticas y tráfico de personas

Más que sobrevivir: ¿Cómo enfrentar la ansiedad y depresión que afecta al 80% de pacientes con cáncer de mama?

Más del 80% de las mujeres que reciben este diagnóstico presentan cuadros de ansiedad y depresión que requieren tratamiento, según el presidente de la Asociación de Psiquiatras Salvadoreños por la Salud Mental

Más que sobrevivir: ¿Cómo enfrentar la ansiedad y depresión que afecta al 80% de pacientes con cáncer de mama?

Iron Maiden conquistó San Salvador: Imágenes de su histórica primera fecha en Centroamérica

La doncella de hierro hizo retumbar San Salvador con su concierto parte de la gira “Run for your lives” que se desarrolla en el marco del 50 aniversario de la banda británica.

Iron Maiden conquistó San Salvador: Imágenes de su histórica primera fecha en Centroamérica

Asesinan a joven salvadoreña frente a sus tres hijos en México, su agresor es buscado por la justicia

Un crimen en el interior de un domicilio de Pesquería, Nuevo León, cobró la vida de Karla Beatriz Macías Mutuo, una joven salvadoreña de 27 años atacada frente a sus tres hijos

Asesinan a joven salvadoreña frente a sus tres hijos en México, su agresor es buscado por la justicia

Alza del diésel presiona tarifas de carga en El Salvador

El gremio de transportistas señaló que el ajuste de USD 0.17 por galón vigente desde el 15 de septiembre obliga a recalcular cada recorrido según consumo, distancia y gastos operativos

Alza del diésel presiona tarifas de carga en El Salvador