Por qué el tráfico de fauna y madera atrae a las mismas estructuras criminales que dominan otras economías ilícitas en la región

Penas bajas, herramientas digitales y ganancias altas dibujan un escenario que explica un giro silencioso con impacto creciente

Detrás de cada especie, una historia de sufrimiento y una red de tráfico que utiliza plataformas digitales. Los especialistas buscan salvar vidas en medio de una batalla silenciosa por la conservación (Cortesía MARN)
Detrás de cada especie, una historia de sufrimiento y una red de tráfico que utiliza plataformas digitales. Los especialistas buscan salvar vidas en medio de una batalla silenciosa por la conservación (Cortesía MARN)
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Dos operaciones policiales internacionales ejecutadas entre mayo y octubre de 2025 expusieron el saqueo ambiental en Centroamérica y confirmaron lo que las autoridades venían advirtiendo: las redes criminales transnacionales ya no tratan la fauna y la madera como un negocio secundario.

La Operación Madre Tierra VII, coordinada por la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) entre el 1 de mayo y el 30 de junio de 2025 en nueve países latinoamericanos —seis de ellos centroamericanos: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá—, dejó 225 arrestos inmediatos y la identificación de cientos de sospechosos adicionales para seguimiento judicial.

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Los resultados preliminares registraron más de 400 delitos ambientales. El rubro más frecuente fue la silvicultura y la tala ilegal, con 203 casos.

Le siguieron el tráfico de fauna silvestre, con 138 incidentes; la pesca ilegal, con 26; la minería ilegal, con 23; y los delitos de contaminación, con 16.

Rutas hacia Europa y Asia quedaron al descubierto

La operación no solo cuantificó los crímenes: trazó su geografía. Las autoridades identificaron 15 casos transnacionales con rutas de distribución establecidas hacia Europa y Asia, lo que confirma que el istmo centroamericano opera como un corredor logístico integrado a mercados de consumo en otros continentes.

Entre los decomisos figuraron primates, aves, tortugas y grandes felinos vivos, junto con 2.4 toneladas de aletas de tiburón y raya, 875 kilogramos de totoaba —un pez en peligro crítico de extinción— y siete kilogramos de pepino de mar seco.

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Un ave objeto de tráfico ilegal, en una fotografía facilitada por la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA). EFE
Un ave objeto de tráfico ilegal, en una fotografía facilitada por la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA). EFE

En Panamá, las autoridades rescataron crías de capibara que eran trasladadas de contrabando. En Costa Rica, interceptaron un ajolote (Ambystoma mexicanum), anfibio en peligro crítico.

La operación también expuso la sinergia entre distintas modalidades de crimen. En Panamá, la minería ilegal de oro no solo destruye cobertura forestal para acceder a los yacimientos, sino que contamina cuerpos de agua con mercurio y cianuro y sostiene su mano de obra mediante redes de trata de personas y explotación infantil.

En El Salvador, un operativo de fines de enero de 2026 rescató 36 animales silvestres —tucanes, loros y monos capuchinos— que eran comercializados a través de grupos cerrados de WhatsApp y perfiles falsos de Facebook. . Foto: Serfor
En El Salvador, un operativo de fines de enero de 2026 rescató 36 animales silvestres —tucanes, loros y monos capuchinos— que eran comercializados a través de grupos cerrados de WhatsApp y perfiles falsos de Facebook. . Foto: Serfor

La Operación Thunder amplió la escala a nivel global

Apenas tres meses después, entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre de 2025, Interpol y la Organización Mundial de Aduanas ejecutaron la Operación Thunder 2025 en 134 países.

El resultado fue el mayor volumen de decomisos registrado en la historia de estas operaciones conjuntas: casi 30,000 animales vivos incautados, 4,640 intervenciones en total y la identificación de aproximadamente 1,100 sospechosos.

El tráfico de vida silvestre afecta actualmente a más de 4,000 especies de plantas y animales en 162 países, según el Informe Mundial sobre Delitos contra la Vida Silvestre 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Infografía con un mapa mundial, cadenas, un barco, íconos de animales, madera apilada, esposas y redes sociales sobre un fondo negro.
Dos operaciones internacionales de 2025 señalan que el tráfico ambiental desde Centroamérica genera hasta 20.000 millones de dólares anuales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El organismo advirtió que, pese a dos décadas de acción coordinada, el comercio ilícito no se redujo de forma sustancial. Su valor global se estima en hasta USD 20,000 millones anuales, lo que lo posiciona como el cuarto mercado criminal más lucrativo del planeta, detrás únicamente del tráfico de estupefacientes, armas y personas.

Intervención conjunta de Serfor y la Policía Nacional. Difusión
Intervención conjunta de Serfor y la Policía Nacional. Difusión

El auge del tráfico de artrópodos

Uno de los hallazgos de la Operación Thunder 2025 fue el aumento del tráfico de artrópodos. Casi 10,500 mariposas, arañas e insectos protegidos bajo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) fueron decomisados, lo que muestra que las organizaciones criminales están diversificando sus catálogos hacia especies de menor tamaño pero de alto valor en el mercado de coleccionistas internacionales.

La Operación Thunder 2025 también registró cifras récord en otras categorías: 5.8 toneladas de carne de animales silvestres incautadas a nivel global, más de 245 toneladas de especies marinas protegidas —incluidas miles de aletas de tiburón— y más de 32,000 metros cúbicos de madera talada ilegalmente.

Una mariposa azul dentro de una caja transparente de cristal junto a un teléfono inteligente que exhibe un mapa mundial con conexiones.
Una mariposa azul en una caja de cristal junto a un teléfono con rutas globales ilustra el comercio ilegal de fauna por vías digitales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crimen ambiental financia a las mismas redes del narcotráfico

El atractivo del negocio para las organizaciones criminales es estructural. En Costa Rica, el fiscal ambiental adjunto José Pablo González advirtió en junio de 2026 que el tráfico de vida silvestre dejó de ser un fenómeno de coleccionismo aislado para adoptar estructuras propias del crimen organizado: cazadores, transportistas y comerciantes operan con roles diferenciados, replicando la cadena del narcotráfico.

El fiscal coordinador costarricense Luis Diego Hernández señaló ante Teletica, canal costarricense, que los grupos criminales encontraron en los recursos naturales una nueva fuente de ingresos y que el uso de tecnologías digitales y criptomonedas dificulta la trazabilidad de las operaciones.

La asimetría del riesgo es el motor del fenómeno: el tráfico ambiental genera ganancias comparables al trasiego de estupefacientes, pero conlleva penas de cárcel menores.

En Costa Rica, los delitos contra la vida silvestre no superan los cuatro años de prisión, lo que impide catalogarlos como crimen organizado y aplicar medidas cautelares graves.

El Ministerio Público impulsa una propuesta para consolidar 205 infracciones ambientales dispersas en múltiples leyes, elevar las penas y crear nuevos tipos penales que permitan usar las herramientas de persecución del crimen organizado.

La digitalización abre un mercado sin fronteras físicas

La transformación más silenciosa del tráfico es la que ocurre en las pantallas. En El Salvador, un operativo de fines de enero de 2026 rescató 36 animales silvestres —tucanes, loros y monos capuchinos— que eran comercializados a través de grupos cerrados de WhatsApp y perfiles falsos de Facebook. Los veterinarios del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales constataron que los especímenes presentaban malnutrición grave, estrés agudo por hacinamiento y traumatismos derivados del transporte.

La normativa vigente establece que la comercialización de animales silvestres es ilegal. (Foto: Ministerio Público)
La normativa vigente establece que la comercialización de animales silvestres es ilegal. (Foto: Ministerio Público)

En Nicaragua, durante la Cuaresma, traficantes ofrecen langostas en veda y huevos de tortuga Paslama (Lepidochelys olivacea) mediante servicio de entrega a domicilio.

Comercializan especies amenazadas en los mercados de Rivas, León y Granada con absoluta impunidad. La legislación nicaragüense prohíbe la recolección de huevos de tortuga desde 2005, pero la norma no se aplica en zonas urbanas.

Paso Pacífico y su proyecto InvestEGGators: huevos falsos de tortuga marina impresos en 3D, con peso y textura idénticos a los reales, que ocultan transmisores GPS-GSM en su interior. - crédito Ministerio de Ambiente
Paso Pacífico y su proyecto InvestEGGators: huevos falsos de tortuga marina impresos en 3D, con peso y textura idénticos a los reales, que ocultan transmisores GPS-GSM en su interior. - crédito Ministerio de Ambiente

Ante este panorama, la respuesta tecnológica más innovadora proviene de la organización Paso Pacífico y su proyecto InvestEGGators: huevos falsos de tortuga marina impresos en 3D, con peso y textura idénticos a los reales, que ocultan transmisores GPS-GSM en su interior.

Al introducirlos en nidos reales en las costas de Nicaragua y Costa Rica, científicos y autoridades rastrean digitalmente el recorrido de los contrabandistas desde la playa hasta los puntos de venta en cantinas y restaurantes urbanos.

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