Los números del Ministerio de Educación de la Nación que contradicen al presidente Alberto Fernández

Son datos elaboradores por el organismo del Poder Ejecutivo Nacional. Muestran una muy baja incidencia de contagios entre alumnos y docentes. Pese a eso, se decidió suspender las clases

Las clases presenciales no generaron brotes de contagios (NA)
Las clases presenciales no generaron brotes de contagios (NA)

El pasado 6 de abril, el Ministerio de Educación de la Nación difundió los primeros datos de contagios en las escuelas. A partir de una muestra de 5.926 colegios, reveló que tan solo se contagió el 0,16% de los alumnos y el 1,03% de los docentes durante el primer mes de clases. Son datos difundidos por el gobierno de Alberto Fernández que el Presidente no tomó en cuenta a la hora de decidir el cierre de las escuelas.

Los datos surgen de la plataforma Cuidar Escuelas, en la que son los propios directivos de todo el país quienes cargan la información respecto a los casos positivos. Incluso, desde la propia cartera educativa afirmaron que esos contagios no se produjeron necesariamente al interior de las escuelas. que por el contrario, los establecimientos educativos se perfilaban como los espacios de detección temprana de los casos.

Pese a esa bajísima incidencia, el miércoles el presidente Alberto Fernández anunció la suspensión de las clases presenciales en todos los niveles educativos en el Área Metropolitana de Buenos Aires por dos semanas, desde el próximo lunes. Contradijo así las cifras oficiales que su propio Gobierno había relevado.

Hoy por la mañana, en una entrevista con Radio 10, el Presidente intentó justificar el cierre escolar. Habló de que “las madres se agolpan en las puertas de las escuelas”, de que “los chicos intercambian barbijos” y cargó contra el transporte público. En realidad, los datos muestran que el 50% de los chicos va caminando a la escuela. A un 20% lo llevan en auto y tan solo un 30% se mueve en transporte público.

Además de los datos a nivel nacional, los registros más cercanos, que toman ya el impacto de la segunda ola de coronavirus, son los que difundió el gobierno porteño. Según esas cifras, hubo un aumento de los casos en las escuelas que acompaña al rebrote general, pero una muy baja positivización que indica que en los colegios no se está reproduciendo el virus.

En comparación con el primer mes, en el que solo se había contagiado el 0,17% de los docentes y alumnos, entre el 17 de marzo y el 12 de abril se infectó el 0,71% de la comunidad educativa, en línea con la curva ascendente en la Ciudad. No obstante, de los casos que se aislaron preventivamente por contacto estrecho dentro de una misma burbuja, dio positivo luego solo el 0,012%.

“La positivización de los contactos estrechos es la forma de medir si están generando brotes en la escuela. El número se mantuvo estable respecto del reporte anterior, por lo que lo más probable es que la mayoría de los contagios de docentes y alumnos se estén generando fuera de la escuela. Por el contrario, la escuela funciona como un espacio de detección rápida que ayuda a cortar la cadena de transmisión comunitaria del virus”, expresaron en la Ciudad, cuyos funcionarios también se enteraron del cierre por televisión.

Según los datos oficiales, en el segundo período analizado, los casos acumulados de covid-19 positivos fueron 5.006, lo cual representa el 0,71% del total de los 700.518 docentes, alumnos y auxiliares que asisten a las escuelas.

Por los casos sospechosos y positivos, debieron aislar preventivamente a 945 burbujas, un 2,1% de los 45.056 grupos totales. En el primer mes se habían apartado tan solo 494 burbujas.

“No podemos comenzar las restricciones cerrando las escuelas. Si tiene que haber una disminución de la presencialidad para restringir la circulación de personas, no debería implicar la suspensión absoluta de las clases en las aulas como primera medida”, había expresado el ministro de Educación Nicolás Trotta pocas horas antes, tras una sesión del Consejo Federal en el que le había pedido a sus pares provinciales sostener las clases presenciales.

El miércoles, solo un día antes de los anuncios presidenciales, Trotta se mostró junto a la secretaria de Acceso a la Salud, Sandra Tirado, y algunas de las máximas referencias en epidemiología e infancia. Todos compartieron que la escuela, protocolos mediante, es un lugar y que, en caso de ser necesarios, deberían tomarse restricciones en otras actividades fuera del ámbito escolar.

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