En el cierre de las jornadas de Empleabilidad y Educación llevadas a cabo en la Feria del Libro, Mariana Schoua, CEO de Aconcagua Energía Generación y presidenta de AmCham Argentina, retomó el diagnóstico del informe desarrollado y presentado por Ticmas junto a la CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
En ese marco, la especialista advirtió que la brecha entre educación y empleo no es un problema estático, sino parte de una transformación más amplia que ya está reconfigurando el mercado laboral.
PUBLICIDAD
Para Schoua, el empleo no está desapareciendo, pero sí cambiando de forma acelerada. En ese contexto, la clave no es solo crear trabajo, sino lograr que la reconversión de los trabajadores ocurra a la velocidad que exige la economía.

Un mercado laboral en tensión
La aceleración de la tecnología es una fuerza que está atravesando transversalmente a todo el mundo. Sin embargo, Schoua describió para la Argentina un escenario donde la irrupción de la inteligencia artificial converge con la complejidad del contexto económico.
PUBLICIDAD
“Estamos frente a un cambio cultural muy importante”, señaló. Por un lado, un cambio macroeconómico que habilita una mayor inserción internacional; por otro, la irrupción de la inteligencia artificial, que redefine procesos productivos y perfiles laborales.
Esa combinación produce un efecto doble: mientras algunos sectores pierden competitividad, otros, como la energía, la minería y la industria del conocimiento, lo generan de manera sostenida. “Se juntan ambos fenómenos y lo que nos pasa es que se destruye empleo por un lado y se crea por el otro”, sintetizó.
PUBLICIDAD
La transformación, además, tiene una dimensión territorial. Según explicó Schoua, el crecimiento del empleo se distribuye a lo largo y ancho del país, mientras que la pérdida se concentra especialmente en el conurbano bonaerense y en ciertas provincias. La oportunidad existe, pero no está donde estaban los trabajos del pasado.

El desafío de reconvertir en tiempo y forma
Frente a ese escenario, el problema deja de ser la generación de empleo en sí misma y pasa a ser la capacidad de adaptación del sistema. Para Schoua, el eje está en el reentrenamiento, es decir, cómo transformar a quienes pierden su trabajo en perfiles que puedan insertarse en los sectores en expansión.
PUBLICIDAD
Ese proceso, sin embargo, no es lineal. Puede implicar cambios de actividad, pero también de ubicación geográfica y la necesidad de desarrollar infraestructura en los territorios donde se concentra la demanda.
“Hay una buena noticia, pero claramente hay algo que solucionar”, planteó, en referencia a una economía que abre oportunidades pero no logra todavía integrarlas socialmente.
PUBLICIDAD

Información y entrenamiento para anticipar la demanda
Uno de los déficits que señaló es la falta de articulación entre quienes buscan trabajo y los sectores que demandan empleo. En muchos casos, el problema no es la ausencia de oportunidades, sino la falta de información para identificarlas.
PUBLICIDAD
En ese sentido, propuso mirar los proyectos de inversión como indicador anticipado. “Un gran predictor de qué trabajos se van a necesitar lo ves en los proyectos aprobados del RIGI”, afirmó, en relación al régimen de incentivos que busca promover la llegada de inversiones. En caso de que se concreten, habrá demanda laboral directa e indirecta en toda la cadena productiva.
Por otro lado, y en línea con los hallazgos del informe presentado durante la jornada, Schoua planteó la importancia de revisar los formatos educativos. “Hay una necesidad de acortar la forma en que aprendemos”, señaló.
PUBLICIDAD
Para la especialista, dedicar toda la vida a la misma especialidad ya es cosa del pasado: “Está comprobado que esta época exige un aprendizaje continuo”, afirmó. Ahora el desafío no es solo qué se enseña, sino cómo y en qué tiempos.
Entre las claves, mencionó la actualización de contenidos técnicos en la escuela secundaria, el fortalecimiento de los oficios y la expansión de experiencias formativas en entornos reales de trabajo.
PUBLICIDAD
En un contexto de cambio permanente, los trayectos largos y rígidos pierden eficacia frente a esquemas más cortos, específicos y adaptables. La formación deja de ser una etapa para convertirse en un proceso continuo.
Las habilidades que no se automatizan
Más allá de lo técnico, Schoua puso el acento en las capacidades que seguirán siendo diferencial humano en un escenario atravesado por la inteligencia artificial. “Además de las técnicas, hay habilidades socioemocionales que son importantes”, explicó.
En ese sentido, la adaptabilidad, la flexibilidad, el pensamiento crítico, la empatía y la capacidad de trabajar con otros aparecen como habilidades cada vez más demandadas.
Sin embargo, Schoua sumó dos dimensiones menos evidentes, pero igual de importantes: la humildad para seguir aprendiendo y la templanza para no perder el foco ante los cambios.
De la adaptación a la articulación
Hacia el final, la reflexión volvió sobre el sistema educativo. Si bien reconoció la dificultad de introducir cambios estructurales, planteó que el desafío no es solo adaptarse más rápido, sino dejar de correr desde atrás.
“Yo creo que lo que va a funcionar, más allá de ser más rápidos en la adaptación, es la complementariedad”, señaló. En ese camino, destacó el potencial de combinar distintos formatos de capacitación y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial para acelerar los procesos de aprendizaje.
La escena que dejó el cierre de la jornada dialoga con el diagnóstico del informe presentado horas antes: la Argentina tiene sectores dinámicos y demanda de empleo. “En Argentina hay talento, está comprobado mundialmente”, afirmó. Sin embargo, también advirtió que la brecha entre oferta y demanda va a ser un obstáculo si no se trabaja correctamente.
En ese sentido, remarcó que, ante un panorama de reconversión inevitable, “lo mejor es que se haga de la forma más rápida y menos traumática posible”, y enfatizó en la importancia de lograr un trabajo conjunto entre todos los sectores de la sociedad: “Yo creo que el sector privado tiene que ser protagonista, pero no podemos solos, se necesita articulación”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Gaspar Nah Miss: “No podemos permitir que ningún niño se quede sin estudiar en nuestro país”
El presidente de la Comisión de Educación del Congreso de Campeche habló con Ticmas sobre la situación docente, el calendario escolar y los desafíos de alfabetización en el estado mexicano

Una deuda pedagógica: sólo el 19% de los estudiantes asegura que sus docentes les enseñaron a usar IA para estudiar
Dos estudios recientes en Estados Unidos revelan una brecha que preocupa; mientras los docentes utilizan cada vez más inteligencia artificial para sus tareas, los alumnos reclaman una enseñanza explícita sobre el uso de la herramienta

No importa si usas lapicera o teclado: la clave está en qué haces con tu mente mientras escribes
Durante décadas, el debate educativo sobre la tecnología en el aula giró alrededor del instrumento equivocado. Una nueva investigación destaca que no se trata de ver analizar con qué se escribe sino cómo se procesa lo que se está escribiendo

Gloria Medellín Sánchez de Fundación Manuelita: “Nosotros le damos la voz a los niños, a las familias y a los docentes”
En diálogo con Ticmas, la gerente de la Fundación Manuelita, explica cómo la organización trabaja en el desarrollo de un modelo integral de aprendizaje y acompañamiento a través del programa “Educar Uno a Uno”

Escuelas chicas vs. escuelas grandes: ¿la escala influye en la calidad educativa?
Las secundarias con menos de 100 estudiantes muestran mejores indicadores de clima escolar, mayor capacidad de adaptación a las reformas y vínculos más estrechos con las familias. Pero los especialistas advierten que el tamaño, por sí solo, no garantiza mejores aprendizajes


