De rojo, la rectora del Colegio Nacional Buenos Aires, Valeria Bergman. Junto a Ana Barral, desarrollarán una política académica focalizada en la Educación Sexual Integral y las problemáticas de género
De rojo, la rectora del Colegio Nacional Buenos Aires, Valeria Bergman. Junto a Ana Barral, desarrollarán una política académica focalizada en la Educación Sexual Integral y las problemáticas de género

Durante los siglos XIX y XX, formaron desde la adolescencia a las clases dirigentes del país. Meritocráticos y tradicionales, el Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA) y la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini excluyeron históricamente a las mujeres de la conducción de los claustros. Esa ausencia femenina empezó a tener, desde hoy, una reparación parcial: las profesoras Valeria Bergman (51) y Ana Barral (55) fueron electas como rectoras de los colegios para el período 2019-2022.

El Consejo Superior de la UBA definió a las 11:30 la designación en la sede del Rectorado, en Viamonte 444. En simultáneo, el cuerpo integrado por los decanos, profesores y graduados de la casa de estudios apoyó con 21 votos a Bergman para encabezar el CNBA, mientras que Barral obtuvo 23 votos a favor para conducir "el Pelle", de un total de 27 sufragistas. Ambas reemplazarán a partir de marzo del año que viene a Gustavo Zorzoli y a Leandro Rodríguez.

A tono con el clima de época, Bergman y Barral fueron designadas en un año donde las las mujeres lograron instalar el debate por la legalización del aborto y el repudio a la violencia machista tomó nuevo vigor. El panorama contrasta con el escueto registro de mujeres que ejercieron como rectoras en estos colegios preuniversitarios. Fueron la excepción: una de ellas, Virginia González Gass, terminó destituida en 2010 en el CNBA. La otra, Claudia Plonczyk, ejerció un rol de interinato en 2011.

"Celebro el resultado de estas elecciones. Uno de los objetivos mínimos del movimiento feminista es lograr la igualdad entre los hombres y mujeres en lo laboral", señaló a Infobae Ana Barral, flamante rectora del Carlos Pellegrini, quien será la primera mujer que ejercerá el cargo en ese colegio. 

"Creo que también nos eligieron por nuestra trayectoria y nuestros antecedentes (risas), pero la verdad es que en el ámbito de la educación, donde en casi todos lo niveles hay un altísimo porcentaje de mujeres, la conducción es de los hombres. Es un honor que nos hayan elegido", añadió con complicidad Bergman durante una entrevista en la sede del decanato de Odontología ubicado en Marcelo T. de Alvear 2142.

Con una febril militancia, los colegios se convirtieron en los últimos años en una caja de resonancia de los reclamos feministas. A partir de tomas y denuncias públicas, los centros de estudiantes protagonizaron acciones de protesta contra docentes y autoridades machistas. De ese entorno salió la irreverente Ofelia Fernández, quien en estos meses se lanzó a la política -en mayúsculas- junto al referente de la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois. Este año, el activismo estudiantil tuvo otro hito con el comunicado que leyeron un grupo de egresadas en un acto de promoción de la cohorte 2016/2017 del Nacional Buenos Aires, donde acusaron a dos vicerrectores y otros seis educadores de ejercer violencia de género en la institución.

Con una camisa verde, la rectora Ana Barral advirtió que bajo su gestión el Carlos Pellegrini tendrá “puertas abiertas” a la comunidad
Con una camisa verde, la rectora Ana Barral advirtió que bajo su gestión el Carlos Pellegrini tendrá “puertas abiertas” a la comunidad

No es casual que, en este marco, parte de la hoja de ruta de las rectoras tenga un fuerte énfasis en el impulso de la Educación Sexual Integral (ESI) desde el 1° al 5° año y tengan en carpeta actividades que profundicen la prevención y erradicación de la violencia de género.

"Está bárbaro que se politicen estos temas", destacó Barral, que es profesora en Ciencias Naturales, Biología y especialista en ESI. "Son escuelas con pensamiento crítico y donde la política tiene una relevancia muy importante. Las personas que están fuera de estas instituciones piensan que, cuando hacemos política, dejamos de lado los contenidos, el plan de estudios y lo académico. Hay que lograr una escucha empática con los estudiantes", completó.

"Nuestra idea es poder transmitir valores que lamentablemente están desdibujados en nuestra sociedad. El gran desafío es mantener la calidad académica de la institución, su trayectoria y su tradición, aggiornándola a las problemáticas actuales que tienen los adolescentes, como las nuevas tecnologías y los protocolos contra la violencia de género", secundó Bergman, quien desde hace 27 años es profesora y docente de Psicología en el Buenos Aires y el Carlos Pellegrini.

Nivel académico y lenguaje inclusivo

Los colegios preuniversitarios de la UBA son conocidos por sus niveles de exigencia en comparación con otras escuelas de la enseñanza media. Consultada al respecto, Barral indicó: "Más allá de la pérdida de algunos días de clase por las tomas y que hubo que extender el calendario escolar, académicamente siguen siendo escuelas de muy buen nivel. Tiene que ver con que hay otras metodologías de estudio y proyectos pedagógicos que sirven para acceder a la universidad. Hay talleres de coro, teatro, orquesta. Son escuelas vanguardia". Bregman apoyó: "Tenemos recursos muy distintos a los otros colegios, por ser experimentales y autónomos. Los chicos tienen otras posibilidades en las currículas".

"¿Creen que estas escuelas siguen formando a las élites y dirigencias del país?", consultó Infobae sobre la tradición del CNBA y el Pellegrini. Las profesoras no dudaron. "Sí", respondieron al unísono.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

— Sin embargo, ¿es posible que estas escuelas sigan seleccionando en el ingreso un mismo tipo de perfil? Hijos de clase media, media-alta y de padres graduados, por ejemplo… 

Barral: —Hace 17 años que estoy en el Pelle y en los primeros años puede ser que había mayor proporción de profesionales, en la actualidad esto no es así. Eso habla mucho de la inclusión de la universidad. Tanto los alumnos del Pellegrini como el CNBA pasan por un examen de ingreso y entran estudiantes de diferentes estratos sociales, políticos y académicos.

Bergman: —El curso de ingreso nivela a los chicos, lo que marca la posibilidad de ascenso social. Los chicos tienen mucho apoyo afuera y dentro de la institución porque hay docentes que se lo dan.

—Los chicos han multiplicado el uso del lenguaje inclusivo en colegios como el Pellegrini y el Nacional Buenos Aires. ¿Cuál será la postura pedagógica como rectoras?

Barral: —Estamos en un momento de gran cambio, de modificación de paradigmas. Hay muchas personas y docentes nuestros que son especialistas en lenguaje inclusivo. En mi caso es bienvenido quien quiera usarlo, y el que no, también.

Bergman: —Los chicos lo utilizan y están enseñándonos a utilizarlo. Creo que nosotros tenemos esta posibilidad en el ámbito de la libertad de cátedra, el docente que quiera lo puede aplicar. A nosotros nos cuesta un poco porque somos de otra generación, pero nos iremos adaptando.

Las tomas

Atentas a la alta conflictividad que suelen tener sus colegios, las rectoras electas adelantaron que buscarán evitar que los centros de estudiantes lleguen a la instancia de bloquear los ingresos de los establecimientos, aunque insisten que su vocación será el "diálogo". Entre huelgas y tomas, el rector saliente Zorzoli extendió el calendario académico hasta el 27 de diciembre para recuperar los días caídos.

"Nos debemos un debate sobre cómo resolvemos este tema. Los alumnos tienen la posibilidad de manifestarse de otras muchas formas antes de llegar a esa medida extrema. Hay que tener una escucha empática de lo que quieren y lograr espacios de reflexión", opinó Barral.

Valeria Bergman (Fotos Adrian Escandar)
Valeria Bergman (Fotos Adrian Escandar)

"Tenemos que buscar un equilibrio entre el pensamiento crítico de los chicos con este tipo de participación, sin dejar de lado los días de estudio y que esto no se prolongue en el tiempo. En el colegio hay muchos órganos democráticos donde ellos pueden expresarse", señaló Bergman.

Desde su punto de vista, las flamantes rectoras resaltaron en que harán una gestión a "puertas abiertas" y que todos los actores involucrados valoricen "la importancia de la palabra". "Paulo Freire decía que en la escuela hay gente que trabaja, gente que se relaciona, gente que enseña, y gente que aprende. Esa es la escuela que quiero; la que aprende sin dejar de lado la excelencia", concluyó Barral.

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