El pesimismo que venía creciendo desde la crisis cambiaria sobre la reclasificación de Argentina a mercado emergente terminará jugando a favor en el corto plazo. A principio de año, el Merval volaba cerca de sus máximos históricos y se esperaba un crecimiento económico que esperanzaba a los optimistas económicos. Dentro de las expectativas positivas, varios descontaban un cambio de categoría de Argentina, sobre todo cuando la Ley de Financiamiento Productivo fue votada con éxito en el Congreso.

Sin embargo, la perdida de velocidad de la economía real (al punto tal que hoy se debate un rango de entre 0,4% y 1,4% de crecimiento con el FMI), junto con el debate por tarifas y la corrida cambiaria, todos contribuían a que la opinión que aseguraba que Argentina se seguiría siendo mercado fronterizo ganara cada vez más terreno.

En el corto plazo, por lo menos, la "sorpresa" del cambio a mercado emergente terminará ayudando no solo al mercado bursátil, luego de unas semanas en las que terminó bastante golpeado, sino que también influirá positivamente en la plaza cambiaria. Eso concluyen cinco analistas consultados por Infobae.

Si bien el cambio a mercado emergente solo afecta directamente a un grupo específico de acciones, se espera un efecto contagio al resto de la plaza
Si bien el cambio a mercado emergente solo afecta directamente a un grupo específico de acciones, se espera un efecto contagio al resto de la plaza

"Es una buena noticia para los porcentajes de la Bolsa argentina, porque ahora el potencial de caída se reduce. Las empresas afectadas encontraron un piso nuevo", explica Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment. El cambio de clasificación solo aplica a la valuación extranjera de las empresas, es decir, sus ADR.

Es que al volverse mercado emergente, la Argentina se garantiza un flujo de fondos por parte de los inversores que replican el índice general del MSCI. Dentro del mismo están ponderadas empresas de todos los países emergentes. La ponderación de Argentina ahora pasaría a ser tal que equivale a un ingreso entre 3.500 y 4.000 millones de dólares.

"El top 5 de empresas que tienen más posibilidad de entrar al índice general son de perfil bancaria o energético en su mayoría. Banco Galicia, Banco Macro, Pampa Energía, YPF, Telecom", analiza Federico Furiase, economista de EcoGo. Pero eso no descarta que la plaza bursátil en general se vea afectada de forma positiva por un efecto derrame.

Las empresas que tienen más chances de verse incluidas en el índice general son específicamente de un perfil bancario o energético

La distinción entre las empresas que oficialmente entren al MSCI y el resto del mercado bursátil es que si bien el segundo grupo no tiene una inversión asegurada por parte de los "copiadores" del índice, ahora se encuentran disponibles para los inversores institucionales que solo invierten en mercados desarrollados o emergentes.

"Esta noticia es muy positiva para todos los activos, espero que haya más momentum en el mercado de acciones, con un contagio al resto de los mercados", señala Juan Manuel Vázquez, jefe de Equity de Puente. El experto en finanzas señala que hay que tomar en cuenta ciertos factores específicos a las industrias, como el congelamiento de precios de combustibles (energéticas) y el aumento de encajes (bancarias).

"El capital de los fondos que operan en mercados emergentes es 80 veces más el capital de fondos que operan en mercado fronterizos", compara José Bano, gerente de asesores financieros en InvertirOnline. El operador de mercado apunta al repunte post mercado de las acciones de Banco Galicia y de YPF como un primer indicio del impulso a corto plazo.

"El cambio a emergente es igual a un flujo de fondo de inversores de mayor volumen y categoría, tienen calidad y se va a ver antes que nada en el mercado de acciones, pero luego eso se traslada a renta fija y a otras empresas que van a querer venir al país", desarrolla Ramiro Marra, de Bull Markets.

Problemas estructurales

Sin embargo, los expertos también diferencian la buena noticia financiera y su ligero traspaso a la economía real de una solución a largo plazo.

"Todo vuelve a manos de la crisis cambiaria", apunta Chialva. "Es un sí,  pero si la crisis actual se profundiza y se termina con algún tipo de control de cambio, MSCI se reserva el derecho de sacarte la clasificación".

"Los problemas estructurales siguen existiendo, se mantienen las alertas del déficit externo y de las Lebacs, esto principalmente ayuda a estabilizar el mercado de cambios y cambiar el humor de los mercados", agrega Furiase.

Ambos apuntan a que el voto de confianza para el mercado argentino juega en el terreno cambiario, calmando las aguas en el corto plazo por el combo de los dólares ingresando por el primer tramo del crédito stand by y los inversores que buscan aprovechar el primer impulso del cambio a mercado emergente.

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