Tensión en Texas por la carne argentina: los ganaderos cuestionaron a Trump justo cuando excluyó al país de su nueva megacuota

Un retiro por falla administrativa del importador avivó las críticas de los productores texanos contra los envíos argentinos

Carne argentina, bife con bandera argentina
Ganaderos texanos y organizaciones del sector presionaron a Trump para que revirtiera su plan de importación de carne extranjera
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El retiro de casi 13,4 toneladas de carne vacuna argentina del mercado de Texas y Florida, ordenado a principios de agosto por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), se convirtió en el detonante de una disputa más amplia que involucra a ganaderos texanos, legisladores republicanos y la Casa Blanca, justo cuando Washington anunció una megacuota de importación de 300.000 toneladas de carne que dejó a Argentina fuera del reparto.

El 7 de agosto, el Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos (FSIS) del USDA publicó la orden de retiro contra Corte Argentino USA LLC, con sede en Aventura, Florida, que comercializó 29.628 libras (13,4 toneladas) de cortes producidos por el Frigorífico Gorina SAIC entre el 15 y el 20 de mayo de 2026. Los productos —cuadril sin tapa, peceto, nalga, carnaza cuadrada y bola de lomo— llegaron a distribuidores y minoristas en Texas y Florida sin pasar por la reinspección obligatoria de importación que exige la normativa federal antes de que cualquier carne extranjera entre en circulación comercial. La agencia no identificó ningún contaminante específico y no registró reportes de enfermedad vinculados a los productos afectados.

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El FSIS clasificó el caso como Clase I, su categoría de mayor riesgo, definida como aquella situación en la que existe una probabilidad razonable de que el consumo del producto cause consecuencias graves para la salud. La empresa importadora aclaró que “el retiro no fue iniciado por la detección de contaminación, bacterias o problemas de calidad en la carne” y atribuyó el incidente a un depósito tercerizado en territorio estadounidense que no completó el trámite de reinspección antes de que la mercadería llegara a la cadena de distribución.

El gobierno argentino respaldó esa postura. En un comunicado oficial, la Cancillería y la Secretaría de Agricultura precisaron que se trató de “un incumplimiento administrativo por parte del importador”, sin relación con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario del país.

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El stock ganadero de Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en 75 años REUTERS/Martin Cossarini
El stock ganadero de Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en 75 años REUTERS/Martin Cossarini

El contraataque de los ganaderos estadounidenses

La clasificación de Clase I encendió una polémica que excedió los límites del procedimiento técnico. Darin Detwiler, experto en inocuidad alimentaria y profesor universitario, señaló a CBS Austin que esa categoría no se asigna por errores de papelería. “No es un problema de papeleo; alguien tomó la decisión de que este producto no debía reinspectarse en la frontera”, afirmó, y cuestionó la coherencia de asignar el máximo nivel de riesgo sin identificar un contaminante concreto.

Detwiler apuntó además a la coincidencia de fechas: el retiro se anunció días antes de que el presidente Donald Trump publicara en Truth Social su plan para autorizar el ingreso de 300.000 toneladas de carne vacuna magra en 90 días. “Aquí es donde esto se vuelve político: 24 o 48 horas antes de que la administración apruebe más carne extranjera, hay un retiro masivo de 30.000 libras de carne por falta de inspección”, dijo a CBS Austin. La paradoja es que esa megacuota, finalmente, no incluyó a la Argentina.

El anuncio de Trump desató una reacción inmediata entre los ganaderos estadounidenses, habitualmente parte de su base electoral más fiel. La Asociación Nacional de Ganaderos de Carne Vacuna (NCBA), el Fondo de Acción Legal Ganadero (R-CALF USA), la Federación Americana de Agricultores y la Asociación de Mercados Ganaderos enviaron una carta conjunta a la Casa Blanca advirtiendo que el anuncio ya había provocado una caída pronunciada de los futuros de ganado. “Este anuncio ya ha llevado los mercados ganaderos bruscamente a la baja, en detrimento de agricultores y ganaderos”, escribieron los líderes de las cuatro organizaciones, e instaron al mandatario a revertir el plan.

Por su parte, el comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, republicano y aliado histórico de Trump, rechazó las importaciones como solución: “La manera correcta de bajar los precios es reconstruir los rodeos y la capacidad de procesamiento aquí, en casa”, declaró, según informó Texas Public Radio.

Una parrilla con trozos de carne y salsa barbacoa, con brasas, humo, astillas de madera y romero; al lado, una tabla con carne asada, papas, ensalada y pan.
La orden de retiro de 29.628 libras de cortes vacunos argentinos en Texas y Florida no registró contaminantes ni enfermos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión presidencial responde a la caída del stock ganadero estadounidense a su nivel más bajo en 75 años, agravada por la sequía, los incendios forestales en zonas productoras y las restricciones a la importación de ganado vivo desde México por la mosca barrenadora del Nuevo Mundo. El USDA proyecta una reducción del 4% en la producción de carne vacuna durante 2026 respecto de 2025.

La proclamación, firmada el 27 de agosto y vigente desde el 1° de septiembre, estableció tres tramos mensuales de 100.000 toneladas bajo el criterio de “primero llegado, primero servido”. Pero el nuevo contingente corresponde exclusivamente a la categoría arancelaria “otros países o áreas”, reservada para exportadores sin cupos individuales asignados. La Argentina, junto con Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido, quedó excluida por contar ya con una cuota propia, ampliada en febrero de 2026 de 20.000 a 100.000 toneladas anuales. El principal beneficiado es Brasil. El consultor ganadero Víctor Tonelli relativizó el impacto ante la consulta de Infobae: “A Brasil le sirve, a Paraguay le sirve, a nosotros no estar no nos va a afectar en nada. Tenemos cuota todavía”.

Crecen los envíos argentinos a Estados Unidos

Esa exclusión llega en el mejor momento exportador de la carne argentina en años. Entre enero y julio de 2026, el país embarcó 67.118 toneladas a Estados Unidos, un aumento del 202,6% interanual, y al 3 de agosto ya había utilizado el 72,5% de su cupo anual —el porcentaje más alto entre todos los países beneficiarios, por encima de Australia, Nueva Zelanda y Uruguay—, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

En el acumulado de los primeros siete meses del año, las exportaciones de carne bovina totalizaron USD 2.768 millones, con un alza del 41,8% en valor respecto al mismo período de 2025, de acuerdo con el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC). “Los volúmenes exportados son un 6,7% superiores; mientras que el valor obtenido ha sido un 41,8% superior”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC. El precio promedio de exportación en julio se ubicó en USD 7.123 por tonelada, un 27,5% por encima del registro de julio de 2025, y el sector proyecta cerrar el año con exportaciones superiores a los USD 3.000 millones.

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