A último momento frenan la demolición de un tradicional petit hotel de la Avenida Alvear: la polémica detrás de la decisión

Lo decidió el gobierno porteño luego de una campaña que realizaron urbanistas y un empresario inmobiliario. Cómo seguirán las reformas de la propiedad

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Alvear 1628
La propiedad de dos pisos en la coqueta avenida porteña

Finalmente, no habrá demolición. Al menos no completa... y por el momento.

La polémica mediática que se generó detrás de los cambios en una propiedad tradicional en Avenida Alvear 1628, que albergó durante años la tienda de la marca italiana Ermenegildo Zegna, terminó con una segunda suspensión de obra y, por el momento, el edificio no tendrá cambios.

Esta vez, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires frenó el permiso que le había dado a la desarrolladora Privé Developer, que planeaba reemplazar la residencia por un nuevo edificio de viviendas, con un local de una marca internacional debajo, sin conservar los elementos históricos, según especialistas en urbanismo que comenzaron una campaña de visualización en las redes.

El también conocido como Palacio Lawson –frente al Palacio Duhau, hoy Park Hyatt Buenos Aires; el Palacio Fernández Anchorena y el Palacio Casey, que actualmente alberga al Ministerio de Cultura– evitó de esta manera por segunda vez la demolición total de su fachada. La decisión se produjo tras una campaña que buscó preservar el perfil urbano distintivo de una de las zonas de mayor valor patrimonial de Buenos Aires. La propiedad ya había tenido un freno de demolición, de un organismo nacional, en 2024.

Petit Hotel Alverar 1628
La propiedad con el logo del nuevo proyecto, ahora frenado

Según pudo saber este medio, las autoridades porteñas están en conversaciones con Privé Developer para adecuar el diseño y, al menos, conservar la fachada de la propiedad. Sin embargo, aseguraron que no hay protección patrimonial para la propiedad, que se levantó hace más de un siglo, pero fue reformada en los ‘90. O sea, todo quedará en manos de Privé, cuyo CEO es Maximiliano Mustafá.

La propiedad de dos pisos ya está en proceso de demolición y el proyecto es construir un edificio de 9 pisos que tendrá en su planta baja un local de 300 metros cuadrados de una marca de super lujo.

La organización Buenos Aires Fashion & Arts (BAFA), que agrupa a más de 300 comercios de Recoleta, y uno de los impulsores de detener la obra, celebró la noticia en Instagram. “Gracias a la gestión directa de la Comisión Directiva de Distrito BAFA —a través de presentaciones formales y de un trabajo sostenido con las autoridades del Gobierno de la Ciudad— se logró detener la demolición de la fachada del Palacio Lawson y garantizar su conservación. El Palacio Lawson, con más de 110 años de historia, es testimonio vivo del paso del tiempo y parte esencial del carácter único de Buenos Aires", destacaron.

“La realidad es que todo comenzó con un tuit que mandé el martes pasado. A partir e eso comenzó la bola de nieve, hablé con ustedes, otros medios, con un ministro, y escaló“, le dijo a Infobae, Iuri Izrastzoff, de la inmobiliaria homónima.

Edificio Alvear 1628
Render del nuevo edificio que se proyecta construir

El tuit decía: “Acabamos de ver que el Gobierno de la Ciudad autorizó la demolición total de un edificio patrimonial en la avenida más emblemática de Buenos Aires. Escándalo es poco. Todo lo que se pueda hacer para frenar este permiso debe hacerse rápido, porque el riesgo de que demuelan entre gallos y medianoche es real. No estamos en contra del desarrollo ni somos los fanáticos de La Ciudad Museo pero este edificio puede mantenerse y desarrollar arriba otro volumen como se ha hecho en Aberg Cobo y en muchos otros edificios como el club francés, etc.”.

“Es insólito el reclamo. Está todo en regla, es un inmueble que no está protegido, se hizo en los 90 y la protección es para los anteriores a 1942. No hay cuestiones patrimoniales... la obra ya arrancó, ya se está demoliendo. En 24 meses estará lista”, le dijo a este medio Mustafá, la semana pasada.

“Izrastzoff se queja porque se quedó afuera del negocio. Querían venderlo ellos y lo va a vender Sotherby’s”, agregó.

Izrastzoff desmintió el interés comercial, de plano: “Empezamos a reclamar con otra demolición de la zona que no estaba protegida y la terminaron demoliendo. Debería estar protegida. La Ciudad tendría que hacer un catálogo renovado con lo que se puede tocar y lo que no. La ley habla de protección de propiedades hasta el año 1942, pero hay que cambiarla de manera urgente. Hay que proteger a la avenida Alvear y muchos otros trazados porteños”.

“El edificio fue reformado en los ‘90, pero es mucho más antiguo. Antes era una casa: tiene la firma del arquitecto en la fachada. Es una propiedad que tuvo dos vidas. Nosotros hace 16 años tenemos una revista de protección del patrimonio de Buenos Aires y decir que hacemos estos reclamos por un tema comercial es nefasto. Es una mentira grotesca. El edificio sigue en pie, pasé hace un rato. Al menos debería mantenerse la fachada. La Ciudad debería hacer algo ya”, dijo.

El reclamo, por el momento, fue escuchado.

El caso concentra la atención porque la cuadra reúne algunos de los inmuebles más reconocidos de la arquitectura porteña. El inmueble en cuestión integra un Área de Protección Histórica, pero no cuenta con protección individual. De acuerdo con información recogida por Infobae, la Agencia Gubernamental de Control otorgó el permiso de demolición en 2024 y la desarrolladora Pride Developers inició las obras, que se extenderán durante aproximadamente 30 meses.

El debate sobre la preservación patrimonial también atraviesa a asociaciones civiles y expertos. Alejandro Machado, investigador del patrimonio construido entre 1880 y 1930, participó en Basta de Demoler y aportó su mirada sobre el caso. Destacó que el edificio se encuentra entre dos torres más altas y que el sistema actual de protección patrimonial resulta insuficiente.

“Cuando vos querés demoler algo, lleva a un consejo asesor de asuntos patrimoniales con 13 votos posibles. Ocho, normalmente apoyan a la posición demoledora. El Consejo de Interpretación Urbanística siempre va a querer obras nuevas”, explicó Machado.