
Hubo novedades fuertes para los mercados bursátil y cambiario y su resultado fue muy dispar según el activo analizado. Más allá de estar descontado, el avance parlamentario del acuerdo con el Fondo Monetario generó amplia repercusión, a la par del movimiento financiero que provocó en el exterior la agresión militar de Rusia a Ucrania.
Desde que el presidente Alberto Fernández anunció el pasado 28 de enero el acuerdo con el organismo de crédito, los dólares alternativos al control de cambio reaccionaron a la baja, inclinación que se profundizó en la última semana.
Así, el dólar libre descontó un 9,7% o 21,50 pesos desde su récord de $222,50 para la venta del 27 de enero a los 201 pesos este viernes. En la semana “corta”, de apenas tres ruedas por los feriados de Carnaval, el “blue” recortó 10 pesos o 4,7%, a sus valores mínimos desde el pasado 21 de diciembre.
En tanto, la brecha cambiaria con el dólar mayorista, a $108,15 (+0,7% semanal), descendió a 85,6%, la más corta en casi seis meses, desde el 13 de septiembre de 2021 (84,3%).
“La brecha cambiaria empieza a achicarse y hay que jugar con ese factor. Pareciera que estamos ante un espejo de lo que fue el primer semestre de 2021, con baja emisión -casi nula-, suba del tipo de cambio oficial y la brecha acortándose”, aportó Gonzalo Gaviña, asesor financiero de Portfolio Personal Inversiones.
El “desplome” de los dólares que sortean el férreo cepo cambiario se trasladó también a las paridades bursátiles, con un “contado con liquidación” que llegó a negociarse a 200 pesos, un nivel similar al de mediados de diciembre.
El Banco Central acumuló en el inicio de marzo compras netas en el mercado de contado por unos USD 90 millones en las últimas tres sesiones cambiarias, después de cuatro meses de intervención negativa entre noviembre y febrero.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, dio una serie de definiciones respecto a lo que será la implementación del nuevo acuerdo con el Fondo, en caso que resulte aprobado por el Congreso Nacional y el directorio del organismo. Explicó que el movimiento del dólar oficial será “más o menos parecido” al de la inflación para mantener la competitividad de la economía.
Guzmán además confirmó que si se aprueba el acuerdo habrá un primer desembolso de USD 9.800 millones y, por último, advirtió que habrá meses de “alta tensión” en precios. Hay que recordar que ni bien asumió la Presidencia, Alberto Fernández desistió de recibir los desembolsos restantes del stand-by de 2018 y 2019, por unos 11.000 millones de dólares.
Junto con el descenso del tipo de cambio implícito, las acciones argentinas sostuvieron sus precios, pues éstas ya tenían incorporado en precios el acuerdo con el FMI -por ejemplo, con la ganancia de las empresas de servicios públicos y energía beneficiadas por un ajuste tarifario-, aunque debieron sortear el asedio bajista de Wall Street, donde calaron hondo el anuncio de suba de tasas de la Reserva Federal en marzo y la incertidumbre ocasionada por la guerra en Ucrania.
El S&P Merval de la Bolsa de Comercio porteña, en 89.515 puntos, subió un 1,8% en pesos en las tres ruedas operativas de marzo, mientras que medido en dólares ganó un 0,8% según el “contado con liquidación” implícito en los ADR que se negocian en Wall Street. En 2022, el Merval gana un 6,7% en pesos y un 7,2% en dólares.
Para los bonos en dólares fue otra semana de “knock out”, con una pérdida promedio de 5% en los Globales y un riesgo país que volvió a escalar sobre los 1.900 puntos, para marcar los 1.928 enteros en la tarde del viernes.
“Ello se debe a que no sólo el programa económico con el FMI podría ser considerado como moderado -en vista a que actuaría como ‘puente’- sino también por las dudas aún así de lograr cumplirse con las metas fiscales, monetarias y cambiarias. Adicionalmente, y más allá de que se descuenta una aprobación en el Congreso, el tratamiento en las próximas semanas se espera acentúe los tironeos políticos, en medio de especulaciones sobre el escenario hacia 2023″, consideró el economista Gustavo Ber.
La tensión internacional catapultó los precios de las materias primas. El petróleo volvió a romper el “techo” de los USD 100 por barril, mientras que la tonelada de soja superó los USD 600, en máximos desde septiembre de 2012.
Según The Economist Intelligence Unit (EIU), el impacto global de las sanciones al régimen de Vladimir Putin “será limitado”, mientras que espera que “el efecto más grave del conflicto entre Rusia y Ucrania para la economía mundial llegue en forma de precios más altos de las materias primas”.
“Los precios de las materias primas podrían dispararse debido a tres factores: preocupaciones sobre los suministros, la destrucción de la infraestructura física y las sanciones. Nuestra suposición central es que ni la Unión Europea ni los EEUU impondrán una prohibición a las exportaciones de hidrocarburos de Rusia. Incluso en ausencia de un embargo, los precios del petróleo, el gas, los metales básicos y los granos se dispararán”, apuntó el informa de EIU.
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