Por qué baja el dólar libre: las 5 claves que explican el derrumbe de 20% que sufrió el billete

La divisa informal perdió 38 pesos, el 19,5% tras nueve caídas consecutivas. A $157 para la venta, la brecha cambiaria cayó debajo del 100 por ciento, la más baja desde el 6 de octubre

Pesos versus dólares, es el dilema que enfrentan los inversores en el tramo final de 2020. (Reuters)
Pesos versus dólares, es el dilema que enfrentan los inversores en el tramo final de 2020. (Reuters)

Desde el récord de $195 para la venta, alcanzado el pasado 23 de octubre, el dólar libre retrocedió 38 pesos o 19,5%, mientras que la brecha con el oficial mayorista cedió del 150%, para quedar debajo del 100%, aún en el rango más elevado desde 1989, cuando se registró una histórica hiperinflación.

Con la tendencia de las últimas dos semanas, tanto el valor del dólar libre como la brecha cambiaria con el oficial se retrotrajeron a los niveles del pasado 6 de octubre, aunque la crisis cambiaria continúa: el Banco Central sigue perdiendo reservas y la salida de depósitos no cesó.

Pueden identificarse al menos cinco factores que contribuyeron a recortar el precio del dólar libre en las últimas dos semanas:

1) Colocación bonos. Una oferta atractiva para invertir en pesos a través de títulos públicos de corto plazo brindó a los inversores una opción por fuera del dólar, que en sus variantes bursátiles acumula un alza de 100% en 2020 que agota el horizonte de nuevas ganancias.

El Tesoro licitó la semana pasada un menú de títulos en pesos con los que captó 255.000 millones de pesos. Más de la mitad de ese monto se consiguió con un bono dollar-linked , atado a la devaluación del tipo de cambio oficial.

La brecha cambiaria bajó en 50 puntos, pero en torno al 100 por ciento sigue en zona de riesgo

Por ambos motivos -gran cantidad de pesos retirados y la señal del Gobierno acerca de que se evitará una devaluación abrupta, para no pagar un costo tan alto por la deuda tomada-, los agentes de mercado recalcularon a la baja la cotizaciones de los dólares alternativos que estaban dispuestos a convalidar.

“Estas medidas muestran que la posición del Gobierno ha ido mutando desde lo rígido hasta lo flexible, ya que parece haber entendido que no puede obligar a las personas a ahorrar en pesos. Por ello, (el ministro de Economía, Martín) Guzmán ha migrado desde la emisión de bonos que se ajustan por inflación, hasta bonos que se ajustan por variaciones en el tipo de cambio”, indicó un informe de Torino Economics.

2) Factor monetario. El precio del dólar libre se encontraba en zona de “overshooting”, pues más allá de los débiles datos económicos y financieros, su precio había escalado muy por encima de la cantidad de pesos que circulan en la economía y, por ende, presionan en parte a la demanda informal.

La circulación monetaria aumentó en el último año un 83%, a partir del establecimiento del límite de USD 200 mensual para la demanda privada, el 28 de octubre de 2019. En el mismo lapso, el dólar blue escaló un 108%, tasa que todavía refleja un aumento exagerado, debido a la incertidumbre por el futuro de la economía, la falta de señales sobre un plan consistente y la expectativa de aceleración de la inflación en próximos meses. Hoy un dólar libre cercano a los $140 pesos estaría en convergencia con el aumento de la cantidad de pesos en circulación.

3) Intervención indirecta. Como son segmentos del mercado ajenos al control de cambios, el Gobierno no puede intervenir en forma directa con ventas o compras de divisas para regular los precios, como sí hace el BCRA en el mercado mayorista. Pero puede actuar de forma indirecta.

La venta de bonos en cartera de entes públicos deprime los precios en pesos de estos títulos y al reducirse el dividendo, también se reduce el cociente, es decir las paridades de contado con liquidación y MEP, que resultan de dividir el valor en pesos por el valor en dólares de un mismo activo financiero.

El Gobierno emitirá este mes USD 750 millones en bonos para facilitar la salida de grandes fondos de inversión que están posicionados en pesos

La estrategia tiene un costo, pues si bien se deprime el tipo de cambio implícito, los organismos públicos pierden parte de su activo debido a la depreciación de los títulos en cartera y a la reducción del volumen de estas tenencias.

Desde el 7 de septiembre, la entidad monetaria publica en su balance la tenencia de los nuevos bonos en dólares con ley local emitidos por la reestructuración de deuda. Entonces los nuevos títulos en el activo ascendían a un total de $745.192,7 millones, que al tipo de cambio oficial del 7 de septiembre representaban unos USD 9.983,6 millones, o unos USD 6.009,6 millones según el contado con liqui.

La venta de bonos efectuada por el BCRA para bajar el “contado con liqui” le significó una baja de USD 2.000 millones para estas tenencias en cartera

Siete semanas después, con el balance actualizado al 31 de octubre, los títulos para poder intervenir sumaban $602.398,6 millones, unos USD 7.690,7 millones al tipo de cambio oficial o unos USD 4.010,9 millones según el contado con liqui, que es la paridad que rige en la operatoria en el mercado secundario.

Esto implica una pérdida en el stock de los nuevos títulos del canje de un 23% según dólar mayorista y de 33,3% o USD 2.000 millones según la paridad bursátil.

4) Menos asistencia del BCRA al Tesoro. Puede definirse a este anuncio como una medida política, aunque con amplia proyección financiera. El Gobierno buscará financiarse por sí mismo para afrontar el déficit fiscal y reducirá los giros que recibe del BCRA, que en los hechos implican emisión de pesos sin respaldo. Una vez efectuado el gasto corriente, esta liquidez se trasvasa al mercado e incentiva la demanda de bienes, servicios y divisas, con consecuencias inflacionarias y devaluatorias.

El Ministerio de Economía anunció este lunes antes de la apertura de los mercados dos medidas que apuntan a consolidar el rumbo fiscal y financiero hasta fin de año: no pedirá adelantos del Banco Central al Tesoro y renovará la totalidad de vencimientos de capital e intereses con el objetivo de obtener financiamiento neto del mercado por hasta un 10 por ciento.

El ministro Guzmán apunta a una desmonetización de la economía para bajar la brecha del dólar y generar certeza en los mercados hacia fin de año

De este modo, durante los meses de noviembre y diciembre no se solicitarán asistencias del Banco Central al Tesoro en forma de Adelantos Transitorios, tras las cancelaciones efectuadas en los últimos días. El 30 de octubre, el Tesoro Nacional efectuó una cancelación anticipada de Adelantos Transitorios por $101.000 millones, que se sumaron a los $26.000 millones que se cancelaron entre el 9 y el 23 del mes pasado.

5) Maniobras del “puré”. Al comenzar noviembre, cuando se renueva el cupo mensual de USD 200 para individuos, los cambistas de la plaza informal asimilaron el aumento de la oferta de billetes para efectuar las maniobras de “puré”, es decir, la reventa de dólares adquiridos en los bancos (hoy a un promedio de $139,65) en el segmento paralelo, donde se los toma a $152, con una ganancia inmediata de 2.470 pesos.

Las “cuevas” se anticiparon a esa mayor oferta y también aprovecharon para bajar el precio del dólar que toman de los ahorristas, para acumular stock con un menor costo, pues a fines de octubre esta reventa redituaba más de 5.000 pesos a los ahorristas.


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