Por qué a pesar del anuncio del Gobierno las jubilaciones aún se mantienen muy por debajo de la inflación

Por segundo trimestre consecutivo, el Poder Ejecutivo dispuso un aumento de los haberes del sector pasivo apartado de la forma determinada por la Ley de Movilidad trimestral

Guardar
Pese a la cuarentena muchos
Pese a la cuarentena muchos jubilados mantienen la costumbre de cobrar sus haberes por cajero personal, en lugar de los automáticos o por vía electrónica

Como es habitual, el ministro de Trabajo, junto a la titular de la Anses, anunció con anticipación de poco más de dos semanas del próximo aumento que recibirán los jubilados, pensionados y los beneficiarios de subsidios “enganchados” con la variación del ahora suspendido índice de movilidad jubilatoria, que determina un coeficiente en base a un 70% de la inflación y 30% de los salarios promedio del sector privado registrado, del trimestre correspondiente a los seis meses previos al del mes de ajuste, y su reemplazo por un método más simple, y discrecional, como es la decisión del Poder Ejecutivo según parámetros indefinidos, como ahora se explicitó la inflación presente.

Según la fórmula suspendida en diciembre 2019 con la sanción de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, en junio hubiese correspondido un aumento general de las jubilaciones y pensiones, y el enganche para la Asignación Universal por Hijo de 10,9%, como consecuencia de la combinación de sendos incrementos entre octubre y diciembre de 2019 de 11,72% de la inflación y 9% de la Remuneración Imponible para el Trabajador Estable (Ripte). Pero el Gobierno determinó que fuera 6,12%, que es la inflación esperada para el período abril a junio", fijo el ministro Moroni.

De ahí que como ocurriera tras el anuncio del incremento de marzo, en las próximas horas cabe esperar una avalancha de presentaciones colectivas a la Justicia por parte de jubilados con haberes superiores a la mínima en reclamo del ajuste determinado por la fórmula de movilidad.

Es muy difícil en una economía con alta inflación, haber transitado un largo período con cuasi intervención del Indec, como fue la de 2008 a 2015, y ahora controles de precios y fuerte depresión de la actividad por los efectos de la pandemia que impide una exacta aproximación real a la inflación, más aún para el caso de los jubilados cuya canasta de consumo difiere del promedio general, determinar si las jubilaciones mínimas pierden o ganan respecto de la variación del promedio de precios al consumidor.

De ahí que un ejercicio simple es partir desde fines de 2015, cuando se inicia una etapa de normalización de las estadísticas del Indec y comparar el desempeño lineal de esas dos variables: inflación y jubilaciones, en períodos similares, sin desfases destinados a favorecer el desempeño de las siempre debilitadas finanzas públicas, más que los bolsillos de los jubilados, en su mayor parte, aunque no por mucho, aportantes al sistema de la Seguridad Social durante la vida activa.

Desde entonces, el Poder Ejecutivo determinó 14 aumentos, incluido el anunciado ayer por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, y la directora ejecutiva de la Anses, Fernanda Raverta, los cuales en 8 oportunidades estuvieron por debajo de la inflación: marzo y septiembre de 2016; en los 4 trimestres de 2018, con la nueva Ley de Movilidad; y en septiembre y diciembre de 2019; repuntó en 4: marzo y septiembre de 2017; junio 2019 y marzo 2020; mientras que empardó en marzo 2019 y se espera también en este de junio, si se cumple la previsión oficial de 6,12 por ciento.

Semejante efecto serrucho responde al desfase en un semestre del traslado al factor de movilidad de la variación de los precios y los salarios, aunque desde marzo los ajustes rigen trimestralmente. Esa particularidad determina que los haberes jubilatorios se ven favorecidos en el presente cuando seis meses antes se transitaba por un proceso de aceleración de la inflación y consecuentemente de los aumentos nominales de las remuneraciones, y son perjudicados, cuando en el período previo esas variables se desaceleraban.

Esa inestabilidad propia de la economía argentina desde los años 70, con raras excepciones, determina que, dada la magnitud del presupuesto de la seguridad social, 45% del total previsto para el corriente año, los haberes jubilatorios a cargo del Estado sean sometidos reiteradamente a manipulaciones.

El resultado de esas idas y venidas desde diciembre 2015 arroja una pérdida acumulada en términos reales de poco más de 17%, luego de que con los ajustes de este año: marzo y ahora de junio, a nivel de quienes perciben la mínima de $15.892 y que se elevará a $16.684, se estime acusarán una recuperación del poder adquisitivo de casi 5 por ciento.

Diferente es el escenario de quienes con aportes superiores a los 30 años mínimos que exige la ley de retiro y superado el mínimo de 60 o 65 años, según sean mujeres o varones, perciben haberes sustancialmente mayores a la mínima, porque en ese caso el deterioro acumulado en los últimos 54 meses fue muy superior a 20%, y en este semestre, lejos de ganar, también perdieron varios puntos porcentuales respecto a la inflación.

En marzo frente a un ajuste determinado por la Ley de Movilidad de 11,56% , el Poder Ejecutivo decidió para quienes percibían más de $18.900 una suba de 2,3% más una suma fija de $1.500. Significó un incremento promedio para las escalas superiores a ese umbral de menos del 5 por ciento.

Cabe notar que el nuevo haber mínimo de las jubilaciones es sustancialmente inferior al salario promedio más bajo registrado en los empleadores con hasta 5 trabajadores, el cual según los últimos datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones fue en marzo de $30.000, y el promedio de toda la economía formal se ubicó en $57.000, antes del descuento del 17% para la Seguridad Social, Obra Social y Pami.

De ahí surge que en términos de bolsillo, el nuevo haber mínimo de $16.684 representa el 67% del ingreso menor promedio del mercado formal; y poco más de 35% de la media general de los asalariados privados registrados.

Seguí leyendo:

Últimas Noticias

El Gobierno busca retomar el proceso de desinflación con absorción de pesos y un dólar que se mantiene a la baja

El 2,9% del índice de febrero sorprendió porque por lo general es un mes con menor estacionalidad. El equipo económico sigue apelando a la ortodoxia para reanudar el proceso de desaceleración

El Gobierno busca retomar el

Ranking de inflación: en qué posición quedó Argentina en América Latina tras el dato de febrero

Mientras la mayoría de las economías de la región reportaron variaciones inferiores al 1% e incluso deflación, el IPC local consolidó la tendencia alcista que se inició en mayo de 2025

Ranking de inflación: en qué

Crecen las marcas extranjeras de autos y ya superan el 10% del mercado: cuáles son los modelos más vendidos

Así lo revela un informe de la cámara de importadores independientes, que nuclea a todas las marcas que no producen vehículos en el país. El crecimiento de la industria china sobresale del resto

Crecen las marcas extranjeras de

A cuánto puede llegar el dólar en abril de 2026 sin que intervenga el Gobierno, tras el último dato de inflación

La difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero anticipa cuánto crecerá el techo de las bandas cambiarias en el cuarto mes del año

A cuánto puede llegar el

El Gobierno aprobó un examen clave con la licitación de deuda y la inflación cambió la estrategia de los inversores

El Ministerio de Economía refinanció más del 100% de los vencimientos y colocó USD 150 millones en un bono en dólares. La dinámica inflacionaria de febrero potenció la demanda de un título CER. La volatilidad externa impactó en los activos argentinos

El Gobierno aprobó un examen