
Los objetivos económicos del presidente Alberto Fernández fueron siempre modestos. Tal vez realistas. En más de una oportunidad aseguró que bajar la inflación no sería tarea sencilla y que reducirla a un dígito sería un logro hacia fin de su mandato, lo mismo que recuperar la actividad económica al nivel que tenía cuando Mauricio Macri asumió el Gobierno. Pues bien, se sabe ya que no será en 2020 cuando se inicie el sendero de reducción de la tasa de inflación, tal como o admitió el propio presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Lo que se sabe ahora también es que, pandemia del coronavirus mediante, en el mejor de los casos, cuando Fernández termine su mandato, la economía estará en el mismo nivel que Macri cuando dejó el gobierno, no cuando lo tomó. Siempre y cuando, todo vaya bien para el Presidente.
Al menos así se desprende de las proyecciones oficiales del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien el martes dio a conocer los supuestos macroeconómicos detrás de la oferta a los acreedores por la reestructuración de la deuda. De acuerdo con esas proyecciones, la economía caería este año 6,5%, una estimación optimista si se la compara con la caída esperan muchos países desarrollados para sus propias economías, más cerca de 8% en promedio. El rebote llegaría en 2021 con un avance de 3% y de 2,5% en 2022. A partir de ahí se estabilizaría en una tasa moderada de crecimiento de 1,7% anual. A ese ritmo, recién a fines de 2023 el PBI de la Argentina alcanzaría el mismo volumen que en 2019. Siempre siguiendo los supuestos de Guzmán, tomaría aún entre dos y tres años más retomar el pico económico de la era Macri, en 2017.

Para Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma, los números son contundentes: “Esencialmente, Alberto Fernández está diciendo que termina su mandato con el PBI que le dejó Macri. Y hará falta casi otro mandato para volver al último máximo”. Coincide con estas cuentas el titular de Perspectiv@s Económicas, Luis Secco, pero claro, eso siempre y cuando los cálculos del Gobierno se acerquen a la realidad. Ocurre que la estimación de caída para este año es considerada en muchos casos algo benigna.
“Haciendo una simulación, asumiendo casi un 8% de caída en el año, volveríamos al pico anterior de 2017 recién en 2025. Si eso se cumpliera, para esa fecha contando 50 años para atrás, es decir, desde 1975, tendríamos dos períodos de 15 años, es decir 30 años en total, en los que la economía argentina estuvo estancada”, acotó el economista.
Otro dato llamativo se desprende de la presentación de Guzmán: si los acreedores aceptaran su propuesta de reestructuración –posibilidad completamente descartada-, la Argentina tendría que volver a hacer pagos de deuda con una economía del mismo tamaño del punto de partida de la negociación, cuando se afirmó que no se podía pagar. Pero lo concreto es que la extensión del período de gracia que le pide el Gobierno a los bonistas es, precisamente, uno de los principales puntos de conflicto con lo cual es probable que, para evitar el default, el país deba empezar a pagar incluso antes de esa fecha.
En el escenario ideal pero imposible de Guzmán, la deuda bajo ley extranjera ya reestructurada bajo los términos del ministro tendría, según los cálculos de Caamaño, un peso de 16,4% del PIB cuando se retomen los pagos, 3 puntos menos de lo que implicaba cuando se inició el desgastante proceso. Esa relación seguramente se modificará si la Argentina logra finalmente esquivar la cesación de pagos.
En ese caso, el punto central volverá a ser la recuperación económica y la necesidad de lograr un crecimiento sostenido. La tarea luce ciclópea. La economía no mostraba signos de recuperación antes de la pandemia (cayó 2,2% en el primer bimestre) y el efecto de la cuarentena potenció el derrumbe. “Mientras el Gobierno sostiene que las medidas económicas que se están tomando favorecerán el rebote, la mayoría de ellas serán un obstáculo para la recuperación: los congelamientos y controles de precios, el elevado nivel de déficit fiscal, la falta de financiamiento, el nivel de emisión y la alta inflación, probablemente creciente”, concluye el último informe Secco.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Según el proyecto de Presupuesto, el gasto por empleado del Congreso será de casi $6 millones mensuales en 2027
La asignación total superará por primera vez el billón de pesos. La dotación de personal se reducirá levemente, de 13.454 a 12.978 cargos. El Senado mantendría 5.018 personas y Diputados recortaría 422 puestos
En negro y sin jefe: a qué se dedica y cuánto gana el sector de trabajadores qué más crece en la Argentina
El cuentapropismo informal, o sea en negro, creció 317% en un año. Son más de 2,1 millones de personas. Crecen frente a la caída del empleo formal, con ingresos bajos y presencia en comercio, construcción y servicios personales

“Milqui”: la increíble historia del clásico de los ‘80 que brilló como uno de los primeros autos medianos que se vendieron en el país
El Dodge 1500 fue presentado hace 55 años por Chrysler-Fevre. Atravesó el cambio de manos hacia Volkswagen y dejó más de 262.000 unidades fabricadas en Argentina

Lorenzo Sigaut Gravina: “Se está generando un 2026 de estanflación, con crecimiento muy aislado en el tridente de oro”
Según el economista, el gobierno dispone de muy pocas herramientas para cambiar la situación. “La idea era que el ajuste no sea eterno”, señaló, pero “la recaudación está cayendo y el gobierno está obligado a seguir ajustando el gasto”

Contexto externo, señales internas y menor disponibilidad de dólares: por qué el riesgo país volvió a superar los 600 puntos
Elecciones en Brasil y EEUU, tasas internacionales más altas y mayor volatilidad global se conjugan con merma en la compra de reservas del BCRA y dificultades del Tesoro para refinanciar vencimientos. “Riesgo” de espiral descendente y “abuso” del ancla cambiaria, según un informa privado




