Durante marzo pasado se vendieron menos de 18.000 unidades, y las estimaciones del sector para 2020 es que comercializarán menos que en 2019.
Durante marzo pasado se vendieron menos de 18.000 unidades, y las estimaciones del sector para 2020 es que comercializarán menos que en 2019.

Los concesionarios de automotores se suman al grupo de sectores que está empezando a plantear la necesidad de negociar rebajas salariales para poder hacer frente a la crisis, en un sector que está totalmente paralizado y que el aislamiento no hizo más que profundizar la caída en las ventas que arrastra desde hace dos años.

Casi sin ventas durante marzo el sector que comercializa motos, autos, pick up, camiones y maquinaria agrícola 0 km asegura que no está en condiciones de hacer frente a los salarios de abril y señala que es necesario llegar a un acuerdo con los trabajadores para que acepten un recorte en sus sueldos.

“Necesitamos un esfuerzo compartido, tanto de los privados como también del Estado y de los gremios en este momento”, dijo Ricardo Salomé, presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). “Nosotros nos estamos preparando para el primer día post cuarentena con protocolos de salud y seguridad porque tenemos que estar organizados para salir a vender ese mismo día”, agregó.

ACARA espera que le permitan brindar servicios de post-venta, en particular para los vehículos de la alimentación o la salud, exceptuados de la cuarentena.
ACARA espera que le permitan brindar servicios de post-venta, en particular para los vehículos de la alimentación o la salud, exceptuados de la cuarentena.

Las necesidades de ventas para el sector que acumula unidades en sus salones de ventas cerrados y, con eso, un elevado costo financiero; son cada vez más acuciantes. Durante marzo pasado se vendieron menos de 18.000 unidades, y las estimaciones del sector para 2020 es que comercializarán menos que en 2019.

En este contexto, el presidente de Acara y dueño de concesionarias en La Plata y en Córdoba señaló que en marzo el sector “acompañó a todos nuestros empleados, porque nosotros no acompañamos al Smata –gremio que nuclea a los trabajadores del sector-, sino que lo hicimos con nuestros empleados que son mano de obra calificada, para que pueda tener un sustento”.

Pero aunque durante Salomé señala que casi la totalidad de los concesionarios cumplió con los sueldos de marzo, en ese momento se hizo “con un esfuerzo muy importante, se pagó el 100% de los salarios, pero creemos que lamentablemente en abril eso no va a poder suceder”.

El titular de SMATA, Ricardo Pignanelli, y el presidente Alberto Fernández (Adrián Escandar)
El titular de SMATA, Ricardo Pignanelli, y el presidente Alberto Fernández (Adrián Escandar)

“Estamos estudiando junto al Smata y a nuestros trabajadores qué hacer y hay algunas propuestas en la mesa. Si contamos con los beneficios que anunció el Gobierno sería un escenario, como por ejemplo durante marzo no pudimos pagar los sueldos con los préstamos a 24% que los bancos estaban obligados a dar porque la gran mayoría de los concesionarios no pudo acceder”.

A partir de esto, Salomé esbozó lo que denominó la teoría del esfuerzo compartido. “Nosotros hacemos el esfuerzo pero queremos que el Estado también lo haga y después del decreto en donde ofrece herramientas las reglamente en forma rápida para que aparezca la plata. Y por el lado de los trabajadores, el concesionario entiende que el esfuerzo es en los sueldos”, señaló.

“Lo saben y están concientizados. Es imposible que los trabajadores cobren el 100% de sus salarios con los concesionarios cerrados. Haremos algún acuerdo con el Smata para que esos trabajadores tengan un sustento alimentario importante durante abril. Estamos pensando en el 40% del sueldo de bolsillo sin cargas sociales y no remunerativo, pero hay que hacer un esfuerzo muy importante”, explicó Salomé.

Post venta

“Esperamos poder abrir el próximo lunes pero después de los dichos del presidente Alberto Fernández lo vemos muy complicado”, se sinceró Salomé en una radio porteña. En este contexto ahora apuntan a poder abrir una parte de sus negocios.

Tenemos la esperanza de poder abrir la post venta porque ahí tenemos gente que realiza actividades esenciales. Hay que pensar en los vehículos de, por ejemplo, distribución de los alimentos o de la salud, que son unidades que necesitan un mantenimiento importante y hoy no lo están recibiendo porque tenemos los talleres cerrados. Corremos el riesgo que si no tenemos vehículos en condiciones, nuestros médicos no puedan trabajar bien”, concluyó el presidente de ACARA.

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