
De la noche a la mañana a Micaela le suspendieron todos los turnos que tenía agendados para esta semana y la próxima. Pero ahora ya se hace a la idea que tampoco en abril tendrá trabajo. Ella es manicura y trabaja a domicilio, pero con las medidas de distanciamiento social dispuestas quienes la contrataban regularmente decidieron suspender al menos de manera momentánea.
Micaela no está sola. Paseadores de perros, profesores de gimnasia, peluqueros, empleadas domésticas por hora o masajistas, por sólo nombrar algunas actividades, están viviendo una situación idéntica. A muchos ya les había mermado el trabajo por la crisis económica y la caída de ingresos de la clase media. Pero en sus cálculos nunca estaba la posibilidad de dejar de percibir ingresos casi de un día para el otro por culpa del coronavirus.
Algo parecido les ocurre a quienes desempeñan oficios especializados en resolver tareas hogareñas: los teléfonos de plomeros, carpinteros o electricistas, tan requeridos en la vida cotidiana dejaron de sonar desde el fin de semana. Cualquier arreglo pasará para más adelante, al menos mientras no sea una verdadera urgencia.
Ninguno de estos prestadores de servicios tan variados tiene “colchón”. No tienen licencia habilitada con goce de sueldo ni ingresos recurrentes. Viven casi en el día a día para poder pagar su alquiler, expensas, facturas de servicio y el supermercado. La capacidad de ahorro es mínima y en los últimos tiempos nula, porque la caída del ingreso real los afecto más que a nadie. Tampoco recibieron el bono de $4.000 que el Gobierno ordenó para todos los empleados en relación de dependencia. Muchos de ellos son monotributistas, otros autónomos y otros directamente...no existen, al menos desde el punto de vista tributario. Lo mismo cuenta, por ejemplo, para empleados de restaurantes, que reciben un sueldo básico pero luego dependen fundamentalmente de las propinas. Con una actividad tan disminuída su entrada mensual se verá fuertemente menguada.
Un “subgrupo” son aquellos que siendo cuentapropistas tienen pequeños negocios, desde un kiosco, hasta un pequeño comercio de barrio, restaurante o un espacio en una feria. En todos estos casos las medidas los afectan directamente y los dejaría con escaso resto ante una abrupta caída de clientes. La ventaja en estos ejemplos es que podrían beneficiarse de alguna rebaja de cargas patronales o de desgravaciones impositivas, como ya se hizo en casi todos los países afectados por la crisis del coronavirus.
Este golpe a los trabajadores por cuenta propia genera un verdadero “efecto dominó” en la economía. No sólo golpea a él y a sus familias, también a los comercios que venderán menos, seguramente también deberán repactar los alquileres con los propietarios en un momento especialmente delicado y así podrían darse muchos ejemplos más.
Las medidas oficiales abarcarían a quienes cobran la Asignación Universal por Hijo (AUH), porque el Gobierno entiende que una parte de los ingresos que poseen por changas o trabajos temporales prácticamente van a esfumarse. Los empleados en relación de dependencia seguirán cobrando pese a no ir a trabajar por las licencias especiales. En cambio, los cuentapropistas o trabajadores independientes no están incluidos en ninguna de estas categorías.
Un informe de la consultora IDESA aportó detalles sobre la composición de las familias en la Argentina y allí surge información muy relevante. El 22% de los hogares del país tiene como jefe a un asalariado no registrado (empleo informal), de los cuales el 43% son pobres Y además un 23% tiene como jefe a un cuentapropista y el 35% de ellos son pobres.
“Aislar a la población en prevención de una minoría es un remedio que tiene costos sociales mucho más elevados que el beneficio de evitar la enfermedad”, advierte el informe de IDESA. “La falta de ingresos, sea por reclusión o por caída de actividad, les hará más daño a la salud que el coronavirus”, agrega en una afirmación destinada a levantar alta polémica.
El cuentapropismo es en ocasiones confundido con "emprendedurismo¨. La Argentina tiene, en teoría, uno de los porcentajes más altos de supuestos emprendedores del mundo. Pero en buena parte de los casos se trata, en realidad, de un “rebusque” ante las dificultades que tiene el sector privado para generar empleo. Sólo el sector público ha sido generador neto de trabajo en los últimos años, pero sólo reservado para los que pueden acceder, ya sea a nivel nacional, provincial o municipal.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
El pulso de la actividad económica: cómo están los distintos sectores y qué desafíos enfrentan para el resto del año
Los analistas explican las razones detrás de la recuperación parcial y las dificultades de las industrias orientadas al mercado interno

Semana financiera: el peso resistió el repunte global del dólar, pero el riesgo país se acercó a los 600 puntos
La estabilidad cambiaria permitió que la moneda nacional se aprecie respecto al billete estadounidense. El impacto de la guerra en Irán se sintió en los bonos argentinos. El Gobierno logró colocar otros USD 250 millones en la última licitación de deuda

En el primer bimestre hubo récord histórico de pesca de calamar, la especie que más atrae a la flota china
La captura en el Mar Argentino superó las 120.000 toneladas, duplicando la cifra de igual período de 2025. En la semana, comisiones del Senado emitieron dictamen a favor de que la Argentina adhiera a un acuerdo internacional para combatir la pesca ilegal

La Provincia de Buenos Aires no adherirá a los cambios que impulsa el gobierno nacional en la VTV: la respuesta de Sturzenegger
El gobierno de Axel Kicillof confirmó su decisión este viernes y mantendrá el esquema de chequeos anuales para autos de más de dos años. Las diferencias entre sistemas y la presentación de verificadores que rechazó Nación

El gobierno de Estados Unidos volvió a apoyar a la Argentina en el juicio por YPF
Reforzó acciones de apoyo previas mediante la presentación de un Memorandum ante la Cámara de Apelaciones y en respaldo de una moción de emergencia presentada por el gobierno argentino. Según el gobierno de Trump, las exigencias de los demandantes admitidas por la jueza Loretta Preska, “son excesivamente intrusivas”



