
Fidelity, el fondo de inversión más grande de los Estados Unidos y principal acreedor bonaerense, no acepta por ahora la oferta de la provincia de Buenos Aires por cuestiones tácticas frente a la negociación de la deuda nacional y por las limitaciones regulatorias que enfrenta en Estados Unidos.
De hecho, el presidente Alberto Fernández se comunicó con el gobernador Axel Kicillof y, al parecer, le sugirió que acepte pagarle este porcentaje, según se indicó en la gira presidencial en Alemania, luego de que el ministro Martín Guzmán dejara trascender el fin de semana que la Nación no participaría en esta cuestión al considerar que un default de la provincia no complicará la negociación de la deuda nacional. La creciente brecha cambiaria y su efecto sobre la inflación sugieren lo contrario.
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En la gobernación niegan que haya existido tal pedido: “La estrategia está conversada desde el día uno”, afirmó una fuente cerca del gobernador.
En cualquier caso, habrá que ver si, a cambio de mejorar la oferta, el gobernador le pide alguna compensación a la Nación.
La vicegobernadora, Verónica Magario, expresó su postura esta tarde, aunque sin dar pistas sobre si habrá un arreglo. “Salir de esta situación requiere una solución equilibrada y consensuada, que le permita a la Argentina crecer; queremos asumir nuestros compromisos de pago para lograr estabilidad y un orden financiero que nos beneficie a todas y todos”, dijo en Twitter.
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A la vez, si Fidelity (y otros fondos menores) no aceptara y la Provincia cayera en default, la visión del mercado sobre Kicillof podría ser menos negativa, porque al menos puso sobre la mesa una oferta que contempla el pago parcial del capital del bono 2021. La clave será si alguno de los acreedores de la deuda bonaerense “acelera” este bono (se activa con un 25% de la tenencia) luego de la fecha límite de este miércoles y pide su pago total, así como el de otros títulos de esa jurisdicción por la cláusula de “cross default”.
Así lo explicaron a Infobae fuentes del mercado que aseguraron que Fidelity, que maneja inversiones por USD 418 mil millones a nivel global, podría mirar con buenos ojos la oferta de un pago parcial si la Provincia al menos le propusiera un 50% en lugar del 30% conocido esta mañana.
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“No es tan fácil que acepten posponer un pago porque el dinero no es de ellos; posiblemente tengan una limitación en sus estatutos: es plata de los fondos de los jubilados y de los trabajadores de los Estados Unidos”, indicó la fuente desde Nueva York.
A diferencia de un fondo que maneja dinero de grandes inversores, Fidelity tiene en sus manos el dinero de varios fondos de pensión norteamericanos.
Por otro lado, la fuente explicó que “a Fidelity no le conviene aflojar ahora con la Provincia, porque si lo hace pierde fuerza en la negociación por la deuda del gobierno nacional”.
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El ejecutivo aseguró que la historia de defaults de la Argentina en general y del ex ministro de Economía en particular no ayuda en esta negociación. “¿Cómo saben que en mayo, cuando Kicillof prometió pagar, la Provincia no estire de nuevo el plazo?”, se preguntó.
Por esta razón, consideró que la Provincia debería “dividir los pagos entre los grandes y pequeños inversores, como se hizo en los canjes de 2005 y 2010 con los bonos pares (que extendían el plazo de pago pero no incluían una quita en el capital). La situación actual es diferente, pero a los minoristas sería mejor pagarles en tiempo y forma o no alargar demasiado el vencimiento”.
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Fundado en 1946, Fidelity participó del canje para salir del default en el gobierno de Néstor Kirchner.
Por este motivo, en 2009, la expectativa de la compañía era positiva. “La Argentina es una de mis mejores opciones para el año próximo”, comentaba en 2009 el ejecutivo de Fidelity John Carlson, antes del segundo canje para salir del default.
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En el caso de la deuda bonaerense que pasado mañana podría caer en default, tiene cerca del 20% del bono 2021.
A principios de este año, en un reporte, Fidelity aseguró que, en un contexto de fuertes ganancias en todos los mercados emergentes (de dos dígitos), “solamente la Argentina terminó 2019 con pérdidas”.
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Por esta razón, aunque Fidelity no juega duro como los fondos de cobertura, en este caso podría optar por no aceptar la oferta y sumarse a un futuro litigio.
Con colocaciones en Medio y Lejano Oriente, Europa y América del Sur, Fidelity es “el” jugador que Kicillof necesita para evitar el default, al menos esta semana.
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