Las plantas industriales volverán a operar durante el verano con un alto índice de capacidad ociosa
Las plantas industriales volverán a operar durante el verano con un alto índice de capacidad ociosa

Uno de los primeros objetivos que se propuso el ministro de Economía, Martín Guzmán, es “frenar la caída” de la actividad económica, tras 20 meses consecutivos de disminución de la producción manufacturera y también de la construcción, según informó ayer el Indec, hasta noviembre, pero que sin duda se potenció en diciembre, como mostraron los indicadores de producción y venta de automotores y de recaudación de IVA en diciembre.

Claramente, ese objetivo era imposible de lograr desde el primer día, por el mero hecho del cambio de gobierno el 10 de diciembre, no sólo por la inercia de la recesión que se inició prácticamente desde el comienzo del segundo trimestre de 2018 y que derivó en un acuerdo de financiamiento con el FMI que tampoco alcanzó para revertir el ciclo declinante, sino porque aún el Gobierno no ha logrado cerrar un plan económico integral que contribuya a revertir con contundencia las expectativas negativas que arrastran industriales y desarrolladores de obras públicas y privadas.

El Gobierno no ha logrado cerrar un plan económico integral que contribuya a revertir con contundencia las expectativas negativas que arrastran industriales y desarrolladores de obras públicas y privadas

Sin embargo, en medio de acumulación de datos con signos negativos en comparación con los ya bajos registros del año anterior, el Indec detectó en el relevamiento de las previsiones de las empresas para el trimestre diciembre 2019 a febrero 2020 un generalizado recorte de las bajas que proyectaban durante el último mes de Cambiemos.

Y si bien en todos los rubros (demanda interna, exportaciones, importaciones de insumos, uso de la capacidad instalada y consecuentemente de intensidad laboral en el trabajo, cantidad de ocupados, como de horas trabajadas) persiste el predominio de empresas con proyecciones de disminución respecto de quienes pronostican aumentos, la intensidad del saldo de respuesta negativa es entre 1 y 9 puntos porcentuales menor al que manifestaron al Indec en los últimos días de noviembre.

De ahí que de no cambiar eso presupuestos, al cierre del primer trimestre la industria completará prácticamente dos años consecutivos en recesión, y mantendrá un arrastre negativo para los tres meses posteriores.

Al cierre del primer trimestre la industria completará prácticamente dos años consecutivos en recesión, y mantendrá un arrastre negativo para los tres meses posteriores

A partir de ahí, los empresarios confían en que el Gobierno podrá tener avanzadas las negociaciones para extender el plazo de los vencimientos de la deuda, y contar con un Presupuesto de Gastos y Recursos que permitan pensar en un mejor horizonte para los negocios del sector privado.

Por ahora, pese a la virtual estabilidad cambiaria, los industriales prevén el sostenimiento de las exportaciones, en contraste con sendas caídas en las estimaciones de importaciones de insumos, de las ventas al mercado interno y de empleo, de ahí que mantienen las previsiones de mayores necesidades de crédito para capital de trabajo.

Aumentaron los pedidos de permisos para construir

El caso de los desarrolladores de obras públicas y privadas no es muy diferente al descrito para el conjunto de la industria manufacturera: mantuvieron en noviembre y diciembre un fuerte declive de la actividad agregada, y las previsiones de continuidad en esa senda hasta febrero, tanto en lo que respecta a la producción, como empleo, y consecuente crecimiento de las necesidades crediticias.

Pero, por segundo mes consecutivo el Indec informó de un sostenido crecimiento de los pedidos de permisos para construir en una nómina representativa de 60 municipios, y alcanzó en noviembre el registro más alto desde julio último, con poco más de 793.000 metros cuadrados.

Con respecto al tipo de obras que se realizarán en los próximos tres meses, el Indec detectó entre las empresas que se dedican principalmente a las obras privadas que se concentrarán en: viviendas 19,3%; montajes y edificios industriales 24,3%; otras obras de arquitectura 14,1%; infraestructura telefónica 7,7%; infraestructura de gas 5,7%; obras viales y de pavimentación, 5,6%; edificios comerciales, 3,6%; y obras hidroeléctricas 3,1%; entre otras.

La extensión del control de cambios con fines de ahorro, gastos de consumos en el exterior o importaciones directas de servicios, junto con el Impuesto PAIS, se estima serán impulsores graduales de la inversión en ladrillos, según las expectativas de los economistas del Gobierno, pero también del ámbito privado.

La extensión del control de cambios con fines de ahorro o para gastos de consumos en el exterior o de importaciones directas de servicios, junto con el Impuesto PAIS, se estima serán impulsor graduales de la inversión en ladrillos

Mientras que entre las abocadas predominantemente a las obras públicas, dominarán las viales y de pavimentación 39,0%; viviendas 12,9%; otras obras de arquitectura 12,8%; y obras de distribución de agua y cloacas, 10,1%; principalmente.

Los empresarios le manifestaron al Indec la importancia de tender a la estabilidad de los precios para recuperar demanda y potenciar el crecimiento de la construcción, y partir de ahí la reactivación de las líneas de crédito de mediano y largo plazo; junto con la disminución de la presión tributaria y la recuperación del poder de compra de las remuneraciones.

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