
En un mundo en el que la inflación ya es cosa del pasado, la Argentina se apresta a finalizar 2019 con un nivel de más del 50%, el mayor registro de los últimos 28 años. Y no hay que trasladarse a países desarrollados para comprobar las diferencias: con la excepción de la hiperinflacionaria Venezuela, América del Sur concluirá el año con índices de un dígito, en el marco de una estabilidad que lleva más de una década.
Las últimas proyecciones para la región del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestran dos excepciones en un contexto de baja inflación. El caso venezolano, con estimaciones que llegan a los seis dígitos para el organismo multilateral de crédito, y la Argentina, con un 54,4 por ciento. Dos desempeños que desentonan en un subcontinente en el que Uruguay, con el 7,6%, muestra los números más altos.
Si se excluyen a Venezuela y Argentina, el promedio de inflación para 2019 en los ocho países restantes de Sudamérica previsto por el FMI es de 3,125%. Es decir 17,4 veces menos que las proyecciones para el país.
Un relevamiento de la inflación interanual entre noviembre de 2018 y el mismo mes de este año permite comprobar que las estimaciones del FMI no estuvieron demasiado alejadas de la realidad. Uruguay lidera las posiciones con 8,04%, seguido por Colombia (3,84%), Bolivia (3,41%) y Brasil (3,37%).
El caso boliviano no puede ser analizado sin tener en cuenta la crisis política del país, con bloqueos en la rutas a lo largo del mes que dificultó y encareció el abastecimiento de alimentos y bebidas.
En consecuencia, fue el único de los ocho países que tuvo en noviembre una inflación superior al 1% que alteró en parte la estabilidad de precios. Aun así, su 3,41% de inflación interanual no tiene punto de comparación con la de Argentina, que solo en noviembre podría contar con un índice más alto que el de Bolivia en doce meses.
Los cuatro países con menor inflación de América del Sur son Chile (2,7% en los últimos doce meses), Paraguay (1,9%), Perú (1,87%) y Ecuador, que pese a haber iniciado la ola de protestas sociales en la región cerró los últimos doce meses con apenas 0,04%. En un año, aproximadamente la centésima parte de la inflación que la Argentina tiene en un mes.
La estabilidad de precios de los países sudamericanos se enmarca en un contexto en el que la inflación ha dejado de ser incluso un tema de estudio. “En el mundo la inflación es un fenómeno inexistente. La inflación en la Argentina está llena de enormes sutilezas que la mayoría de los economistas del mundo desconoce”, sostuvo Martín Rapetti, economista del CIPPEC.
Para abonar esa postura, el último World Economic Outlook del FMI indica que, fuera de Argentina y Venezuela, solo una decena de países cerrará el año con una inflación de dos dígitos. Entre los dos países sudamericanos se ubica Sudán, con el 65,3%, y con índices menores los Emiratos Árabes Unidos (30,5%), la República Democrática del Congo (29,3%), Angola (19,6) y Turquía (16,3%), entre otros.
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