Mauricio Macri y Cristina Kirchner, juntos en un acto del ex gobierno kirchnerista (NA)
Mauricio Macri y Cristina Kirchner, juntos en un acto del ex gobierno kirchnerista (NA)

Los bonos argentinos tuvieron otra jornada para el olvido, lo que llevó al riesgo país nuevamente por encima de los 700 puntos básicos, luego de un aumento de más del 2%. Esta evolución reflejó la fuerte desconfianza que la Argentina despierta entre los inversores. Poco importó el paquete de USD 57.000 millones. Para los mercados, hay otras razones más fuertes para evitar los activos locales.

Los dos primeros días de la semana fueron verdaderos mazazos para la deuda argentina. Hubo fuertes caídas en bonos en dólares, tanto de mediano como de largo plazo. Como consecuencia, los principales papeles tuvieron un fuerte salto del rendimiento, que se mueve en sentido inverso al precio. La mayoría de los títulos en dólares emitidos por el Gobierno rinden entre 10,5% anual y 11% anual. Son tasas muy altas, que contrastan con el rendimiento de la mayoría de los bonos latinoamericanos, que se ubican en la zona del 5% al 6% anual (y a plazos mucho más largos).

La Argentina volvió así a "terapia intensiva" en lo que respecta a la visión de los mercados. También fue un día flojo en general para las acciones y sólo se "salvó" el dólar, que cayó levemente tras la escalada de las últimas jornadas, cuando llegó a $39,90. Fue después de una fuerte absorción de pesos que llevó adelante el Central, que así provocó que las tasas dejaran de caer.

No hay compradores de bonos argentinos y sigue habiendo grandes fondos e inversores individuales que quieren bajar exposición. Poco importan en este momento el acuerdo con el FMI y los millonarios desembolsos de organismo

¿Qué llevó a los bonos a sufrir una nueva oleada de ventas? De acuerdo a los comentarios recibidos por Infobae con brokers locales y de afuera, hay dos motivos fundamentales que dominaron la agenda en estas horas:

1 – Las encuestas empiezan a darle una ventaja a Cristina Kirchner sobre Mauricio Macri, como la que se conoció de la consultora Aresco sobre fines de la semana pasada. Por muy poca diferencia en  primera vuelta, pero también le ganaría hoy en el balotaje. Hace sólo algunas semanas, Poliarquía había divulgado que en Wall Street el 80% estaba convencido de la reelección del actual presidente y sólo 1% consideraba que la ex presidenta podría volver al poder. Pero esos porcentajes seguramente deben haber variado. Y esa mayor incertidumbre se refleja en el precio de la deuda.

2 – El frustrado partido del sábado por la final de la Copa Libertadores, la suspensión y los serios disturbios, dejaron más que un sabor amargo entre los hinchas de River y de Boca. El escándalo fue noticia en todo el mundo, pero además hubo muchos banqueros argentinos que trabajan en Miami y Nueva York. A la vuelta, transmitieron lo vivido el fin de semana. El mensaje que llevaron a los operadores de deuda fue durísimo sobre la gobernabilidad del país en el año que queda y los errores en el manejo del Gobierno de la crisis.

La violencia en la superfinal también impactó en los bonos (Nicolás Aboaf)
La violencia en la superfinal también impactó en los bonos (Nicolás Aboaf)

La incertidumbre política es hoy mucho más fuerte que los fundamentals, que deberían provocar una recuperación de la cotización. Los desembolsos del FMI, por ejemplo, permiten que la Argentina se mantenga fuera de los mercados financieros hasta por lo menos el primer trimestre de 2020. Mientras tanto, se va pagando la deuda que vence, tanto capital como intereses. Por lo tanto, caerá la tenencia de bonos argentinos por parte de los grandes fondos internacionales.

Pero esa mayor disponibilidad de fondos que ya hoy tiene el Tesoro para enfrentar la deuda en moneda dura no tuvo efecto sobre el precio de los bonos. Al contrario, la nueva suba del riesgo país otra vez arriba de los 700 puntos muestra caídas sostenidas. Por eso, ni siquiera fue demasiado relevante que el dólar haya retrocedido nuevamente en el mercado local.

Entre los títulos más afectados están los de mayor plazo. El Bonar 2046 perdió casi 2% y finalizó a USD 76,40, cuando a principios de año cotizaba arriba de los USD 100. El Bonar 2036 cayó 2,2% y rinde arriba de 10% anual en dólares. El 2024, más conservador en teoría, tiene un rendimiento superior al 11% y es uno de los que peor comportamiento tuvo en las últimas jornadas.

Incluso la deuda de corto plazo viene de capa caída. Tanto los bonos que vencen en 2020 como 2021 sufrieron fuertes pérdidas y rinden arriba del 9% anual en dólares. Esto se explica por los temores a que un recambio presidencial afecte a la deuda argentina. Tanto Cristina Kirchner como Sergio Massa, por ejemplo, han hablado de la posibilidad de "renegociar" el acuerdo con el FMI. Y las dudas se posan sobre la voluntad de pago de la deuda en caso que lleguen al poder.

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