Nicolás Dujovne y Christine Lagarde en conferencia presentando el nuevo acuerdo con el FMI
Nicolás Dujovne y Christine Lagarde en conferencia presentando el nuevo acuerdo con el FMI

Hay pocas dudas de que el cierre de 2018 mostrará pocas noticias positivas en las principales variables económicas, con el Gobierno usando sin tapujos el término "recesión" para referirse a la segunda mitad del año.

En las últimas Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), el Fondo Monetario Internacional estimó que la economía argentina caerá un 2,6% este año. El dato no solo es un cambio fuerte respecto de su estimación previa (crecimiento de 2%), sino que también lo ubica entre los países con caídas más grandes en el mundo.

Se encuentra bastante en línea con la estimación del Gobierno, que en el Presupuesto 2019 oficializó su expectativa para este año: una caída del PBI en 2,4%. La diferencia entre ambas proyecciones es mínima, luego de que tanto el frente interno como el externo tuvieran que recalcular sus análisis para la economía luego de los embates cambiarios que empezaron en mayo.

La brecha también se encuentra dentro del margen de error para el factor inflacionario: mientras que el FMI calcula una escalada de precios al ritmo de 40,5% este año y de 20,2% el que viene, el Presupuesto prefirió calcular de más antes de repetir excederse con las metas inflacionarias.

El documento que Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, presentó frente a la comisión presupuestaria en Diputados calculaba la inflación promedio de 2018 en 32,6%, pero se estima estará cerca del 42%. Para 2019, el equipo de Dujovne basó sus ajustes en el gasto e ingreso público en un aumento de precios de un 23% interanual.

Sin dudas, el 2019 será un año clave en el futuro económico del país. No solo porque en ese año se recibirán el grueso de los desembolsos adelantados por el Fondo Monetario Internacional, sino porque también se solaparán el comienzo del repunte económico a fines del primer trimestre (o semestre dependiendo de las proyecciones que se vean) con el auge de la campaña electoral.

Las dudas sobre el 2019 parecen centrarse sobre la profundidad de la recesión y en que momento la economía volverá a entrar en terreno positivo. Mientras que en un primer momento se comunicaba la proyección oficial para el próximo año como de "crecimiento cero", en realidad el dato exacto es una caída del PBI por 0,5 por ciento.

De acuerdo al WEO, el Fondo espera otro resultado. Para los técnicos del FMI, el PBI caerá en 1,6% a lo largo de 2019. El dato marca una distancia importante respecto del análisis de Hacienda. La cartera de Dujovne viene señalando un claro camino respecto a la recuperación en la segunda mitad de 2019 que balanceara el tramo recesivo.

Pero, de la misma forma que los vaivenes cambiarios y algún que otro shock externo llevó a que de un WEO a otro el FMI cambiará sus números y que el avance del Presupuesto dado a conocer 3 meses antes de la presentación oficial parecería estar refiriéndose a una línea de tiempo paralela, todo puede volver a cambiar en cuestión de meses.

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