Macri y Caputo en una reunión del G20
Macri y Caputo en una reunión del G20

Muy temprano, casi en la madrugada de Nueva York, Luis Caputo habló con el presidente Mauricio Macri. "Va a ser mejor que anunciemos mi renuncia ahora, antes de la apertura del mercado, que esperar a después del acuerdo con el FMI". En la charla también intervino el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Finalmente, llegaron a la conclusión de que era mejor hacerlo de esa manera.

Era preferible precipitar la partida de Caputo, así lo entendió él mismo, que repetir la historia de hace tres meses. En junio Federico Sturzenegger tuvo que renunciar apenas una semana después de haber firmado el acuerdo con el Fondo. Ahora quien se encargará de hacerlo será directamente el flamante presidente del BCRA, Guido Sandleris.

Según pudo saber Infobae, la charla fue en buenos términos e incluso Macri habló de un "aporte patriótico" de parte de Caputo (lo repitió públicamente en la conferencia de prensa que dio esta tarde en Nueva York junto al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne). El presidente dudaba si la renuncia tenía que comunicarse hoy (por ayer) o después del acuerdo con el FMI, pero el ahora ex titular del BCRA lo convenció de que era mejor adelantarse para no "hacer ruido" en los mercados.

Caputo y Dujovne (Reuters)
Caputo y Dujovne (Reuters)

Atrás quedaron meses muy turbulentos, marcados por las peleas cotidianas de Caputo con el staff del Fondo. Los motivos ya son conocidos: los distintos puntos de vista con relación a la intervención cambiaria. "Discutir este tema con ellos es como pelearse con una encargada del mostrador de una aerolínea. Podés tener toda la razón, pero igual no vas a poder salirte con la tuya, por más que protestes", le explicaba el ahora ex titular del Central a sus colaboradores.

La última etapa de Caputo en el BCRA estuvo marcada por las idas y vueltas permanentes con el staff del Fondo con relación al manejo del dólar. Ya en las últimas dos semanas, el ahora ex funcionario prácticamente hizo lo que quiso

En las últimas dos semanas Caputo decidió "cortarse solo" para evitar que el dólar se siguiera disparando por encima de $40, justo en el medio del rescate de Lebac. Fueron las ventas directas en el mercado las que permitieron bajarlo hasta $37,30 en el mercado mayorista a fines de la semana pasada. Esas operaciones se hicieron sin el visto bueno del FMI, pero desde el Central habían interpretado que era imprescindible conseguir la estabilidad cambiaria mientras se terminaba de cerrar el acuerdo con el organismo. Esa decisión de Caputo de "salirse del libreto" preestablecido con el Fondo hacía inviable su permanencia.

Paradójicamente, fue Caputo el principal ideólogo del acuerdo con el FMI. Cuando se dio cuenta de que la Argentina sufría un sudden stop, es decir un súbito freno del crédito, sugirió recurrir rápidamente al organismo para que actúe como prestamista. También fue quien rápidamente comenzó a negociar en Washington la posibilidad de ir a un nuevo acuerdo que asegure los recursos financieros necesarios para pasar el año electoral.

Las principales dudas aún no aclaradas del nuevo acuerdo con el FMI pasan por el monto y también por cómo será la política de intervención de ahora en más. Por ejemplo, si efectivamente habrá o no bandas de flotación para el dólar

Aunque es "inminente" el anuncio del nuevo acuerdo con el Fondo, según confirmó Dujovne, todavía quedan varios temas que no se terminaron de resolver. Y todos están relacionados con el manejo de la política monetaria.

En primer lugar, aún no se conoce la cifra definitiva del compromiso, pero serían unos 5.000 millones adicionales a los USD 50.000 millones ya establecidos. Desde los despachos del ahora ex titular del BCRA consideran que "no es relevante" si la cifra es mucho mayor o no. "Con toda la deuda cubierta para el año que viene, lo importante es que en 2020 ya tendremos superávit fiscal. Por lo tanto, el panorama financiero está totalmente despejado y eso ayudará a tranquilizar al dólar", explican.

Guido Sandleris, nuevo presidente del Banco Central (EFE)
Guido Sandleris, nuevo presidente del Banco Central (EFE)

Pero tampoco está del todo confirmado si habrá o no finalmente bandas de flotación, como era la propuesta de Caputo. En principio, no parecía una idea muy adaptada a los estándares del FMI, que prefieren que el tipo de cambio se mueva sin tanta intervención oficial. Claro que el caso de la Argentina es particular: cada vez que sube la divisa aumenta la demanda, aun cuando se transforma en un bien mucho más caro.

Por último, sí parecía estar asegurado el cambio del sistema de metas de inflación por el de agregados monetarios, que ya en su momento llevó adelante el ex titular del BCRA, Martín Redrado. Básicamente, lo que se busca es limitar la expansión monetaria como ancla principal para que no se desboquen los precios.

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