El Indice de Producción Industrial de julio del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres y Asociados cayó 5,2% respecto a igual mes
del año año previo.

Y si bien se trató de la cuarta baja interanual consecutiva, que prenuncia claramente el ingreso en una etapa recesiva, se observó un punto de inflexión en el cotejo intermensual, ajustado por estacionalidad, que no pareció circunstancial, sino una secuencia natural, habida cuenta de que de un receso de 4,9% en abril en comparación con marzo, se atenuó a 1,9% en mayo y 1,2% en junio, y recuperó el signo positivo el mes siguiente, con 0,9 por ciento.

La producción fabril acumuló la cuarta baja interanual consecutiva, que prenuncia claramente el ingreso en una etapa recesiva, aunque se observó un punto de inflexión en el cotejo intermensual

Claro desbalance sectorial

"En esta oportunidad, el segmento que lideró la caída fue el de Alimentos y Bebidas, que se vio afectado por una merma de aproximadamente 20% en la producción de aceites, y una reducción de la demanda de gaseosas de casi 4 por ciento", informó el estudio privado.

Por otro lado, el relevamiento de los indicadores de actividad arrojó que "la industria también resultó afectada por la desaceleración de la construcción, lo que se evidencia en una merma del rubro de Minerales no Metálicos de más del 6 por ciento".

La industria también resultó afectada por la desaceleración de la construcción

Asimismo, dentro de la lógica sectorial, resaltan los economistas del estudio Ferreres que "si bien el sector de Máquina y Equipo se ubicó en terreno negativo producto de la caída en la producción de bienes vinculados a la línea blanca, la fabricación de automotores se recuperó al crecer 8,6 por ciento".

Sobre 12 grandes ramas de actividad, el estudio privado detectó en julio que sólo 4 se mantuvieron en la senda expansiva, aunque con variaciones muy modestas: 0,8% metálica básica; 1,8% textil; 2,2% plásticos y 3,2% productos farmacéuticos.

El balance del acumulado de los primeros siete meses de 2018 mantuvo un saldo positivo de 7 sectores con tasas de crecimiento moderado, con excepción de metálica básica que se elevó 10,1%; y 5 en baja, con rangos de 3% a 4% en la rama química y tabaco; y poco más de 8% alimentos y refinerías.

No obstante, los economistas del estudio privado consideran que "las perspectivas de corto plazo siguen siendo poco alentadoras, por la  inestabilidad macroeconómica y las elevadas tasas de interés, que son condicionantes de una coyuntura industrial cada día más compleja".

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