El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, aseguró en diálogo con Infobae que todas las obras públicas comprometidas continuarán su curso. "El tema de los cuadernos de la corrupción está en la Justicia. Pero nosotros estamos muy tranquilos con todo lo que hemos hecho, básicamente una fuerte baja de los costos por la mayor competencia".

El funcionario salió así al cruce de quienes venían alertando por posibles complicaciones en los procesos en marcha. En particular, las especulaciones circularon ante la posibilidad de que hubiera una empresa involucrada en las anotaciones del remisero Oscar Centeno. "Nosotros hemos hemos dado de baja un montón de obras con empresas que no han cumplido sus responsabilidades, incluyendo a Lázaro Báez, Isolux y Cristóbal López. Y si vemos que hay una situación irregular con otra empresa haríamos lo mismo".

Uno de los temas más delicados es el caso de Electroingeniería, que llegó a un acuerdo con el gobierno chino para la construcción de represas en Santa Cruz. El titular de la empresa que tenía fuertes lazos con el kirchnerismo, Gerardo Ferreyra, quedó detenido por el reciente escándalo. Según trascendió, el ministerio de Energía le pedirá a China que cambie de proveedor.

Dietrich, además de manejar la política de transporte a nivel nacional, ha sido desde el arranque del Gobierno el funcionario elegido por el Presidente Mauricio Macri para llevar adelante un nuevo modelo para hacer obra pública. Según él mismo explica, ese nuevo esquema está basado en transparencia y oportunidades para que cualquiera pueda presentarse y ganar una licitación en caso de cumplir con los requisitos. "No hay duda de que estamos ofreciendo un marco de seguridad jurídica muy fuerte. Todo el tiempo nos dicen que se va a detener el proceso, pero eso no ocurrió en absoluto".

Nuestros procesos para licitar obra pública han sido transparentes, bajaron los precios en forma notable y ofrecen un marco sólido de seguridad jurídica para las empresas

Uno de los temas que surgió el fin de semana fue la inquietud de los bancos que acompañan a los consorcios que se adjudicaron los seis corredores viales a través de los programas de Participación Público Privado (PPP). Sin embargo, Dietrich asegura que no recibió planteos luego de desatado el escándalo de los cuadernos: "Recibimos USD 600 millones en garantía de las futuras obras, es un activo inédito para el Estado argentino. Y está previsto que las obras comiencen entre octubre y noviembre próximo".

Algunos de los bancos que acompañan a los grupos ganadores son de origen nacional, mientras que otros son extranjeros. Allí participan el Galicia (en tres de los seis consorcios ganadores), Itaú (en dos), BICE y Bank of China. El rol de estas entidades es clave, porque son las que deberán salir a buscar el fondeo para financiar las obras. En cuatro años tienen el compromiso de conseguir USD 6.000 millones.

El ministro recordó que Lázaro Báez, Cristóbal López e Isolux (mencionada en los cuadernos por haber pagado coimas) ya fueron dadas de baja de varias obras por no cumplir con los requisitos impuestos por el Gobierno para explotarlas.

—¿Les preocupa que algunas empresas que están llevando adelante obras públicas en la actualidad queden salpicadas por las novedades que surgen de los cuadernos?, le preguntó Infobae a Dietrich.

—Tenemos una gran parte de obras que las licitamos nosotros y están muy atomizadas entre las distintas empresas.  Lázaro Báez tenía un porcentaje enorme de adjudicaciones durante el kirchnerismo, hoy no hay ningún patrón, ganaron un montón de empresas que antes no operaban. La Justicia está actuando y vamos a dejar que haga su recorrido, si en la definición impacta en alguna obra se verá puntualmente el caos.

La obra pública ha sido uno de los pilares del Gobierno para reactivar la economía, especialmente a partir de 2017. Pero la necesidad de efectuar recortes en el gasto llevó a la búsqueda de esquemas alternativos de financiamiento, como es el caso de los PPP. En este modelo el dinero surge de bancos y el mercado de capitales, mientras que el Estado garantiza a través de la emisión de bonos especiales. Todo este esquema se puso en marcha con los seis corredores viales que llegarán a todo el país. Sin embargo, la turbulencia financiera podría complicar nuevas licitaciones bajo un esquema similar, debido a que las elevadas tasas de interés harían inviables los proyectos.

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