El presidente Mauricio Macri (derecha), junto al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne
El presidente Mauricio Macri (derecha), junto al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne

La Secretaría de Finanzas difundió un informe actualizado al cierre del primer trimestre de 2018, en el que se detalla un aumento de la deuda pública bruta -tanto interna como externa; en pesos y en moneda extranjera-.

La deuda del Estado argentino alcanzó al 31 de marzo los USD 331.481 millones, unos USD 10.547 millones más que los USD 320.934 millones a los que llegó al finalizar 2017, con lo que pasó a representar el 59,3% del Producto Bruto Interno. Según este cálculo, el PBI anual al primer trimestre de este año fue de 559.000 millones de dólares.

En este período el aumento del pasivo se debió principalmente a la colocación el pasado 4 de enero de bonos a cinco, diez y 30 años en el mercado internacional por unos USD 9.000 millones.

Si se le suman los Cupones atados al PBI (USD 13.928 millones), la deuda pública total subió a USD 345.409 millones (61,8% del PBI), aunque estos títulos solo pagan renta cuando la actividad económica crece más de 3% en el año, algo que no volvió a ocurrir desde 2011, cuando implicó el pago de USD 3.520 millones en 2012.

Durante la administración de Cambiemos la deuda pública aumentó casi USD 91.000 millones o 37,7%

Vale señalar que la deuda pública bruta, sin contar Cupones PBI, ascendía al cierre de 2015 a USD 240.665 millones, un 52,6% del PBI, por cuanto desde que Mauricio Macri llegó a la Presidencia se incrementó en unos USD 90.816 millones o 37,7 por ciento.

En los datos de marzo de 2018 todavía no está contemplado el importante incremento del precio del dólar, que en mayo y junio impactó en varios flancos para la contabilidad de la deuda. Por un lado, una caída del PBI de Argentina medido en dólares eleva el ratio deuda/PBI; por el otro, en el incremento de la participación de los pasivos en moneda extranjera en el total de la deuda, al "licuarse" las acreencias en pesos por el efecto cambiario.

Además, tampoco está contabilizado en el informe oficial el desembolso inicial por USD 15.000 millones correspondiente al acuerdo stand by con el FMI, que se hizo efectivo el 22 de junio pasado, además de otros títulos como nuevas Letras del Tesoro.

DEUDA "BRUTA" Y DEUDA "NETA"

La Secretaría de Hacienda aportó que el 46,2% de la deuda es "intra sector público", debido a que fue contraída con el Banco Central, ANSeS y otros organismos públicos. Por lo tanto, en los despachos oficiales descuentan su renovación automática, por estar en manos de estos entes descentralizados.

Por otro lado, la deuda considerada "relevante" o "neta", es decir, aquella sujeta a refinanciación por haber sido contraída con acreedores privados y organismos multilaterales y bilaterales, representa el restante 53,8 por ciento.

Esta se desdobla en la asumida con organismos como el BID o el Banco Mundial (USD 29.494 millones u 8,9% del total) y aquella con el sector privado (USD 148.838 millones o 44,9% del total) a través de la colocación de bonos soberanos (de largo plazo) y Letras (de corto plazo), entre otros instrumentos financieros.

En términos de PBI, la deuda neta sumó USD 178.332 millones al término del primer trimestre, un 31,9% del Producto, apenas debajo del 32,5% previsto en el programa financiero, sin contabilizar el acuerdo con el FMI y el efecto de la fuerte devaluación.

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Entre enero y marzo la suba del tipo de cambio tuvo efecto neutro, pues la divisa de EEUU se encareció 6,5% y le "empató" a la inflación del período (6,7%).

De todos modos, al analizar la composición de la deuda por moneda de emisión, en el primer trimestre de 2018 los pasivos nominados en moneda extranjera superaron el 70% (70,2%) del total por primera vez desde la reestructuración de deuda de febrero de 2005, dinámica que enciende una luz de alerta, pues Argentina no emite los dólares para honrarlos ni tiene injerencia en la tasa de interés internacional.