Enviada especial a Rosario−. La Argentina tiene el año que viene una agenda con un desafío no menor: deberá presidir y organizar la cumbre del G20, con un grupo de mandatarios, líderes políticos y funcionarios de todo el mundo que estarán a Buenos Aires durante dos días.

El país recibe formalmente la presidencia dentro de un mes, pero el capítulo de negocios ya se activó: las sesiones del Business 20 (B20) comenzaron en la ciudad de Rosario, con el "Grupo de los 6" a la cabeza, compuesto por los empresarios más poderosos. Y entre ellos, estalló una fuerte frase de un empresario que es padre de un funcionario del Gobierno, en plena negociación con los sindicatos por la reforma laboral.

"Los sindicatos se anclaron, son corruptos. El día que se solucione eso, no hay más desempleo en la Argentina", disparó Guillermo Dietrich, vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, y padre del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. Y agregó, con la mira en el borrador de la reforma laboral que impulsa Cambiemos: "El día que termine la corrupción de los sindicatos, no hay más desempleo".

La frase impactó tanto que atravesó el panel de los empresarios, y fue el ministro de Producción, Francisco Cabrera, quien buscó aflojar la tensión del auditorio con un chiste: "Habría que agregarlo a Guillermo Dietrich al grupo de diplomacia, fue tan sutil". Las risas se sumaron en el salón de la Bolsa de Comercio de Rosario, pero el tema quedó más que instalado cuando ya se conocía que la CGT había suspendido la reunión prevista con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

En un momento clave en que el Gobierno busca acercar posiciones para negociar con sindicatos y empresas la reforma laboral que se viene, cada frase cuenta. Y pesa. Es por eso que la referencia de Dietrich a los sindicatos fue suavizada por el resto de los miembros del "Grupo de los Seis" cuando les tocó referirse a las reformas tributaria y laboral.

Pero no fue lo único que dijo Dietrich sobre los sindicatos, sin referirse a ninguno en particular. Aseguró que "se tienen que modernizar" por la llegada de los robots, que los estatutos están viejos y apuntó ante todo a la informalidad de la economía, que llega al 38 por ciento. "Los que estamos en blanco no podemos competir con esa economía en negro", dijo.

Las críticas del empresario del sector automotriz también se repartió para sus pares, sobre todo mirando hacia el pasado, y evitando la autocrítica. "Hay una generalización de que los empresarios no nos hemos comprometido en algún momento, y eso me lastima", se sinceró.

"Porque muchos empresarios hemos estado aquí y a la moneda se le sacó 13 ceros. Al 80% de los empresarios que no tuvieron connivencia con el Estado, los felicito", sentenció, y recibió los aplausos del auditorio. A su lado estaba el resto del Grupo de los Seis, como Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Daniel Funes de Rioja, chair B20 de la Argentina, Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, Miguel Acevedo, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Jorge Brito, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), y Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, quien fue representado por Claudio Zuchovicki.