El Gobierno busca “transparentar” los precios al consumidor. (Shutterstock)
El Gobierno busca “transparentar” los precios al consumidor. (Shutterstock)

Los datos privados ya habían marcado un fuerte descenso del consumo en 2016. Ahora se conocen los números del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), y tampoco son promisorios.

Si bien la facturación de los supermercados y los shoppings cerró el 2016 con subas, estos datos positivos en términos nominales pasan al terreno negativo cuando se cruzan con la inflación.

En los shoppings, diciembre finalizó con una caída en torno al 18,5% -mes del año en que se alcanzó una inflación interanual del 41% según el IPC porteño– y cayó un 10% en términos reales -de enero a diciembre- período en el cual los centros de compra generaron ventas por $52.750 millones. Así se infiere que se produjeron fuertes caídas en el volumen de ventas en esos establecimientos. 

En el último mes del año, se profundizó el cuadro recesivo en el consumo de las familias y continuó con la caída que ya se había evidenciado en noviembre, que había descendido entre un 14% y un 21% en términos reales. 

La facturación creció en términos nominales pero las cantidades vendidas cayeron por la inflación.
La facturación creció en términos nominales pero las cantidades vendidas cayeron por la inflación.

El panorama para los supermercados evidenció una suba nominal de 24,4% en diciembre y del 26,2% en el año, con lo cual en ambos casos cayeron sensiblemente en términos de cantidades, porque la inflación, como se dijo, fue de 41% interanual. En este caso, las ventas en pesos fueron por $290.669 millones.

Los supermercados tampoco pudieron evitar una caída en términos reales
Los supermercados tampoco pudieron evitar una caída en términos reales

La caída de diciembre en los supermercados incluso fue mayor que la del mes anterior. Los comercios perdieron la pulseada un año más en el último mes del año, reconocido en el sector retail como uno de los períodos más importantes del año por las fiestas de Navidad y las compras de fin de año.

Además, el éxodo de argentinos que fueron de compras a Chile, y también a Uruguay, Brasil y Miami, tampoco ayudó al sector, pues los que pudieron viajar fueron en busca de mayor variedad de productos y precios más económicos, por la enorme brecha impositiva que contienen todos los productos y servicios.