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Aseguran que el Atlético Madrid aceptó transferir a Julián Álvarez a un club de la Premier: el contrapunto con el argentino

El delantero protagoniza una de las novelas del mercado de pases

El delantero argentino Julian Alvarez (REUTERS/Marcelo Del Pozo)
El delantero argentino Julian Alvarez (REUTERS/Marcelo Del Pozo)
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El Atlético de Madrid dio un vuelco a su postura en el caso Julián Álvarez y aceptó negociar el traspaso del delantero argentino, pero con una condición que el propio jugador rechazó de plano. Según informó Mundo Deportivo, los dirigentes del club rojiblanco abrieron la puerta a una salida, aunque con un veto expreso al FC Barcelona —destino que la Araña sí quiere— y con un destino alternativo ya sobre la mesa que el jugador no está dispuesto a aceptar.

La información, difundida originalmente por la cuenta Atletico Play y confirmada por el medio español y por The Sun, revela que los dirigentes del Atlético acceden a entablar negociaciones de traspaso bajo una premisa clara: la operación debe cerrarse con el Arsenal. Álvarez ya pasó por Inglaterra, y la propuesta del equipo londinense, que ya le llegó de forma concreta, no contaría con su aceptación.

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El rechazo del jugador al destino propuesto por su club profundiza una situación que lleva semanas en ebullición. Álvarez comunicó durante el Mundial su deseo de marcharse para “cumplir su sueño”, con el Barcelona como destino preferido, según múltiples fuentes. El club catalán llegó a presentar una oferta formal, confirmada por el propio presidente Joan Laporta, mientras que el Real Madrid también intentó su suerte con una propuesta de 150 millones de euros. El CEO del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, rechazó ambas y fue más lejos: “No aceptaríamos ni 200 millones de euros”, afirmó en declaraciones al canal oficial del club.

Simeone siempre respaldó la postura del Atlético Madrid (EFE/Juanjo Martín)
Simeone siempre respaldó la postura del Atlético Madrid (EFE/Juanjo Martín)

La tensión ya tuvo su primera expresión pública en el estadio. En el debut liguero del Atlético ante el Málaga CF en el Riyadh Air Metropolitano —un triunfo 2-0 con goles de Kang-in Lee y Álex Baena—, una parte de la hinchada dirigió cánticos hostiles contra Julián, quien no fue convocado para el partido.

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Ante la consulta en conferencia de prensa, el técnico Diego Simeone no salió en defensa de su compatriota: “Muy respetuoso con nuestra gente”, sostuvo, y giró la cabeza para escuchar la siguiente pregunta. Simeone había explicado días antes que el delantero regresó más tarde que sus compañeros tras disputar la final del Mundial con Argentina y que su preparación física aún no era óptima.

La semana pasada, según detalló ESPN, Simeone y Álvarez se sentaron a hablar cara a cara. En esa reunión, el técnico le garantizó al delantero que, mientras permanezca en el club, será tratado como una pieza central del equipo. Las decisiones sobre el mercado, dejó claro el entrenador, corren por cuenta de los dirigentes.

El Atlético tiene un margen de maniobra acotado. El cierre del mercado de fichajes, fijado para el 1 de septiembre, se acerca y el club necesita tiempo para encontrar un recambio. En ese esquema, el Arsenal le ofrecería una solución doble: coloca a Álvarez y libera el camino para incorporar a Viktor Gyokeres, delantero que se ha ofrecido a varios clubes —entre ellos el propio Barcelona— y que Simeone aceptaría como reemplazo. Pero esa ecuación solo funciona si Álvarez dice que sí.

El Barcelona, por su parte, mantiene al delantero argentino como su opción prioritaria para reforzar el ataque. Según detalló Mundo Deportivo, el club catalán evalúa dos escenarios: cerrar el fichaje antes del fin de este mercado o esperar al siguiente si las negociaciones no avanzan. Esa posibilidad de esperar le da al Barça un margen para sostener su posición sin ceder a la presión del calendario.

El medio espñaol indica que la nueva propuesta del Atlético, lejos de desbloquear el asunto, agudizó el malestar de Álvarez con su club. El delantero, que siempre mantuvo una relación transparente con la institución, ve cómo sus deseos son ignorados en favor de una operación que no quiere. Gil Marín, según Mundo Deportivo, mantiene su veto al Barcelona ya no solo por criterios deportivos o económicos, sino por una cuestión de principios internos.

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