Carlos Altamirano dejó brotar su pasión ante la victoria de "el Alma"

Argentina le ganaba 91 a 85 a Serbia y ya olfateaba el triunfo histórico, el pasaje a las semifinales del Mundial de China. Facundo Campazzo subía el balón y en DirecTV Sports el relator Carlos Altamirano le imprimía toda la emoción y la tensión del momento al narración. A un minuto del epílogo, el base del Real Madrid tomó distancia de su marcador y sacó de la galera un lanzamiento de dos puntos que quemó las redes para ampliar la distancia ante uno de los candidatos al título en la previa de la competencia.

"Nooo. Goool, what the fuck, man, enfermo, Facundo, bestia chango", soltó ante la acción decisiva. El juego continuó e, inmediatamente, Gabriel Deck protagonizó un robo y terminó volcando el balón con fiereza, para celebrar con pleno fervor.

Altamirano, desbordado por la emoción, sólo puso soltar un grito: "¡Aaaah! ¡Aaah! Vamos Argentina, doble del chango, Argentina, vamos carajo, 95 la Argentina, 85 Serbia". El encuentro terminó 97-87: el Alma logró sostener la ventaja y dio el golpe para esperar el viernes por Estados Unidos o Francia, buscando un lugar en la gran definición, como sucedió en Indianápolis 2002.

Altamirano, a quien acompañan Pablo Viola y Pepe Sánchez en los comentarios de la transmisión, apeló a las redes sociales para explicar su momento de éxtasis, que incluyó el exabrupto en inglés. "Sólo voy a pedir disculpas una vez. Sabrán entender", escribió en su cuenta de Twitter.

Tras el partido le ganó la emoción, pero desde el punto de vista más sentimental y menos visceral. Con la voz completamente quebrada, contó que "Fjellerup vino corriendo hasta el puesto de transmisión y, llorando, le dio un abrazo hermoso a Pepe. Y nos emociona a todos". Máximo, de apenas 21 años, jugó en Bahía básquet, club que conduce el ex base de la Generación Dorada y ahora analista, entre 2014 y 2018, antes de pasar a San Lorenzo. Y no olvida a quienes lo apuntalaron en su evolución.

El ardor embargó todo en el estadio ante tamaña demostración de compromiso, trabajo y talento de la selección argentina… Hasta el relato.

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