Sede del Club Amigos Unidos de Miramar (Google Maps)
Sede del Club Amigos Unidos de Miramar (Google Maps)

El domingo pasado en la cancha del barrio Las Flores de la ciudad de Miramar, el equipo local Amigos Unidos recibió a Hipódromo por una nueva fecha de la Liga de Fútbol de General Alvarado.

No se trató de un clásico de la zona, ni de su resultado dependía algún descenso, y el frío atentó contra la presencia masiva de espectadores. Sin embargo, el encuentro debió ser suspendido como consecuencia de hechos de violencia.

Cuando faltaban 15 minutos para el final y Amigos Unidos se imponía por 1 a 0, los asistentes que se encontraban ubicados en la tribuna local comenzaron a arrojar botellas, ladrillos y bosta de caballo al campo de juego.

Luego de requerir la presencia de los efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, el árbitro Daniel Luján decidió suspender el partido por falta de garantías.

Tras el encuentro, la Policía inició actuaciones por presunta infracción al artículo 9 de la la ley 11.929, que establece que "será sancionado con 5 a 30 días de arresto y/o prohibición de concurrencia de seis a veinte fechas, quien arrojare líquido, papel encendido, objetos o sustancias que pudieren causar molestias y/o daños a terceros".

En diálogo con el diario La Capital de Mar del Plata, Luján obvió expresarse sobre el hecho en sí y apuntó contra la el informe policial por tener "diferencias irreconocibles con lo acontecido"."El informe que elevó el Tribunal de Disciplina relata el lanzamiento de elementos mucho más contundentes que bosta de caballo, porque además cayeron piedras y botellas", expresó. 

Y concluyó: "Me llama la atención y me preocupa advertir que la policía solo vio bosta de caballo, ya que no coincide con lo que presenciaron más de 100 personas además de jugadores y cuerpos técnicos". En cuanto a quienes arrojaron los objetos, no se reportó ningún detenido.

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