Mirada al cielo para Bebelo Reynoso: así festejó su conquista (Foto: RODRIGO BUENDIA / AFP)
Mirada al cielo para Bebelo Reynoso: así festejó su conquista (Foto: RODRIGO BUENDIA / AFP)

La apuesta, sorprendente, le salió redonda a Gustavo Alfaro en la victoria de Boca 3-0 ante Liga de Quito. Ante la lesión de Mauro Zárate, a los 20 minutos de partido, el entrenador optó por el ingreso de Emanuel Reynoso, cuando la lógica indicaba que el lugar era para Carlos Tevez. Y Bebelo, relegado ante la llegada de Alexis Mac Allister (de muy buen rendimiento, al punto que fue citado a la Selección), devolvió la confianza con una gran actuación, que incluyó un gran gol, el 2-0, y una jugada que también terminó en la red tras el toque de Eduardo Salvio, pero que fue anulado por offside. Por el derroche de talento del cordobés, mereció ser convalidado.

Fue a los dos minutos del segundo tiempo cuando dibujó su primera perla. El ex Talleres se hizo cargo de un tiro libre a alrededor de 25 metros del arco defendido por el argentino Gabbarini. Y no le dio ninguna posibilidad, su remate, al ras del techo de la barrera, llevó buena puntería (entró besando el poste) y la potencia justa para decretar el 2-0 parcial.

El gran tiro libre de Bebelo Reynoso

A los 69 minutos, Ramón Ábila peinó un pelotazo y Reynoso quedó con el campo a merced. Pisó el área y, cuando la jugada pedía remate, enganchó, desparramó a un defensor, desorientó al guardameta y asistió a Salvio. Pero el árbitro Wilmar Roldán, a instancias del VAR, anuló la acción por offside.

La brillante gambeta de Reynoso dentro del área

Con inteligencia para aprovechar los espacios de una Liga de Quito desordenada, jugando a un toque o apelando a la gambeta, Reynoso fue una de las figuras de Boca, junto a Iván Marcone, Alexis Mac Allister, Nicolás Capaldo y Wanchope Ábila. Además, provocó la expulsión de Jefferson Orejuela, quien le tatuó los tapones en el tobillo, en una acción por demás peligrosa.

La tarjeta roja a Orejuela sobre el final de la primera etapa

"Quiero resaltar el esfuerzo que hizo el equipo, jugó un gran partido. Cuando tomamos la pelota tratamos de jugar. En lo personal me sentí muy contento, me tocó convertir y tengo que seguir trabajando por el equipo", subrayó el mediocampista ofensivo.

"Reynoso es un fenómeno. No sé en qué lugar juega, pero es un fenómeno. Me encanta cómo juega", lo había elogiado Daniele De Rossi en el raid mediático que protagonizó ayer. Bebelo jugó en los 2.850 metros de Quito como para darle la razón. Y Boca lo disfrutó.

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