Los futbolistas de Alvarado consuelan a los de San Jorge en el último gran escándalo: la final por el ascenso a la B Nacional (Foto: Télam)
Los futbolistas de Alvarado consuelan a los de San Jorge en el último gran escándalo: la final por el ascenso a la B Nacional (Foto: Télam)

Acaba de terminar la temporada más escandalosa del Ascenso en muchos años. Las categorías menores del fútbol argentino siempre estuvieron sospechadas de partidos amañados, pero nunca se habían combinado todas al mismo tiempo, con campeones que si bien tenían buenos equipos, tuvieron una cantidad de errores arbitrales a su favor sorprendentes. Y en todos los casos, los que ganaron fueron los equipos del poder, los que corren con el caballo del comisario y en medio de negocios que mezclan fondos públicos con el más popular de los deportes.

La bomba que estalló el domingo a la noche, tras la decisión de los jugadores de San Jorge de Tucumán de no continuar jugando frente a Alvarado el partido que definía el ascenso a la B Nacional encierra otras historias. El propio San Jorge tiene poco para quejarse: llegó a esa instancia después de un partido contra Defensores de Villa Ramallo donde el árbitro erró siempre a su favor, incluyendo un penal no sancionado que dio vergüenza ajena. Lo sucedido con Alvarado se potenció aún más porque en el medio quedó el equipo de Facundo Moyano, quien talla en la dirigencia desde hace más de un lustro. Facundo es el único de los Moyano que tiene una relación cordial con el presidente de la AFA, Claudio Tapia. Por el contrario, Chiqui tiene una sorda guerra con Pablo y así como Alvarado se vio favorecido en algunas circunstancias, Camioneros, el equipo del otro Moyano, fue perjudicado con varios arbitrajes. Tampoco Independiente pudo disfrutar de las mieles del poder. Pequeñas delicias de las internas familiares.

Lo ocurrido el domingo además llevó a que el titular del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal (el ente que rige al fútbol del Interior), Antonio Raed, renunciara a su cargo, diciendo públicamente que el partido había sido arreglado, pero no poniendo una línea sobre esto en el comunicado oficial de renuncia. A Antonio Raed le dicen Pachi, es santiagueño, pero se afincó hace tiempo en Tucumán donde se involucró fuerte en la política local. Justicialista, fue hombre del ex gobernador José Alperovich y legislador durante ocho años, y en las últimas elecciones fue armador del espacio del actual gobernador, Juan Manzur, yendo y viniendo de los distintos sectores como la mayoría de los políticos. Pero además es hermano de Guillermo Raed, presidente de Mitre de Santiago del Estero, vicepresidente tercero de AFA y dueño de la empresa Secco, firma de bebidas que auspicia a decenas de clubes del Ascenso.

No es el único santiagueño con peso real en el fútbol argentino: la provincia se ha convertido en un polo de poder concéntrico gracias quizá a que Pablo Toviggino, presidente del Consejo Federal, fue quien le juntó los votos del Interior a Chiqui Tapia para ayudar a encumbrarlo en la AFA. Toviggino, claro, es santiagueño y los clubes de la zona tuvieron un crecimiento deportivo sustancial en los dos últimos años: Central Córdoba ascendió dos categorías sucesivamente hasta llegar ahora a la Superliga, Mitre ascendió del Federal A a la B Nacional y Güemes acaba de saltar al Federal A tras un escándalo de proporciones en la final que le ganó este domingo a Achiquense de Entre Ríos. Pocas veces se vio un partido con tantos groseros errores arbitrales a favor de un equipo. El juez de ese encuentro fue Guido Medina, un árbitro recusado por otras entidades por haber favorecido presuntamente durante el torneo a… Güemes. El círculo se cierra cuando uno recuerda que el año pasado el gobernador Gerardo Zamora firmó un acuerdo con AFA para la construcción de un estadio para 28.000 personas con un presupuesto de 984 millones de pesos, en una provincia con varias deficiencias en los servicios básicos en regiones fuera de la Capital, como el agua potable, por ejemplo.

La licitación fue abierta apenas 15 días después de presentarse los pliegos (para obras de este tipo en la industria aducen que habitualmente se dan de dos a tres meses para presentar ofertas) y quedó adjudicada a la empresa Mijovi SRL, de la familia Sarquiz, asociada con la cordobesa Astori. La primera, que no suele hacer estadios, es habitué en obra pública en Santiago y está siendo investigada por el juez Bonadio en el marco de la causa de los cuadernos. Por ahora, sus dueños tienen falta de mérito. Astori sí ha trabajado mucho en canchas y creció bastante hasta que el yerno de Julio Grondona, Genaro Aversa, armó una constructora deportiva y empezó a tomar el negocio. Con el fallecimiento de Don Julio, cayó en desgracia. Como si esto fuera poco, la Provincia publicó este año una ampliación del presupuesto para el estadio de 470 millones de pesos, es decir, un 47% más. Como bien marcó el sitio visiónsantiago.com, el número es llamativamente cercano al límite del 50% que establece la ley de obras públicas para este tipo de licitaciones. Si se llega al 50, hay que hacer un nuevo llamado a licitación. Casualidades que tienen los números.

La protesta en el José María Minella de Mar del Plata que provocó la renuncia de un alto directivo del Consejo Federal

Pero además, el Torneo Federal A y B tuvo otros escándalos. En el primero, ascendió Estudiantes de Río Cuarto, el equipo que había sido perjudicado el año anterior en un partido clave por el título contra… Central Córdoba de Santiago. Juan Tejera, defensor uruguayo del equipo cordobés, reconoció en un audio de Whatsapp que fue a jugar allí porque le dijeron que el torneo ya estaba arreglado para que salieran campeones, lo que finalmente sucedió. El Consejo Federal acaba de sancionar con seis meses de suspensión al futbolista, pero nunca se expidió sobre el fondo del asunto.

En el Federal B, otros dos ascensos estuvieron rodeados de polémica. Uno de ellos fue el de Peñarol de San Juan. ¿Cuál es la particularidad de este equipo? Su hincha más famoso es el coprovinciano Chiqui Tapia. En la semifinal contra San Martín de Mendoza se dio la misma situación que este domingo en Alvarado-San Jorge. Cansados de los fallos arbitrales en contra, los mendocinos decidieron abandonar el campo de juego a los 30 minutos del segundo tiempo. El otro ascenso también tuvo circunstancias extrañas. Central Norte de Salta le ganó la final a Guaraní Antonio Franco de Misiones y en el partido de ida, el árbitro Sergio Pérez, que se había retirado una temporada antes, tuvo una actuación escandalosa que benefició al equipo salteño. Muchos se preguntan por el papel de Gustavo Bassi, alias el Colorado, ex juez de Primera División y que se encarga de las designaciones de los árbitros en el Interior. Porque en partidos clave, siempre parecen jugar los mismos, aun con los antecedentes de errores garrafales para un mismo lado que traen. Y no se solicitan árbitros de Primera División aun cuando no hay actividad de Superliga.

Por último, el torneo de la Primera B también estuvo manchado por decisiones opacas. La primera, haber cambiado en medio del torneo la cantidad de equipos que ascendían de dos a cinco, cuando cada uno ya había presupuestado y armado su plantel. Si alguno tenía información privilegiada antes del comienzo de la competencia, seguro sacó ventaja grande. La otra polémica estuvo en algunos arbitrajes que terminaron favoreciendo a Barracas Central, el equipo de Chiqui Tapia, y Riestra, el club que gerencia Víctor Stinfale, el empresario de la noche porteña. Ambos tenían los mejores planteles de la categoría y técnicos demasiado capaces como para necesitar ayudas externas. Pero aún así se encadenaron algunos fallos que los beneficiaron en un escándalo que toma a todas las categorías y pone un manto de opacidad sobre todo lo que sucede en el Ascenso argentino.

Pablo Toviggino, secretario ejecutivo de la AFA y hombre fuerte del Consejo Federal: fue el que entronizó a Claudio Tapia en el fútbol del Interior (Foto: NA)
Pablo Toviggino, secretario ejecutivo de la AFA y hombre fuerte del Consejo Federal: fue el que entronizó a Claudio Tapia en el fútbol del Interior (Foto: NA)

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