Hace nueve días llamó la atención la aprobación de César Luis Menotti respecto a la designación de Lionel Scaloni como director técnico de la selección nacional. Sabido es que cada palabra del Flaco contiene un significante. Es por ello que a sus más cercanos colaboradores les costaba entender cómo un prócer de semejante trayectoria aprobaba la designación de un diletante como Scaloni al frente del equipo nacional sin haber tenido ninguna experiencia en la conducción de cualquier equipo profesional.

En realidad, no se trató del primer hecho de acercamiento entre el técnico campeón del Mundo de 1978 y la Asociación del Fútbol Argentino; ya estuvo en las oficinas de la calle Viamonte haciendo una visita de cortesía tras la renuncia de Jorge Sampaoli.

Menotti, quien desarrolló su última actividad oficial como secretario técnico del Club Independiente en el 2009, estaba dedicado a la docencia con un grupo de colaboradores. Estos profesionales que rodean a Menotti llevan a cabo una tarea docente y socializadora.

La sorprendente designación se produce unos días después de que Marcelo Gallardo hubo declarado no haber recibido jamás una conversación, gestión o propuesta de parte de la AFA para ser el técnico de la selección argentina.

De tal manera aquel estruendo que produjeron las frases de Marcelo Gallardo ameritaban algo más que la tibia respuesta de Claudio Tapia: "No le ofrecimos la Selección a Gallardo porque él había declarado que no era el momento".

Menotti será el nuevo director de Selecciones Nacionales sucediendo a Carlos Salvador Bilardo y revirtiendo el orden histórico que ambos tuvieron al frente del equipo argentino. La pregunta que el mundo del fútbol se hace a partir de aquel paso de Bilardo como director de Selecciones Nacionales con Diego Armando como director técnico (2208/2010) y Sabella (2010/2014) es ¿cuál es la función de un director de Selecciones Nacionales en la AFA?

En el único caso precedente -Bilardo- su designación no alcanzó ni influencia ni gravitación en las decisiones del cuerpo técnico; antes bien, fue justificando su permanencia respaldando a los técnicos de selecciones juveniles.

El equipo nacional será dirigido por Leonel Scaloni y el nexo entre éste y la AFA quedará a cargo de Roberto Ayala, quien fuera designado para esa tarea el jueves de la semana pasada.

Si hay un director técnico, un cuerpo técnico y un coordinador entre el cuerpo técnico y la dirigencia, ¿qué va a hacer Menotti con la selección argentina? Apriorísticamente, esta designación no pareciera tener propósitos prácticos. O sea, un trabajo de campo tangible y efectivo.

En estos primeros momentos haber nombrado a Menotti luce más a decisión estratégica que a una determinación de optimización futbolística.

La experiencia anterior ha demostrado cabalmente que el nivel convivencial entre los jugadores y el cuerpo técnico y Bilardo resultó ineficaz. Por las siguientes tres razones: 1) nunca el técnico permitió que Bilardo hablara con los jugadores. 2) nunca la dirigencia de la AFA intervino para que tal cosa sucediera y 3) los jugadores y los cuerpos técnicos lo fueron aislando haciendolo sentir ajeno al grupo.

Más aún, quien ahora es presidente de la AFA hizo conocer su opinión respecto de la inutilidad de tal cargo en un cuerpo técnico para la selección nacional.

Menotti le aportará a la imagen de la Selección un nombre prestigioso, pero sin funciones prácticas.

Lo que el nuevo director de Selecciones Nacionales podría aportarle a la AFA son los siguientes items:
a) un discurso persuasivo y seductor respecto del futuro,
b) absorción de todas las críticas que habrá de dividir nuevamente entre quienes admitirán cualquier error de la Selección porque Menotti será su símbolo y quienes se expresarán de manera contraria a pesar de cualquier éxito.
c) un abanderado del éxito de la nueva era o un responsable de cualquier frustración.

Lo que queda claro es que la fuerte presencia del octogenario entrenador pondrá a salvo a cualquier actor responsable de las últimas tres decisiones: el nombramiento de Scaloni, la designación de Ayala y esta sorprendente inserción de Menotti. El mundo del fútbol sabe que a la Selección la maneja Tapia y que estas últimas decisiones son para blindar sus últimos desaciertos.