Fue una joya, una perla, una delicia por donde se lo mire. En un partido que se le planteaba complicado al Monterrey, el argentino Rogelio Funes Mori frotó la lámpara y de chilena marcó el gol que le permitió a los Rayados superar a Santos por 1 a 0 en el partido de ida de los cuartos de final del Apertura 2018 del fútbol mexicano.

Corrían casi sesenta minutos de juego con el partido empatado sin goles, cuando Jesús Angulo recibió en el borde del área grande sobre la derecha, amagó, dejó en el piso a un rival y sacó un centro al medio del área.

Allí, parado apenas por delante del punto del penal el ex River dio dos pasos para atrás, giró su cuerpo, paró la pelota de pecho y de espaldas al arco y mediante un movimiento felino y plástico pero a la vez muy estético, sacó una chilena que se metió cerca del ángulo derecho del arquero rival.

Apenas cayó al piso, miro lo increíble que había hecho, se levantó y salió corriendo con los dos brazos extendidos para iniciar el festejo de su obra maestra.

Sus compañeros no lo podían creer y corrieron tras él para treparse encima y poder compartir su alegría. El arquero se enojó y maldijo al aire en vano. No tenía culpa alguna porque de un segundo a otro, pasó a ser el espectador más privilegiado de todo el estadio de la obra de arte del jugador argentino acababa de terminar.

@mmdeportesmx
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En las tribunas, los hinchas hasta allí medios escépticos por lo mostrado por el equipo, dejaron soltar sus emociones y se abrazaron alborotados con los que tenían cerca. Festejaron por el golazo pero también por el 1 a 0 que les daba a los de Monterrey la ventaja útil y necesaria pensando en el partido de vuelta que definirá uno de los dos semifinalistas del Apertura 2018 del fútbol mexicano.

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